En este libro Rafael Argullol se aproxima a la muerte de Jesús de Nazaret. Su narración se alimenta por igual de los Evangelios y de las sucesivas representaciones sobre el tema que nos han legado los artistas. Cristo aparece como un héroe trágico, a la manera griega, una figura profundamente humana alrededor de la cual toda la existencia queda convulsionada. El amor, la amistad, el erotismo, la libertad o la traición son etapas de un itinerario que comporta un destino excepcional.
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de más de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor, Pasión del dios que quiso ser hombre) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre, Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar, Pasión del dios que quiso ser hombre (2014) y Mi Gaudí espectral. Una narración (2015), Poema (2017) y Danza humana (2023). También ha publicado El enigma de Lea. Cuento mítico para una ópera (2019), texto de la ópera homónima de Benet Casablancas estrenada en el Gran Teatro del Liceu de Barcelona el 9 de febrero de 2019.
Sus últimas publicaciones son Danza humana (2023), Las pasiones según Rafael Argullol (2020) y Poema (2017). Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar y el Premio Alicia por la Mejor Creación 2019 con El enigma de Lea. Cuento mítico para una ópera (2019).
La obra consta de dos partes: Relato y Confesión. La primera es el relato de la encarnación divina siguiendo a los evangelios canónicos, aderezados con los apócrifos (establo, gruta, Magdalena besando los labios de Jesús, los clavos de las manos) y la iconografía (túnica roja) secular. El autor nos ofrece su visión de la encarnación ¿desde la fe? o, al menos, desde la asunción del mito admitiendo la interpretación cristiana mayoritaria en un monólogo en ocasiones retóricamente interpelativo. Con vehementes afirmaciones, reflexiones que coquetean con la irreverencia ( «envidiabas las veleidades de los mortales, necesitabas ser como ellos» Relato Cap. I, «Todo lo que reúnen los cielos puede ser ofrecido por un solo momento como éste.», o este otro de resonancias unamunianas: «La vida eterna sería gozar de los sentidos» Relato Cap. III) y preguntas incisivas el autor afirma el episodio, junto con la resurrección, más significativo del credo cristiano.
La segunda parte es testimonial y claramente, como nos dice el título, confesional. Nada se puede argüir a una experiencia que pertenece a la biografía espiritual del autor. Si acaso, esa insistencia en afirmarse no cristiano cuando siempre se refiere a Jesús como Cristo con las implicaciones mesiánicas que tal palabra conlleva; aunque este matiz Rafael Argullol lo consideraría «divagaciones sobre la naturaleza humana y divina del personaje». Afirma: «no tengo la menor intención de creer que ese hombre era un hijo de un dios», para a continuación aceptar sin fisuras que toda la vida del nazareno, y su muerte, fue minuciosamente planificada por él mismo cargándola del significado que autores posteriores nos han trasmitido. Todas las preguntas que se plantea: «¿que quiere?»«¿Para qué necesita el sacrificio un hombre que se considera dios?», carecen de sentido para un no creyente que buscaría causas mas contingentes. El mismo Argullol ve la necesidad de explicarse: «nunca he saldado mis deudas emocionales con el hombre que da nombre a esa religión»; e insiste «¡Por algo lo he mantenido a mi lado! ¡Por algo no he podido prescindir de él!»; y se reitera:«ese tipo que me acompaña desde hace tantos años». Deslumbrado por las representaciones pictóricas de la agonía y muerte de Jesús crucificado se posiciona en las antípodas de Machado que no podía ni quería cantar «a ese Jesús del madero sino al que anduvo en la mar» (Saeta) y se explica: «A mí me intrigaba el hombre de la cruz» para intuir la soledad del hombre ante su último destino. Quizá Pilato no andaba tan desencaminado cuando preguntó: «¿qué es la verdad?»
un relato muy interesante, aunque no estoy de acuerdo con la mayoría de la cosas. a mí no me parece que la figura de Jesús tenga un plano divino antes de su muerte, a diferencia de Argullol, y hay muchos más puntos con los que estoy en desacuerdo pero bueno
me ha gustado mucho cómo ha enlazado la historia del evangelio con la pintura, aunque también dudo de que esa, la pintura, sea la única forma de retratar la “oscura belleza” de Jesús, qué poca fe en las palabras …
iba a desarrollar más esto pero me da un poco de pereza pero vaya muchas reflexiones interesantes me ha gustado cuando escribe que Jesús es una figura o una sombra que nos acompaña a absolutamente todos desde que nacemos hasta que morimos es que no lo podemos evitar es increíble . da igual que creas o no está en tu cabeza
Definitivamente el tipo de contenido que me gusta leer. Lo lei el año pasado (2020) antes de conocer Caín de Saramago, y aunque este lo lei mas por afinidad personal creo que igual me gustaría platicarlo con alguien
"No soy cristiano, pero por alguna razón desconocida, o por un sueño, admito el misterio de Cristo. O quizá lo que asumo es la ambigüedad del alma humana que se encarna en su figura."
sostengo ,sin ningún tipo de pudor, mi fervor por todo aquello que contempla la historia de ese momento en que María engendró al redentor del mundo hasta el momento en que los cielos se rasgan ante el grito de¡ Dios mío por qué me has abandonado! . me fascinan ambos ,como personajes literarios, que no como ficción,o también ,es algo de difícil precisión. pero sin duda ,nunca hasta este momento, me había enfrentado a la posibilidad de que el hijo de el Creador hubiese ideado un plan pluscuamperfecto para un dios que quiso saber que se sentía siendo un ser humano ,aunque no sepamos bien para qué, pues por más que queramos entender la historia de este hombre humano en todos los aspectos, no dejaba de tener más que controlado su destino inminente. . ¿ cuál es esa verdad ? ¿Qué es la verdad ? le pregunto con insistencia Pilatos antes de condenarlo a ese futuro perfecto y conocido. Jesús decidió callar. Pero ¿ por qué callar cuando podría haber revelado el gran enigma ? ¿ Podría ser esa mezcla imposible de humanidad y deidad lo que también confundía a Jesús ? ¿ Qué a pesar de tener un cuerpo mortal se sentía solo porque no podía dejar de saber que todo formaba de algo hábilmente urdido pero que a la hora de la verdad se le fue de las manos ? Y mientras María , presa también de un sufrimiento que sabía irrevocable, trata de acompañarle para aliviar su soledad y su dolor. María , a la que nadie preguntó si estaba dispuesta a formar parte de esta gran película , de este ¿ capricho? , a cambio de qué... ¿ qué ocurre con María durante todos esos años en los que la vida de Jesús es tan anodina como la de cualquier niño o adolescente o incluso joven de cualquier tiempo ? ¿ Y con José? ¿ También sembró en su mente, de antemano , ese pequeño dios recién nacido que tenía que ponerle a salvo de Herodes ? ¿ Como jugar a un juego donde solo hay uno que sabe las reglas ? ¿ Qué a pesar de dudar en ciertos momentos sabia que la serpiente del desierto no será capaz de apearle del burro y que se revelará, otra vez, ahora en formato finito, la idea de que la resurrección de la carne es la realidad que lo distingue de otros dioses más antiguos, más paganos , más aniquiladores ? Y así lo puso en práctica con Lázaro al que nadie le preguntó si quería formar parte de esta historia . Pero hablemos también del amor ¿ Que sabemos del amor de ese dios que quiso ser humano ? ¿ Pensó en algún momento que en su condición humana el amor, los celos, la desesperanza o el desconsuelo podrían anidar en su corazón ? No solo sintió esto en compañía de sus discípulos sino también ,como todos sabemos , con María Magdalena y hasta con su madre . Y después de todo, de la crucifixión, de su entierro y de su propia y ya sabida resurrección ¿qué? ¿ cuál es la verdad (de todo esto) ? Sin duda, Poncio Pilatos formuló la mejor pregunta sobre la vida de este dios que quiso ser hombre . Una pregunta que está por encima de cualquier pensamiento religioso o agnóstico, creyente o ateo ¿ qué verdad esconde la pasión del dios que quiso ser hombre ? "¿eres un desvarío nuestro, que necesitamos de lo divino para hacer frente a nuestra impotencia , o somos acaso nosotros un desvarío tuyo , un remedio contra el tedio de la eternidad ?". #rafaelaegullol valiéndose de una escritura sencilla, concisa y contundente, apoyándose desde su propia visión del valor que tiene dejarte acompañar por una figura de la que todo son conjeturas y de la visión de otros artistas como son los pintores de la pasión y resurrección de Cristo, Argullol presenta un texto tremendamente híbrido que ni fervoroso ni agnóstico sino la suma de las mismas transformaciones que sintió y experimentó el hijo de Dios en la tierra pues ¿ acaso no fuimos hechos a su imagen y semejanza ?.
Cristo y su pasión descrito de manera bella, lírica y porque no, trágica, Argullol narra con cadensial puño, firme, en unas cuantas páginas. Da su versión, y su punto central para mi es que, los textos sagrados no bastan para mostrar sus sentimientos, sus pesares, esa vía dolorosa que tanto resonó con los milenios, y el enfoque artístico salvaguarda y completa esa narrativa, es más, como el mismo Argullol dice al final 《(...) Los artistas han captado la carne del sacrificio de un modo que las palabras, por mucho que se transmitan con exactitud, no podían hacerlo. La mentira de los artistas dice la verdad. 》Un salto de fe, y el lienzo se ve completo, en su amplitud. Fue una corta, pero no menos, estimulante lectura.
Este libro es de un autor del que desconocía su existencia y tampoco me acuerdo a quien oí hablar de este libro para hacer que pasara a mis pendientes. Lo he tenido retenido para leerlo en estas fechas y me ha sorprendido en la forma en la que el autor se acerca a la figura de Jesucristo. El autor que se declara no creyente pero que se ha criado en la cultura cristiana como cualquier español nos relata su visión de la figura de Jesucristo narrando el relato por las obras de pintores y escultores que le han mostrado a lo largo de su vida la figura del Mesías. Muy interesante.
Crec que planteja un diàleg interessant: el personatge i la imatge de Jesús en la vida d'una persona que no és creient. Però, que inevitablement, per l'entorn familiar, cultural, o per la seva educació, la convertit en un element recurrent del seu pensament. Per afrontar aquesta dificultat, planteja un llibre en dos sentits. Primer, un relat dels fets més destacables en la vida de Jesús, oposant la monstruositat d'un Déu que vol ser home amb la incapacitat per concebre la vida com un home. I segon, amb un breu anàlisi a través de l'art de la vida de Jesús. El resultat és un mosaic molt interessant on repensar perquè aquesta figura ens obsessiona, fascina o ens genera odi entre moltes altres formes, però, sobretot, per què en algunes vides representa un punt gravitacional en la nostra manera de veure les coses.
Otro gran ensayo de Rafael Argullol, esta vez narrando de forma íntima las decisiones que fue tomando Jesucristo desde su nacimiento hasta su pasión y resurrección. Una visión distinta de unos hechos por todos conocidos