¡Hola! Soy Joaquín Sanjuán, autor de Lobos de Grímnir y de otro buen puñado de novelas, relatos y cómics de fantasía, trabajos que me han permitido cosechar algún que otro premio literario en los más de diez años que llevo publicando. Podéis encontrarme a mí y a mis trabajos en www.grimnir.es. ¡Os espero!
Solomon Kane, el popular cazador de brujas, regresa en un puñado de nuevas historias. En ellas se enfrentará a espectros, brujas, criaturas de otros mundos y a todo fruto del mal que ponga en peligro a los inocentes. El puritano emprende así una nueva andadura repleta de amenazas, armado tan solo con su espada, sus pistolas, su valor y su fe. Es todo lo que necesita.
Un compendio notable de historias originales del puritano Solomon Kane, llevadas a cabo por Joaquín Sanjuan. El libro se compone de los siguientes relatos:
- Cuento de brujas. - El umbral olvidado. - El camino sincero. - La última canción. - Estigmas. - Manos frías.
Para alguien que ha leído y disfrutado al personaje en sus relatos originales, siempre es arriesgado adentrarse en la lectura de nuevas historias creadas por un autor que se desconoce, o del que no se ha leído nada previamente, pero el hecho de poder volver a las andanzas del «puño al servicio de Dios» bien merecía el riesgo. El resultado arroja cosas que me han gustado mucho, y otras que no me han gustado tanto. Vayamos por partes.
Queda patente tras leer las primeras líneas que Joaquín Sanjuan ama a Solomon Kane como personaje, y que ha leído sus relatos. El trato que le da respeta la esencia original que vertió sobre él Robert E. Howard, y lo que leemos en este libro podría casar perfectamente con los relatos originales que escribiese el autor texano. Las dos primeras historias son puro Solomon Kane: Llevándonos a páramos de bosques y poblados del norte de Europa, donde el folclore de brujas, turbas, maldiciones, y espíritus de la oscuridad están a la orden del día.
Es a partir del tercer relato, donde el autor toma decisiones que me sorprendieron tanto para bien, como para mal. El hecho de llevar el lore de Solomon Kane a los derroteros del antiguo imperio español de Felipe II, en perpetua pugna con los ingleses —con el dichoso Francis Drake a la cabeza— me pareció una apuesta interesantísima y muy golosa. Además, Joaquín aprovecha para hacer justicia a la gallardía de los antiguos soldados españoles de los tercios, lo cual este lector apasionado por la fantasía heroica y la historia de España agradece. No obstante, es precisamente también en este punto donde pienso que se peca en demasía, ya que hay relatos —sobre todo los dos últimos—, donde Solomon Kane aparece casi nada, o directamente ni siquiera aparece. Vaya por delante que, por supuesto, el autor es dueño y señor de su obra, y puede pergeñarla como considere oportuno, pero me resultó un poco desconcertante estar leyendo relatos de un libro de Solomon Kane, donde el puritano prácticamente «pasaba por allí», o se le menciona una sola vez si acaso. Bien es cierto, que esta decisión hace cargar con el protagonismo a dos personajes inéditos y desconocidos, creados por el autor —el soldado español Alessandro Zanini y el sacerdote Mendoza— que resultan ciertamente interesantes, y de los cuales podría estar bien profundizar y leer cosas nuevas sobre ellos. Pero volvamos al punto principal, este es un libro de Solomon Kane, y a quien queremos ver empuñando la espada y cazando demonios es a él, no que nos hagan trampas (dicho con cariño y respeto) colocándonos a otros personajes que bien podrían protagonizar su propio libro.
Se completa el tomo con unos muy interesantes artículos del autor sobre Robert E. Howard, su importancia y legado en las obras de ficción posteriores, un repaso a lo que es el Pulp y lo que significó en la cultura popular del siglo pasado, y, por último, una breve sinopsis de cada relato original del puritano inglés escrito por Howard.
La edición del libro es sencilla y muy cómoda de leer, con buen papel, portadas de tapa blanda, y algunas ilustraciones graciosas en su interior. La lectura, a pesar de algunas redundancias y errores ortográficos, es muy fluida y para nada pesada de llevar. Una buena opción para pasar un rato entretenido si eres aficionado a la espada y brujería con tintes históricos.