En primera instancia cuando uno observa la portada de esta historia, no da mucha idea a lo que puede ir desentrañando sus páginas, pero a medida que avanza todo, cada imagen o detalle aunque sea minúsculo nos muestra la esencia de lo que es la trama. Lo que me parece muy novedoso y atrapante.
En cuanto a su maquetación, su calidad es muy buena, el gramaje de hojas es adecuado y su letra tiene un tamaño muy considerado para el lector y así no duela vista.
Ya hablando de lleno de su trama, me cautivó mucho que fuera narrado todo en líneas temporales diferentes pero todas con una conexión notoria, aunque de primera cuesta entrelazar todo, mientras uno avanza va cerrando interrogantes y armando todo. Los capítulos de líneas temporales van intercalados pero cada uno va dejando pistas que no se pueden descifrar leyendo solo el siguiente capítulo, así que tampoco se puede leer cada línea por separado, así que no se puede hacer trampa o uno quedaría colgado de la historia. Comento esto porque fue algo que hablamos con el autor porque genera un ansiedad de lo que va a pasar pero todo está puesto tan bien donde debe ser que no es algo complejo de sobrellevar en la lectura.
Hay momentos que me sentí muy conectada con el mar, aparte me encanta todo lo que es piratas, tesoros y batallas en alta mar, incluso me imaginé todo muy piratas del caribe en más de una ocasión. También presenta escenas nostálgicas, con cuestionamiento a la religión y como el poder, puede destruir todo a su paso por un mísero control que ni siquiera pueden manejar en su totalidad.
Una historia muy bien construida, sin nada al azar, un montaje en escena bien elaborado, con bastantes detalles que si no eres muy fan a esto puede ser un punto en contra, pero por mi parte siento que eran muy necesarios y no agobiantes. Presenta un dejo de misterio, suspenso, rituales e invocaciones a seres no bienvenidos, con poderes sobrenaturales.
Mi momento favorito fue la línea temporal de Pedro y como fue su camino al encuentro del tesoro tan deseado, me encariñé mucho con el personaje incluyendo a Daniel su compañero misterioso de embarcación, lo que me genera tristeza porque me hubiese gustado un final más esperanzador para ellos.
Otro libro que se lleva un pedazo de mí, junto con momentos muy amenos a su lado.