Por más sorprendente que parezca, todo lo que se cuenta en La luz que nos guía ocurrió de verdad. Basada en hechos reales, la acción arranca en el verano de 1932, cuando cinco amigos que viven en un pueblo de España, y que coquetean con el comunismo más radical, acaban involucrados en la muerte del párroco. Cuatro de ellos huyen a la Unión Soviética, donde su entusiasmo y su ingenuidad se verán enfrentados a los años más duros del estalinismo. Comienza entonces un largo periplo vital lleno de aventuras, viajes, tragedias y sucesos inesperados, que los lleva desde la Rusia estalinista hasta el campo de exterminio de Auschwitz. Al mismo tiempo, el quinto miembro del grupo, que se queda en España, acaba militando en la Falange, radicalizándose durante la Guerra Civil y enrolándose en la División Azul, con la que atravesará media Europa y llegará a las puertas de Leningrado, donde su destino comenzará a cruzarse con el de sus antiguos amigos. La novela se estructura en diferentes planos, contraplanos y flashbacks que atrapan la atención del lector y van revelando poco a poco las claves de esta historia intensa e impactante. La luz que nos guía es, finalmente, una gran obra sobre la luz engañosa de las ideologías más radicales. También una novela sobre Auschwitz, sobre la División Azul, sobre la Unión Soviética de las purgas y las hambrunas, y un homenaje a esa generación de españoles que eran jóvenes veinteañeros en los años treinta del siglo xx y que vieron sus vidas atrapadas en las turbulencias políticas de la época.
Sobria, directa, muy documentada en muchos detalles históricos, algunos pasajes carcelarios son sobresalientes, muchos de ellos de una crudeza terrible, especialmente a su llegada a la Unión Soviética. Las imágenes realistas que crea en ese sentido son desgarradoras.
Sin embargo quiere abarcar tan amplio alcance que la extensión se le va en ese devenir de hechos, y me ha faltado profundidad emocional. En mi opinión las interacciones afectivas podrían expresarse mejor, al menos como lector no he logrado empatizar, es como si los personajes fueran invitados a la novela del autor, se podrían cambiar diálogos y situaciones personales y la novela sería la misma, algo muy irregular teniendo en cuenta que se basa en hechos reales (y por tanto personas reales).
En general la recreación del periplo vital del grupo me ha parecido genial. El ritmo hacia el final va decayendo y me deja sensaciones encontradas, porque son muchas las oportunidades para una novela muy buena con la que yo no he terminado de conectar.
Una historia increíble. Me ha cautivado desde la primera página. Els estilo narrativo, la construcción de los personajes, el ritmo del relato... todo es perfecto.
Tremenda es la palabra con la que la describiría. Una novela que narra episodios brutales del siglo XX pero que, a pesar de la dureza de los mismos, no puedes dejar de leer.