Después de Filosofía en la calle, Eduardo Infante nos vuelve a citar en el ágora de la reflexión, el debate y las grandes preguntas.
La ética es una disciplina peligrosa y subversiva, capaz de cuestionar profundamente las normas establecidas. En la Antigua Grecia, era un ejercicio de pensamiento que se practicaba en las calles, pues todo el mundo tenía derecho a opinar. Ética en la calle pretende recuperar ese cuestionamiento de las creencias y los valores para crear una plaza pública virtual que permita a los lectores dialogar entorno a preguntas que nos formulamos hoy en dí explorar qué significa vivir una vida digna y buena, qué es el bien y el mal, cuáles son los límites que nos plantea la ingeniería genética o la inteligencia artificial, entre otros.
Cada capítulo plantea un reto filosófico y ofrece varias respuestas para fomentar el debate y la reflexión en colaboración con ¿Un anciano con Alzheimer sigue siendo culpable por unos crímenes que no recuerda que cometió? ¿Es el género una invención social? Con la ayuda de los grandes pensadores de la ética y del mejor cine clásico, podremos evaluar las alternativas y juzgar cual de ellas es más justa.
Me ha parecido tan interesante como Filosofía en la calle, que leí hace unos años, y espero que la "amenaza" del autor contenida en el libro de escribir en el futuro una Política en la calle se acabe materializando. El libro contiene ocho "filorretos" a través de los cuales explica, de forma muy amena y divulgativa, algunos conceptos fundamentales para la ética. Termina con una reivindicación de la disciplina de la Ética en el marco curricular actual, ante cuyos argumentos uno no puede estar más que de acuerdo, y con una propuesta de películas para abordar los temas planteados a partir del séptimo arte.
LO terminé ayer y está en la linea de otro de sus libros que me leí. Son dilemas morales con diferentes posturas. Es interesante y directo pero hecho en falta que el autor se implique, que de su punto de vista de manera más evidente, pero bueno, todo no se puede tener.
“La felicidad de todo un pueblo es un objetivo loable, pero deja de serlo cuando, para ello, se hace uso del sufrimiento de un inocente” ~ Ética en la calle de Eduardo Infante.
¿Perdonarías a un asesino con Alzheimer?, ¿en qué categoría debe competir una mujer trans?, ¿salvarías a tu perro o al bebé del vecino?, ¿podemos ser amigos con derecho a roce? Estas son algunas preguntas que Eduardo Infante propone en “Ética en la calle”, un libro que se complementa con “Filosofía en la calle” y el que nos hará dudar hasta de nosotros mismos.
A partir de los interrogantes, el autor despliega argumentos filosóficos para ayudar al lector a dar respuesta a los mismos. Así, vamos conociendo las teorías de Platón, Aristóteles, Kant, Epicuro, Zygmunt Bauman o Nietzsche, entre otros, y os aseguro que es una buena fórmula para adentrarse en la filosofía y además el autor lo hace con humor.
En su día os recomendé “Filosofía en la calle” y hoy os recomiendo este libro, con nuevos retos filosóficos y que, además, me parece una buena opción para debatir con adolescentes. Bueno, de hecho, creo recordar que la idea primigenia del autor era abrir los debates en clase ante una audiencia a la que poco le atraía debatir sobre “¿qué es la materia y qué es el alma?” (como tocaba en mis años de clase de Filosofía) y más sobre cuestiones del día a día.
El libro concluye con un maravilloso epílogo en el que Eduardo Infante defiende la importancia de la Filosofía en el sistema educativo. “Nuestras escuelas han olvidado su origen y su finalidad para acabar convertidas en empresas que venden pasaportes de entrada al mundo laboral”. Adentraros en los libros de Infante, saldréis siendo mejores y al final de eso se trata. “¿Se puede vivir sin ética?”, pregunta Infante, “Claro que sí, igual que se puede vivir sin arte, sin justicia, sin amor, sin belleza, sin amistad o sin verdad. La pregunta es si esa vida es digna de ser vivida”. Nada más que decir.
Me ha parecido un libro de cabecera. Un libro excelente escrito de una manera muy didáctica que te lleva a reflexionar a amar y valorar la libertad y la coherencia. El último capítulo es una reflexión y crítica sobre el valor de la ética en los planes de estudio y la razón (terrible) de su ausencia. Excelente bibliografía y relación de películas para hacer un cine forum. 100% recomendable Copio una reflexión del autor (profesor de filosofía) "... Y debemos ser conscientes de que la alternativa a la ética es la ideología. Como dice Carlos Goñi, la filosofía genera ideas; la ideología las congela. Estamos en tiempos gélidos. Una educación sin ética es inevitablemente una educación ideológica."
Este libro es una introducción adecuada a la filosofía para lectores sin conocimientos previos. Su punto fuerte son los primeros capítulos, donde analiza dilemas éticos aplicados a situaciones reales y cotidianas, logrando un contenido accesible y de interés inmediato. El problema es que el interés decae progresivamente porque la estructura va de más a menos. El tramo final prioriza temas académicos y reflexiones abstractas que no consiguen retener la atención, haciendo que los debates pierdan impacto y la lectura resulte tediosa al terminar. El epílogo, fíjate, es de lo mejor que hay, 100% de acuerdo.
Siguiendo con el estilo de la obra anterior (Filosofía en la calle) el autor explora diferentes dilemas filosóficos, en este caso orientados al campo de la ética, en el que expone visiones opuestas de la mano de diferentes filósofos y nos invita a llegar a nuestras propias conclusiones. El anterior me encantó y este, pues no ha sido distinto. Acercamiento a la filosofía muy interesante que no me cansaré de recomendar!!!
Un libro muy ameno y con un contenido muy interesante, como en su anterior obra. Su valor no es tanto por las reflexiones que incluye sino por la invitación a pensar por uno mismo sobre qué respuesta a cada reto ético concuerda más con nosotros.
Decir TREMENDO sería quedarme corto, un libro que te hace pensar, te pone en imposibles y luego razona contigo sin darte respuestas definitivas. MUST TOTAL.