Es un libro muy clarificador y honesto sobre cómo se construyen las relaciones con los niños. Sirve tanto para padres como para profesores, psicologos o cualquiera que tenga algún tipo de relación con la infancia. Se aleja de dar indicaciones sobre aquello que debemos hacer o decir, e intenta poner el foco en aquello que ya ocurre en la relación (dinámicas que muchas veces pasan desapercibidas) y nos ayuda a empezar a mirarlo desde una perspectiva más honesta, sincera y al mismo tiempo con una mirada compasiva hacia nosotros mismos. Si lo que quieres son pautas, este libro no te las va a dar, pero te va a ayudar a entender por qué no las necesitas.
Cómo todo lo que escribe Beatriz, muy bueno e indispensable. Me ha costado más leerlo de manera consciente que el de 'Los hijos que fuimos los padres que somos.' Quizás por el cansancio no llegaba a concentrarme y he tenido que releer frases más de una vez. Es un libro sanador y que habla de la importancia del cambio en nosotros antes que en nuestros peques.