Los autores contraponen dos formas radicalmente opuestas de comprender la realidad y vivir la una centrada en el ego; otra, en el alma. La primera es fuente permanente de confictos individuales y colectivos. La segunda constituye un remanso de paz individual y armonía social. Sostienen que, para alcanzar la deseada paz en nuestra sociedad, los seres humanos debemos espiritualizarnos. Espiritualizarse signifca verse desde las profundidades del ser humano, es decir, desde el alma, y enraizarse allí para siempre. Exige, primero, perfeccionar y, luego, trascender el ego.
La espiritualidad afecta a todos los ámbitos de la vida humana, desde el modo de vivir en familia o tratar a una persona, hasta la manera de resolver un conficto mediático o gestionar una empresa multinacional. La física cuántica, la inteligencia artifcial, la epigenética y la antropología, entre otras ciencias, nos están mostrando la multidimensionalidad del ser humano y del universo, y su necesaria interconectividad. A la espiritualidad corresponde dar pleno sentido y unidad a la realidad.
Tengo sentimientos muy encontrados. Ha habido muchas partes que me han parecido excesivamente explicativas y técnicas que se me han hecho pesadas. Pero es verdad que he señalado muchas frases específicas y reflexiones que me han parecido muy top. Es interesante pero como lectura principal para entretenerse y desconectar desde luego que no, quizás la recomiendo más como segunda lectura para ir leyendo de vez en cuando.
Estamos hechos para vivir en paz, con nosotros mismos, con los demás, con la realidad que nos rodea, con Dios. Y para alcanzar la paz es necesario espiritualizarse, vivir desde el alma. ¿Y cómo se accede a ese estado? Ahhhh no voy a hacer spoiler. El libro cuenta con ingredientes de espiritualidad, autoayuda, psicología, antropología. La primera parte expone el fundamento teórico y en la segunda se aplica a ámbitos variados: política relaciones interpersonales, sexualidad, pareja, hijos, frustración, enfermedad, etc. He encontrado unos apartados más interesantes que otros. Lectura sencilla, está escrito con corrección, sin pretensiones literarias.
Es un libro que te invita a la reflexión, bien documentado y expone las ideas de los autores con respecto al tema espiritual no solo a nivel religioso.
Se trata de un buen libro. La gran virtud que tiene es que explica de manera sencilla temas muy complejos de entender y explicar, partiendo del gran angular que es la consciencia.
Y no solo eso, sino que conecta temas diferentes ya de por sí difíciles; como toda la parte de la física moderna, la filosofía perenne, la sabiduría de los grandes místicos o la gestión de la energía personal, en el contexto de la gestión de la paz interna.
Otra de las virtudes es que subdivide cada capítulo en apartados de 2 o 3 páginas y va al grano, no sobre ninguna frase.
Muy recomendable para las personas que buscan sabiduría espiritual, pero aplicada hoy en día, y abiertas de mente.