¿Cómo surgió y se fue modificando a lo largo del tiempo el sentimiento de superioridad intelectual que en algunas élites modernas del arte y la cultura ha tenido un matiz casi terrorista? ¿cómo influye este sentimiento en las modas literarias y en las pugnas ideológicas de la actualidad? en este ensayo polémico y combativo, enrique serna pasa revista a las grandes mutaciones históricas de la soberbia intelectual a través de los siglos: el tránsito del poder religioso al poder cultural, la evolución del hermetismo poético y filosófico, la génesis del desprecio al vulgo profano, los monopolios de la escritura o de las lenguas cultas, el uso del argumento de autoridad para reprimir la crítica, la imitación de la aristocracia por parte de los cenáculos intelectuales, antiguos y modernos. aunque el ensayo se refiere principalmente a los estragos que la pedantería intelectual ha causado y causa todavía en el mundo de las letras, el autor explora también sus ramificaciones en la filosofía, la ciencia política, la historia de las religiones, la psicología y las artes plásticas, tomando elementos de esas disciplinas para dibujar un paisaje de fondo que por momentos pasa al primer plano.
Mexican author and screenwriter. He is the author of two collections of short stories. The first one, Amores de segunda mano (Second hand loves) is widely regarded as a milestone in the genre.
His third novel, El miedo a los animales (Fear of animals), is a crime thriller which portrays the Mexican literary establishment to be as corrupt and hypocritical as the police force, particularly the Mexican Judicial police. This led to a great deal of resentment from the literary establishment, and gave him a wide array of attention.
Recently, he has shifted the scope of his writing from the black humor and irony that characterized him to historical novels.
Enrique Serna is widely regarded as one of the most important Mexican writers of the past recent years. He is widely acknowledged as one of the masters of Mexican literary orality, especially for his use of different social dialects of Mexico City in his novels, particularly in Uno soñaba que era rey.
In 2000, Serna won the Premio Mazatlán de Literatura for his historical novel on Antonio López de Santa Anna. In 2005, he was also nominated for a Pushcart Prize for his story "Eufemia."
Un buen ensayo que, sin embargo, me deja posos de insatisfacción.
Desde mi punto de vista, se maneja mejor cuando se mantiene en un contexto histórico, mostrando los resortes del poder para conservar el conocimiento y cómo se ha tratado al pueblo, en el mejor de los casos, como un menor de edad, que cuando se viene a situaciones actuales, donde le encuentro, por momentos e irónicamente, soberbio en sus consideraciones.
Otro de los aspectos que no me ha terminado de convencer es que me resulta bastante repetitivo, y, aunque siempre añade colorido nuevo (no lo digo en sentido peyorativo, pues las referencias al pasado y las anécdotas históricas me han gustado), da vueltas a los mismos temas a partir de la mitad de la obra.
No quiero dar una sensación negativa, pero quizá haya sido así, por lo que animo a quien pueda estar interesado en el tema de, cómo los intelectuales han tratado y han sido tratados en su parcela de conocimiento y poder a lo largo del tiempo, a darle una oportunidad y juzgar por sí mismo.
Por último, me ha resultado llamativo encontrar tantas erratas y, cuando digo tantas, me refiero a más de las que cabría esperar en una edición de calidad como se presupone a la editorial que edita este libro.
Leer este libro fue como subirse a una montaña rusa, tiene algunos capítulos que son muy interesantes y que de hecho logran aclarar un poco de dónde y por qué nace la soberbia intelectual, sin embargo más que llamarse ensayo debería ser catalogado como un libro de opinión donde el autor descarga sus frustraciones, rencores e ignorancias. Me pareció también que su forma de análisis es muy pobre y termina convirtiéndose en lo que desprecia: un mamón de la escritura. El libro es larguísimo y usa mucha fanfarria para llegar al punto.
Me dio la impresión de que el esnobismo que tanto se critica a lo largo de la obra termina contagiando las ideas y la personalidad del autor. Por momentos aflora un lenguaje harto barroco que vuelve insufribles varias páginas. Con todo, es un libro que tiene dos o tres datos interesantes sobre los petulantes que aún pululan en los programas de opinión, en los journals y en dos que tres suscripciones de YouTube.
Me pareció un libro rebuscado, en el que Serna, una vez más, proyecta su queja contra la “élite literaria”, contra quienes controlan, como ya lo menciona en otro de sus libros, hasta los concursos literarios. Hay análisis y puntos de vista muy interesantes, pero lo siento desordenado en sus citas. Muy seguido lo dejaba por días y retomarlo era un suplicio.
Me encanta esta faceta de Serna como ensayista. Con rigurosa pluma y humildad sincera hace sorna de la ostentosidad intelectual. Documentando y justificando cada idea (alguno se le habrá ido por ahí, o quizá resulte vaga, pero nada que demerite el trabajo en su totalidad) da muestra de humildad intelectual y sienta el ejemplo de lo que un escritor de su talla debe decir: la verdad sin tapujos y sin miramientos hacia susceptibilidades ególatras. Admiro la manera que tiene de abordar la crítica desde un panorama global, sin reducirse al contexto hispanoamericano. En una parte relata una anécdota de una conferencia en la India con estudiantes de letras hispánicas, y da cuenta de cómo para otras culturas, latinoamérica se ve como una misma, evidenciando los regionalismos chovinistas que nos han mantenido como repúblicas separadas por intereses atrincherados. Repasando a grandes maestros de la filosofía y la psicología, da cuenta de los peligros de una autoridad dictando los destinos de una sociedad con hipertrofia intelectual (o una ignorancia sublimada por fundamentalismos, como hoy se puede ver) y una estética anquilosada.
Para quienes somos inhóspitos en algunas áreas del entendimiento, este libro resulta una cátedra sobre el pensamiento a través de la historia en términos asequibles. La puntual disección erudita que hace Enrique Serna deslumbra en tanto que hace un recorrido histórico sobre la soberbia, el ansia del poder cultural y el conocimiento en general. Más que recomendable. En un tono «sernesco» la lectura es agradable y ligera.
Muy bueno en lo general. Aunque concuerdo que en ocasiones el autor peca de lo que critica extendiéndose mucho y complicando su lenguaje cuando no es necesario. Confieso que escuché el audio libro y aunque dormitaba a ratos despertaba y seguía hablando de lo mismo jajaja pero está bueno el chismesito
¿Por qué le doy nada más tres estrellas a este libro? En un principio, el concepto me parece excelente. En general, la ejecución es buena. Como siempre, el estilo de Serna es ameno e interesante, permitiendo una lectura ágil al tiempo que llena al lector de nuevas ideas.
Pero lo que al principio pensé que podría tratarse de una ironía calculada terminó por revelarse como una ceguera que impidió a Serna incluirse a sí mismo en el análisis crítico. El libro alterna en demostrar cuán lejos llegan los vicios intelectuales (antes incluso de la época helénica) y en hacer un llamado a regresar a una mítica edad de oro que, según su propia genealogía, jamás existió. Al mismo tiempo, la obra desprecia a los pedantes y soberbios, y párrafos después hace un despliegue impresionante de pedantería y soberbia. Su relación a "las masas embrutecidas" (uno de los adjetivos más amables que utiliza) se muestra igual de tortuosa y ambivalente: son lo peor que le ha pasado a la humanidad, son la esperanza de la intelectualidad, son irredentos, es nuestro deber salvarlos...
El libro está lleno de muy buenas ideas, pero se pierden a veces en su propia confusión y en sus contradicciones internas. Hace falta leerlo con mucho cuidado para no perderse en la retórica.
Su contenido está bien, así como el habitual estilo de Serna en sus columnas: medio serio, medio "cotorrón". Sin embargo encuentro una estructura propia de una antología de textos más que un libro con sus determinados componentes, lo que da esa sensación final de algo incompleto y abrupto. Sus momentos de genio son ofuscados por esa delirante idea de la repetición (de citas, de autores, de ideas).
También me resulta curioso que en novelas como El miedo a los animales Serna aventure visiones más duras y críticas que en este libro donde, si bien ofrece puntos de vista bastante interesantes sobre la literatura y la academia, así como atacar ciertas manifestaciones artísticas que acuñen el argumento de autoridad como defensa última a un autismo creativo, prefiere reprimirse (nombres, obras) sobre todo en lo que sería esa soberbia intelectual solventada en el nepotismo y las relaciones personales que gobierna hasta hoy el panorama de las letras mexicanas y que tan bien había reflejado en la novela mencionada.
Quizá porque se trata de uno de mis autores mexicanos favoritos es que encuentre un poco decepcionante el producto final de un ensayo que prometía bastante.
Genial y provocador ensayo de Enrique Serna. Con amenidad y sin falseas erudiciones, hace un recorrido histórico sobre la soberbia y la pedantería; analiza el significado de estos conceptos, pone nombres y hechos sobre la mesa, y perfila el desolador panorama de abandono que generan estas falsas cofradías de intelectuales que lo único que logran es dejar al lector sin referentes. Imprescindible.
Me apena no haberlo leído antes. De momento, tengo la impresión de que debo hacer un repaso de los subrayados. Es un libro pesado para los lectores menos experimentado en el ensayo, o para aquellos poco interesados en las minucias de la historia intelectual. A nivel de historia de las ideas es fascinante precisamente por aquellas minucias.