Vaya por delante que es la primera novela del autor y, visto desde ese prisma, está muy bien; sin embargo, es cierto que tiene muchas cosas que mejorar.
La historia arranca con una fotografía, la ganadora del World Press Photo, y cómo se unen dos vidas: la del fotógrafo que la realiza y la persona que posa, Rosa, que antaño se llamaba Ana.
El arranque es buenísimo. Tiene muchas referencias a la cultura pop, buen ritmo, los personajes son interesantes y conectan con ciertos valores, que eso siempre me gusta. Es una lectura amena, sin demasiadas pretensiones, pero con buen fondo.
A medida que avanza, quiere coquetear con la novela negra y ahí es donde, para mí, hace aguas. La investigación se siente cogida por pinzas, con un improbable "detective" (el fotógrafo) tratando de descubrir qué ha pasado y unir los puntos con el pasado.
Llega un punto que la novela se estanca porque en el presente nos cuentan lo que pasó en el pasado... pero en el pasado aún no ha sucedido; por lo tanto, las siguientes páginas, se trata de leer lo mismo, pero contado con otras palabras. Esto provoca que el relato se vuelva redundante y tampoco contiene detalles que lo hagan más interesante: simplemente es lo mismo, pero más largo.
Lo peor, para mí, son las explicaciones al suceso. Son tan flojitas que hasta los personajes lo tachan de absurdo. No digo que no haya una buena idea ahí, pero creo que tendría que haber estado mejor sembrada o haberla desarrollado más con algún otro detalle (no puedo decir más sin hacer spoiler).
Lo mejor es todo lo que rodea a los personajes, su día a día, lo bien escritos que están, lo diferentes que son y, en realidad, las situaciones en las que se ven inmersos. Creo que es una novela con muy buenas ideas, pero que le falta chicha porque en 400 páginas suceden demasiadas pocas cosas.
>>>>>>>> SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ >>>>>>>
Pero cómo me dices que todo viene de una superstición por unos pendientes. Es que me quedo tieso.
El padre los cuelga en la figura de la virgen y el hermano le pide a otro que vaya a robarlo.. y le da un zurriagazo que le deja seco. POR UNOS PENDIENTE QUE DAN BUENA SUERTE. No digo que no pueda suceder esto en la vida real, cosas más tontas seguro que han pasado, pero me hubiera gustado que se tratara más el tema de la superstición o de las creencias o algo para que no se sienta tan absurda esa confesión.
Y en relación a los malos tratos, no sé hasta qué punto me gusta cómo está tratado. Quizá me hubiera gustado que Tino tuviera más capas, que no se vuelva loco de la noche a la mañana (pese a que entiendo que puede suceder) y que afectase un poco más a Ana, que le afecta, pero no sé hasta qué punto casi te matan, tienes que abandonar tu propia casa y esconderte.. y a los dos días estás grabando un videoclip con unas amigas. Por muy valiente que seas. Creo que esa decisión de querer convertirla en una heroína valiente y poderosa hace que el relato sea menos creíble y que le reste humanidad a algo que te tiene que dejar muy jodida.