«Siempre hay un poco de locura en el amor. Pero siempre hay algo de razón en la locura». Friedrich Nietzsche.
A finales del siglo XIX la ciencia avanzaba a pasos agigantados, muchas veces por encima de la ética y la correcta metodología. El proyecto Prometheus había cruzado cualquier límite y, ahora, su creador se enfrentaría a las consecuencias. Lord Marcus Cavendish era una de ellas. Al borde del abismo, caminaba al filo entre la cordura y la locura. Solo un fin lo mantenía en la lucha, hacerles pagar a su torturador y a sus cómplices. Entre ellos, su padre. Regresar al hogar significaba para él abrir las puertas del infierno y estar dispuesto a quemarse en su fuego. Pero no contaba con hallar las llamas tan tentadoras. Lady Irina, su cuñada, se encontraba atrapada en esa pesadilla. Casada con un hombre cruel, se mantenía íntegra gracias a un único salvar a su hijo Gunnar de convertirse en un monstruo. Y para ello, estaba dispuesta a todo, incluso a aliarse con su cuñado… a pactar con el demonio. Descúbrelo en «La debilidad del Demonio», la segunda entrega de la serie Prometheus.
Advertencia: esta historia tiene contenido oscuro, sus personajes son de moralidad gris y no existe redención.
Que Satisfacción!!! leer esta novela... Me encanta de principio a fin ... He disfrutado con cada avance y por qué no decirlo con cada venganza 🫣... Y es que se lo merecían cada uno. Marcus eres único y Gunnar e Irina lo saben y te aman y yo también ❤️... Quiero que llegue pronto ese enfrentamiento con el padre de los Prometheus si señor ...
que manera de meterme en el papel y disfrutar con cada ajuste de cuentas 😅
Que puedo decir de esta historia, simplemente fascinante! Una historia que te atrapa y sus intrigas y misterios son súper atrayentes. Me ha encantado como se ha ido desarrollando esta novela como Lady Irina lucha por sacar a su hijo de esas mentes desquiciantes y como Marcus regresa a donde se originó todo su tormento. 100% recomendada voy por la siguiente quiero que Victor tenga una muerte lenta y dolorosa….eso y más se merece el desgraciando por todo lo que ha hecho. He dicho sorry pero asi lo siento