En el verano de 2022 dos incendios arrasaron el 6 % de la provincia de Zamora. En el segundo de ellos, con epicentro en Losacio, las llamas y el humo mataron a cuatro personas y calcinaron la sierra de la Culebra, reserva de la biosfera y fuente de vida para los habitantes de una comarca rural amenazada por la despoblación.
Juan Navarro García, que cubrió aquella tragedia sobre el terreno, regresa a los pueblos de la Culebra para reconstruir, con precisión y con perspectiva, lo sucedido en aquellas horas vertiginosas. Confraterniza con las precarias cuadrillas de bomberos que combatieron el fuego, habla con las psicólogas voluntarias que ayudaron a estos hombres a superar el trauma, pasea con familiares de los fallecidos, escucha a los vecinos de los pueblos, a los agricultores y los ganaderos, y entra en los despachos de la Junta de Castilla y León donde se construyen relatos alternativos a los recolectados en los pueblos.
Los rescoldos de la Culebra es un libro sobre incendios, despoblación y cambio climático, pero también un tratado sobre la resignación popular, un homenaje a los habitantes del campo y un relato conmovedor sobre heroísmo y supervivencia.
Los dos incendios de la sierra de la Culebra (Zamora, 2022) arrasaron 65.600 hectáreas y provocaron la pérdida de cuatro vidas humanas.
A pesar de tratarse de una de las peores tragedias medioambientales de España y de su magnitud, las personas y los pueblos afectados han sido absolutamente olvidados por las instituciones (no es extraño el comportamiento de la Junta), por los medios de comunicación y por el resto del país, que da la espalda a eso que llama “la España vaciada”.
Por eso este libro resulta tan necesario, ya que no solo pone de nuevo el foco en lo sucedido, sino que también nos ofrece un exacto análisis sobre sus causas y consecuencias, haciendo fácil su comprensión para aquellas personas que no se encuentren familiarizadas con el medio rural y con las dinámicas de una comunidad tan compleja como Castilla y León.
Todo ello sin olvidar lo más importante, las personas fallecidas, sus familias, amigos y allegados. Y con un componente humano que te encoge el corazón y emociona en muchos capítulos.
Crónica periodística de gran extensión de los incendios que quemaron el 6% de la provincia de Zamora en 2022. Recoge datos pero sobre todo, historias de los afectados, de las familias de los cuatro fallecidos y las opiniones de cómo la gente de la zona vivió la tragedia. Un libro necesario y emotivo a la vez.
Una reconstrucción del incendio en la Sierra de la Culebra de 2022 basada en las perdidas humanas que en el se produjeron. Una buena exposición de la precariedad que sufre nuestro colectivo a nivel laboral y un buen análisis de porque el medio rural cada día está más desfavorecido contra el fuego.
Tengo que decir que me sentía recelosa antes de leer este libro. Mi pueblo fue una de las localidades afectadas en el segundo incendio de la Culebra, y me daba miedo que se estuviesen utilizando estos hechos horribles para vender una crónica. Nada más lejos de la realidad: este libro se toma con seriedad y rigurosidad la recogida de testimonios alrededor de esos días e incluso años más tarde; traslada de manera adecuada la tragedia de las muertes y de la pérdida de recursos y de vida no-humana en los lugares afectados. He aprendido detalles que desconocía y me he emocionado mucho. El análisis de la situación que llevó a los incendios y del manejo de sus consecuencias es iluminador. Recomiendo mucho la lectura de esta crónica para cualquier interesado en el asunto de la España vaciada, de los incendios de la Sierra de la Culebra o, en general, a quien quiera informarse mejor de la situación en la Zamora rural.
Se me hace muy difícil escribir una reseña de este libro. No sé ni por dónde empezar. Lo primero que subrayé fueron los nombres de los pueblos, pueblos por los que paso cada verano. Y con ello fui consciente de nuevo de lo poco que faltó para que el siguiente en arder fuera el pueblo que vio a mi abuelo crecer y el que todavía a día de hoy siento que me conecta con él con sus calles y su gente peculiar. El fuego se quedó, literalmente, en el pueblo anterior. Empatizo mucho con la gente y me parece desolador lo que pasó y más aún leer el libro mientras media España está ardiendo y la parte que se salvó en 2022 está carbonizada ahora. Se me parte el alma. Un libro que todo el mundo debería leer para entender la precariedad en la que trabajan los que velan por nuestra naturaleza y para ver que la España vaciada no está vacía, sigue habiendo gente que lo pierde todo con cada chispa.
Este libro toca de cerca por factores físicos y emocionales y la estrecha interrelación entre ambos factores. Había evitado hasta ahora acercarme al hecho de que mi profesión causa muerte y lo terrible de ello y bueno... este libro ha sido un mazazo de realidad que yo creo que necesitaba. Por otro lado me ha permitido ser consciente de lo cercano que ha estado en todo momento está situación de lo que fueron mis inicios en el oficio en la misma base de villardeciervos, de los malos recuerdos profesionales con la situación del operativo y algunos buenos del ambiente de las bases. De las decisiones en caliente que se toman con muchas pulsaciones y las devastadoras consecuencias cuando todo parte. En este caso partieron vidas humanas a las que nadie (ni yo mismo hasta ahora) ha prestado atención. Agradezco al autor volver a pisar el suelo, ha sido un trago doloroso pero necesario. En el suelo se sufre pero se aprende.
Ágil, riguroso, empático y sobre todo, necesario relato de lo ocurrido en el conocido incendio de Losacio de 2022. La lectura de este libro debería ser obligatoria para todos los castellanos y leoneses, adormecidos por unas instituciones que no están ni de lejos a la altura del territorio y de su gente. Mientras los pocos que resisten en esta España vaciada no se unan para cambiar la mala gestión que les lleva persiguiendo siglos, seguiremos teniendo todos un problema. Porque que se condene este territorio al abandono por la codicia y los intereses de unos pocos no es solo un problema regional para Castilla y León, es un problema nacional, que nos afecta a todos. Y la lectura de este libro puede servir para remover conciencias.
leer este libro ha sido toda una cosa. la narración dista mucho de ser excelencia pero me alegro tanto de que se hayan puesto palabras a lo que vivimos en julio de 2022…
iba leyendo, y llorando, y pensando que tal vez era muy pronto, que solo han pasado tres años pero parece que fue ayer, y tal vez era muy pronto, que si ya duele mi propia experiencia cómo voy a soportar las suyas, que ellos perdieron más que nadie, lo perdieron todo. pero sus historias merecen ser contadas, y leídas. porque nada ha cambiado, a nadie le ha importado, pero nosotros no olvidamos.
Una interesante crónica sobre los incendios en la Sierra de la Culebra en Zamora. En varias partes nos cuenta lo que pasó, la situación un año después, cómo sigue todo ahora y la opinión y lo que dicen implicados, habitantes de la zona, políticos con responsabilidad en el caso. Es difícil acabar sin saber que no hay una receta que el abandono no es solo por falta de presupuesto (que también) si no que influyen otras cuestiones como la despoblación, la falta de animales, el cambio climático y otras cuestiones. Incendios de sexta generación. Impresionante y aterrador
Descripción de lo que ocurrió el verano de 2022 en la Sierra de la Culebra debido a los fuegos, y propuestas para evitar desastres como el ocurrido. Se centra en cómo afectó a personas concretas, además de al terreno. Lectura fácil
Excelente, necesaria, y más vigente que nunca, crónica periodística sobre los incendios de Zamora del 2022. Además de la impactante crónica de los hechos, se centra en las personas, así como en las causas y consecuencias de dicho incendio.
El legado que va desapareciendo de la España falsamente (o taimadamente) vaciada. No debemos olvidar, porque caéremos en los mismos errores. El triste verano en Galicia, Castilla y León, y Extremadura de 2025 es un buen recordatorio de la actualidad y necesidad de este libro.