Pablo, un exitoso publicista, se reencuentra con el pasado que lo llevó a huir de Galicia cuando era adolescente. Debe volver al pueblo que obsesionó a su padre, inspector de policía, y que le adentró en una espiral de corrupción y violencia. El regreso abrirá las puertas del recuerdo de la Galicia profunda en los años ochenta, las tribus urbanas y la noche barcelonesa underground. Veintiséis años después, Pablo descubrirá que huir de una maldición no es posible y que Santa Teresa nunca dejará a su familia en paz. No hasta que él mismo se enfrente a ella.
He vuelto a los 16, 17 años, la música, los amigos, la noche, las relaciones con tus padres y el futuro incierto. Y en el mundo real, más allá del egocéntrico adolescente, un pueblo maldito en el que la gente muere de formas horribles y dos policías que dedican su vida a descubrir qué está ocurriendo. Aunque algunos capítulos de la juventud del protagonista me han sobrado, me enganché a la investigación de esa ciudad maldita y los efectos en la familia del policía. Mucha nostalgia (morriña, dirían allí) y una trama más que interesante
🎥Nada más empezar conocemos a Pablo, director de una agencia de publicidad, que recibe una oferta muy tentadora: organizar una gala en un pequeño pueblo de Galicia, Santa Teresa de Fillol. El problema no es el trabajo, sino el lugar. Ese pueblo fue su hogar durante muchos años, del que él y su familia huyeron hace tiempo. A Pablo algo le chirría ¿aceptará el encargo? ¿Será capaz de enfrentarse a sus miedos y regresar a lo que dejó atrás? 🔙A partir de aquí, la novela juega constantemente con saltos entre pasado y presente mediante flashbacks. En la línea del pasado, en el pueblo empiezan a suceder cosas muy extrañas que desembocan en varias muertes entre sus habitantes. El encargado de investigar estos hechos será Honorato, tío de Pablo y sargento de la Guardia Civil, un caso que acabará obsesionándolo. No estará solo: Javier, el padre de Pablo, también se implicará hasta el punto de obsesionarse con la verdad… y ya sabemos que eso nunca suele acabar bien. 🎸En el presente vamos conociendo más a Pablo. Viajamos también a su adolescencia, recorremos el pueblo de su mano, entramos en sus numerosos bares, conocemos a sus amigos y nos tomamos unas copas con él. Más adelante el escenario cambia y nos trasladamos a Barcelona, ciudad en la que he reconocido muchos de los lugares mencionados. Destacar también las constantes referencias musicales, se nota muchísimo que el autor disfruta con ello y lo transmite al lector. 🚔Como suele pasarme, la parte del pasado me ha gustado más. El misterio que envuelve al pueblo me ha tenido totalmente atrapada, con ese halo inquietante y todas las incógnitas que se van abriendo poco a poco. La obsesión por descubrir la verdad y la historia de sus ciudadanos me mantuvo con el corazón encogido. La parte del presente la he disfrutado menos y, aunque está muy bien narrada y utiliza recursos muy interesantes, en algunos momentos se me ha hecho algo larga. 🔚El final, eso sí, está muy bien guardado hasta el último momento y resulta muy sorprendente.
Nacho Herrero, con una prosa ágil y directa, nos sumerge en un misterio e hilvana una trama que atrapa desde el primer capítulo. Lo que ocurre en Santa Teresa recuerda, en mucho momentos, a la película "Crazies", pues la maldición parece haber hecho perder la cabeza a muchos de sus habitantes. Además, la deriva de Pablo nos sumerge en el mundo rockabilly en un viaje por el que transcurrimos, mientras en nuestra cabeza resuenan acordes tan cañeros como el desarrollo de la historia. Adentraos en Santa Teresa y no os arrepentiréis.