Un viaje a la realidad compleja y deslumbrante de África que revela los múltiples desafíos de un territorio del todo fascinante. En Crónicas a la intemperie se mezclan a partes iguales la crueldad y la compasión, la enfermedad y los avances de la ciencia, el miedo y la esperanza; políticos corruptos y honrados, celebridades, activistas, científicos, taxistas, maestros y pescadores. Gran conocedora del continente, la periodista de El País Lola Hierro nos acerca a algunas de las múltiples injusticias que ocurren ahora las masacres del terrorismo yihadista en el norte de Camerún, las consecuencias de la guerra en Sudán, los estragos de la heroína en Mozambique, la desazón de los refugiados en Chad, la miseria que impulsa la migración irregular en Senegal o la explotación infantil. Pero, por cada una de ellas, hay un hombre, una mujer, una niña o un niño que ha plantado cara a la la lucha contra el sida en Sudáfrica, el empeño de los amputados por minas antipersona por recuperar su vida, los esfuerzos de los jóvenes que prefieren trabajar a favor de su país en vez de emigrar y los de aquellos otros que se unieron para salvar a una ciudad entera de las peores inundaciones de su historia.
Una visión mucho más madura de la autora sobre África. La mezcla entre anécdotas personales e historias de vida funciona a la perfección. Una vez más, me apunto nuevos sitios a los que me gustaría ir de este continente tan querido por Lola y que agradezco conocer primariamente a través de ella.
Muy buena crónica de sus viajes por los países africanos de esta joven periodista de El país. Lo pedí prestado antes de mi viaje a Senegal, para saber algo más antes de ir, pero sus historias reales y vivencias en el resto de países de África me han gustado también mucho y resultado muy amenos. Qué indignación por tanta desigualdad. Los temas de la pobreza, la situación sanitaria para VIH, sida, úlcera de Buruli, etc., las condiciones laborales incluso de niñas trabajando de sol a sol (explotación infantil la llamaríamos aquí) son impensables en un primer mundo como el mío. Una lástima, pero hay que conocer la situación.
Historias vividas por la escritora en distintas partes de África, ya sea como reportera o como viajera. Encuentros con personas y situaciones a las que su trabajo la expone. Resalta el lado humano de estos encuentros. Lleno de reflexiones sobre el presente y el futuro del continente. Escrito en primera persona, acerca al lector a esas realidades filtradas por los ojos de la protagonista a la que no le falta la ironía en algunas ocasiones. Muy interesante. Además, Lola Hierro escribe de maravilla, es una gozada leerla.