Una cronología de los hechos narrada como una novela trágica con matices épicos, graciosos y cargada de infinitas anécdotas. Un relato que se siente casi a tiempo real, disfrutando con pausa de todos los matices. Incluso conociendo la historia, se descubren varios puntos de vista que escaparon a la inmediatez del momento o al olvido del tiempo. Una lectura que se convierte en viaje temporal y que realmente consigue contextualizar una época, un lugar y miles de emociones.
Un libro correcto, académico casi en su forma. Lejos de grandes obras del periodismo deportivo como pueda ser El Partido de Andrés Burgo o Brasil 50 de Toni Padilla. En algunas partes emocionante, no lo vamos a negar. Si bien el tema de los qr para ver las entrevistas tampoco me ha parecido algo tan bueno.
Una maravillosa vuelta al fútbol auténtico. A una historia de la que todos nos acordamos y que nos dejó recuerdos para toda la vida que este libro vuelve a sacar a la luz.