Paraíso, una ciudad en la que vida y muerte van de la mano. Lixia, un joven con amnesia, vive en esta ciudad con Setsu, un asesino cuyo cuerpo está cubierto de cicatrices. Setsu siempre hace que Lixia vista de rojo y es muy amable con él, pero hay momentos en los que sonríe como si estuviera a punto de llorar, lo que hace que el muchacho se preocupe. Un día aparece Romane, un hombre que conoce el pasado de Setsu, y hace que el día a día de ambos dé un giro radical.
El personaje principal tiene un trauma y un problema visual que juega muy bien el papel de metáfora sobre su dolor.
No creo que la historia de amor sea el motor de la trama, más bien es el dolor, la redención y la escala de grises donde se desenvuelven los personajes.
Me recordó a los desheredados de Tanaka Ogeretsu pero de una forma más poética y menos realista.
Me gustó como el dibujo progresa de hiperexpresivo y "agresivo" a terminar siendo de trazos más suaves. Todo acorde con la trama.
Me gustó pero no me apasiono. Creo que la autora sabía que sus personajes son distantes y por lo tanto quizá no terminen de llenar pero merece la pena leer este manga.
Es excesivamente turbio para mi gusto. ¿Bonito? Sí, al final lo consigue transformar en algo bonito pero cuidado.
Al margen de eso, creo que le falta un poquito del desarrollo al tema de la madre y sus heridas, que me parece casi lo más fundamental porque es lo que justifica las acciones del protagonista (adoptar a un niño después de matar a sus padres para que se enamore de él, es decir, lo turbio) y lo cuenta en 2 páginas.
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