Este libro me llamó la atención desde el primer momento en que lo vi en la librería. Su portada, tan preciosa y llamativa, fue lo que me hizo acercarme a él, y al leer el resumen supe inmediatamente que era una historia que tenía que llevarme a casa. No dudé en priorizarlo como lectura, y la verdad es que no me arrepiento en absoluto.
Ha sido una experiencia de esas que se disfrutan lentamente, leyendo despacito, saboreando cada capítulo y cada una de las historias de sus protagonistas. Natalia Sáez nos regala un mosaico de mujeres distintas, con luces y sombras, pero todas ellas fuertes a su manera. Me ha fascinado ver cómo sus caminos se entrelazan, cómo de sus diferencias nace un vínculo lleno de apoyo, ternura y complicidad.
La novela es un vaivén de emociones: drama, romanticismo, risas, comprensión, y momentos que abrazan el alma. Todo ello con una prosa que envuelve y que convierte la lectura en algo adictivo, imposible de soltar.
En definitiva, “Las verbenas también lloran” ha sido una lectura que me ha encantado y que recomiendo muchísimo.