Banana Yoshimoto (よしもと ばなな or 吉本 ばなな) is the pen name of Mahoko Yoshimoto (吉本 真秀子), a Japanese contemporary writer. She writes her name in hiragana. (See also 吉本芭娜娜 (Chinese).)
Along with having a famous father, poet Takaaki Yoshimoto, Banana's sister, Haruno Yoiko, is a well-known cartoonist in Japan. Growing up in a liberal family, she learned the value of independence from a young age.
She graduated from Nihon University's Art College, majoring in Literature. During that time, she took the pseudonym "Banana" after her love of banana flowers, a name she recognizes as both "cute" and "purposefully androgynous."
Despite her success, Yoshimoto remains a down-to-earth and obscure figure. Whenever she appears in public she eschews make-up and dresses simply. She keeps her personal life guarded, and reveals little about her certified Rolfing practitioner, Hiroyoshi Tahata and son (born in 2003). Instead, she talks about her writing. Each day she takes half an hour to write at her computer, and she says, "I tend to feel guilty because I write these stories almost for fun."
L'ultimo libro di Banana Yoshimoto lo avevo letto venti anni fa. All' epoca ero un vero fan. Riprendo ora questo libro e mi ritrovo in mano un autrice diversa. Qualcosa a metà fra Murakami e J.T Klune. Un fantasy mieloso che sta in piedi a fatica, pieno di buoni sentimenti e facilonerie. La scrittura è sempre fluida e scorrevole, ma onestamente non basta.
Un libro molto strano. Ti lascia con una visione molto frammentata di una realtà parallela che l’autrice non è riuscita a dipingere bene. Dialoghi banali che saltano di palo in frasca. Tanti elementi random ma questo penso che sia un po’ lo stile giapponese. Sono un po’ delusa perché Kitchen mi è piaciuto abbastanza.
Aprender idiomas no solo te ayuda a viajar o a comunicarte con otras personas: también te abre las puertas a nuevas culturas, voces y mundos literarios que, de otra forma, jamás conocerías.
A veces incluso encuentras pequeñas joyas que te dejan con el corazón un poco más lleno y que de otra manera, nunca hubieras sido capaz de descubrir. Eso es justo lo que me ha pasado con Las Extrañas Historias de Fukiage, un libro que no está disponible en español ni en inglés, solo en japonés e italiano.
La historia sigue a Mimi y Kodachi, dos hermanas gemelas con una infancia complicada en Fukiage. Tras perder a su padre en un accidente y con su madre aún en coma, son criadas por una pareja amiga de la familia. Cuando cumplen los dieciocho, se mudan a Tokio y empiezan una vida tranquila… hasta que Kodachi desaparece sin dejar ni una pista.
Mimi regresa entonces a Fukiage para buscarla y se encuentra con personajes misteriosos, secretos familiares y leyendas que parecen sacadas de otro mundo. A partir de aquí empiezan las preguntas: ¿Dónde está Kodachi? ¿Volverá? ¿Despertará su madre algún día?
Esta novela es extraña, sí, pero de esa forma bonita y especial en la que lo extraño te atrapa. Hay amor, pérdida, soledad, portales a otras dimensiones, alienígenas (sí, literal), y todo está contado con una sensibilidad que hace muy fácil dejarse llevar. Muchas reflexiones me han tocado muchísimo, y he sentido el viaje de Mimi como si fuera mío.
Son solo 156 páginas, pero he vivido un viaje tan intenso que también a mí me costaría despertar de él.
Tengo clarísimo que voy a seguir con la serie, y que esta autora se ha colado entre mis favoritas. No solo de literatura japonesa: favoritas a secas.
Como dato curioso: en Italia prácticamente toda la obra de Banana Yoshimoto está traducida (más de 30 libros), mientras que en España apenas llega la mitad. Así que otro punto a favor de leerla en italiano. Podéis considerar esta vuestra señal para aprender el idioma, que desde el español no es tan difícil 😉