Poniatowska nos presenta a una mujer indomable, con un espíritu rebelde, destinada a crecer como la rica heredera de un magnate de la industria textil. Sin embargo, siempre supo que era diferente, pues tenía una capacidad de ver lo que otros no, de conectar con los animales y de manejar una sensibilidad que la hacía especial. Así, ella desafió las convenciones sociales, a su familia y a su entorno, rompiendo con cualquier estigma para ser una mujer libre y convertirse en Leonora Carrington, una leyenda en el arte que esconde una fascinante vida.
La escritora nos narra su excéntrica infancia, su desafiante adolescencia y su espíritu avasallante a lo largo de su vida. Se codeó en Paris con Dalí, Duchamp, Miró, Bretón, Picasso, pasó por un manicomio por amor, se escapó, vivió en Nueva York y se instaló en México, concluyendo una obra artística y literaria fantástica.
De nuevo, Poniatowska retrata a una mujer excepcional que, en sus manos, se torna en una aventura apasionante, un grito de libertad y una elegante aproximación a las vanguardias del siglo XX. Cuenta, seduce y convierte a su novela en una imprescindible para un lector de nuestros tiempos, ya que es un tributo a la fuerza incontenible de quienes nos lanzamos al vacío seguros de lo que llevamos dentro, formando una figura extraordinaria y perturbadora como Carrington, que encarna todos los sueños y pesadillas del pasado siglo.
Con un estilo de enorme calidad, Poniatowska utiliza su tendencia lírica para seducirnos con su narrativa poética que la lleva a construir un libro lleno de matices, como el surrealismo de la artista que describe. A lo largo de casi 500 páginas, la autora se vale de su talento para mostrar el de la pintora, llena de vida y sacia.
En definitiva, Leonora es una metáfora surrealista que exalta la obra de la pintora Carrington, que sobresale por su extraordinaria vida y que es homenajeada en un libro como este, que nos hechiza a los lectores como ella hechizó a México. Viva siempre la libertad.