En este thriller retrofuturista de ritmo trepidante, los límites entre la realidad y la manipulación tecnológica se desvanecen. Kasher, un purgador que vive en las sombras, se dedica a eliminar los rastros de los oscuros secretos de la élite hasta que un simple chip de memoria desata una cadena de eventos que lo arrastrará al corazón de una conspiración mortal. Mientras una guerra invisible se libra entre el poder corporativo y los rebeldes del Cuarto Mundo, Kasher deberá enfrentarse no solo a sus enemigos, sino a los fantasmas de su propio pasado.Oscura, intrigante y llena de giros inesperados, esta novela combina lo mejor de la ciencia ficción distópica y la novela negra en un universo donde la tecnología y la sociedad se reimaginan de manera sorprendente. Si eres amante de tramas llenas de tensión y de personajes complejos que navegan entre la luz y las sombras, esta obra no puede faltar en tu colección.
Jonathan Fragoso (Barcelona, 1983) reside en Polonia desde 2006, donde compagina su labor como profesor de español para extranjeros con la edición de materiales educativos.
Su pasión por la escritura lo ha llevado a explorar distintos géneros, especialmente la ciencia ficción, en la que ha destacado con varios relatos que han sido finalistas en certámenes como los del blog Espiademonios y los premios Yunque Literario.
Su primera novela, Cuarto Mundo 1983, es una obra de ciencia ficción distópica que combina elementos de la novela negra con un universo retrofuturista donde la tecnología y la sociedad se reimaginan de manera sorprendente.
Interesante thriller de ciencia ficción distópica, con un regusto al mundo de Blade Runner. La historia transcurre en una Nueva York de 1983, donde, tiempo atrás, ocurrió una guerra. La ciudad está dividida entre la zona de las grandes corporaciones, donde se puede llevar una vida más o menos normal, y las áreas externas, distribuidas entre los suburbios y el 'cuarto mundo,' una región sin control alguno, habitada por los estratos más desfavorecidos de la sociedad, que sobreviven como pueden. Aunque es una historia coral, hay un personaje con mayor protagonismo: un limpiador de escenas, que, durante una de sus limpiezas, encuentra un objeto que lo convierte en el blanco de diferentes grupos. Esto despierta su curiosidad por saber qué es lo que ha hallado y qué valor posee. A partir de este hecho, se van incorporando otros personajes: individuos de los bajos fondos, grupos que buscan derrocar al gobierno de Nueva York, liderado por las grandes corporaciones, políticos sin escrúpulos y organizaciones criminales despiadadas. rita en capítulos cortos, la historia se apoya completamente en la tercera persona para explorar los sucesos y personajes. Aparte de la narración en tercera persona del presente, el autor recurre a relatos del pasado para dar antecedentes al lector y utiliza sueños para crear dudas sobre el protagonista y su historia personal. Todo esto proporciona un marco donde la historia avanza mientras descubrimos aspectos oscuros de su contexto. La fortaleza de la historia reside en su lograda ambientación de un mundo postapocalíptico, que permite al lector zambullirse con facilidad. El autor lo consigue de manera fluida, sin recurrir a textos recargados. El mundo que presenta está lleno de dispositivos y adelantos acordes con una evolución tecnológica acelerada en los años 80: ordenadores y pantallas monocromáticas, implantes personales de técnica limitada y mucha tecnología que hoy en día reconocemos, aunque menos avanzada. Al igual que el mundo, la recreación de una sociedad desgastada, al límite y controlada por poderosas corporaciones, aporta credibilidad a la historia central y a su entorno. Sin considerarla ciencia ficción de anticipación, en algunos temas abordados por el autor se puede entrever una crítica a la sociedad actual y hacia el lugar al que podría llevarnos, trasladada a un mundo distópico ambientado en el pasado. Corporaciones al mando de la sociedad, oscuros personajes intentando conseguir el poder y personajes que intentan sobrevivir en este oscuro mundo serán un constante en la historia que tiene al lector en vilo hasta conocer el final. Una lectura ágil, de esas que se leen rapidísimo, sumergiéndote inmediatamente en la historia, y que resultará del agrado tanto de los aficionados a la ciencia ficción como a los thrillers.
Cuarto Mundo 1983 es una novela que reivindica el cyberpunk, impregnada de autenticidad retrofuturista y de crítica hacia las estructuras de poder contemporáneas. Ambientada en una Nueva York distópica, donde todo está bajo el control de grandes corporaciones, y en el "Cuarto Mundo", que se convierte en símbolo de resistencia y marginación, propone un universo donde la tecnología y la decadencia social convergen de forma tan fascinante como aterradora. De hecho, el cyberpunk se caracteriza por explorar los impactos de una tecnología opresiva en una sociedad fracturada, y Cuarto Mundo 1983 no es una excepción. Kasher, el protagonista, es un "purgador" que elimina rastros incómodos para los poderosos, pero su vida da un giro radical cuando un chip de memoria lo vincula con una conspiración que amenaza con derrumbar los pilares de su realidad. Desde los lúgubres corredores corporativos hasta los rincones más sombríos del "Cuarto Mundo", el autor nos arrastra a un viaje de revelación y enfrentamiento, donde la lucha de clases, los fantasmas del pasado y el deseo de resistencia configuran un mosaico tan perturbador como hipnótico.
J. Fragoso captura perfectamente el ethos cyberpunk, no solo en su estética tecnológica, sino también en su crítica al capitalismo extremo y su exploración de la identidad humana cuando lo orgánico y lo artificial se fusionan. La Nueva York de 1983 que describe mezcla avances científicos y decadencia industrial, con implantes rudimentarios y un aire malsano que recuerda los mejores exponentes del género, desde Neuromante (William Gibson) hasta Blade Runner (Ridley Scott). Sin embargo, el autor intenta diferenciarse de sus referentes incorporando elementos de thriller político y profundizando en las motivaciones de su protagonista.
La novela, estructurada en capítulos cortos y escrita con un lenguaje muy ágil, engancha. No es totalmente lineal, ya que alterna entre el presente, flashbacks del pasado y momentos oníricos de unos personajes desesperados por sobrevivir en un mundo caótico donde la vida no tiene valor.
Cuarto Mundo 1983 es, por tanto, un alegato a favor de la resistencia en una sociedad donde la tecnología y el poder confluyen de manera deshumanizadora. Un magnífico entretenimiento para quienes busquen no solo un reflejo de lo posible, sino también la exploración de lo inevitable.
“Cuarto Mundo 1983” se enmarca principalmente en el género de la ciencia ficción distópica, con una fuerte influencia del ciberpunk, caracterizado por su ambientación en un futuro postapocalíptico, la presencia de grandes corporaciones, y una marcada lucha de clases. La novela también incorpora elementos de thriller, lo que añade tensión y suspense a la trama.
La historia me recordó a clásicos del género como “Neuromante” de William Gibson. La ambientación está magistralmente lograda; cada página te sumerge en una Nueva York postapocalíptica, donde el gris de la ciudad y los personajes turbios, despiadados y con doble moralidad cobran vida. Una atmósfera opresiva y decadente añade una capa extra de realismo y crudeza a la narrativa.
Uno de los puntos que más me ha llamado la atención del libro es su carga política. La narrativa, centrada en una lucha de clases en un futuro distópico, está impregnada de rebelión y subversión, lo que la hace no solo entretenida, sino también reflexiva.
Sin embargo, debo admitir que, aunque me encanta la ciencia ficción, el subgénero ciberpunk no suele ser mi favorito. A pesar de reconocer la calidad de la historia, me costó empatizar con los personajes, lo que hizo que no me entusiasmara al 100%. Aunque la trama puede quedar cerrada, el final abre la puerta a una posible continuación de la historia, dato confirmado por el autor.
🅝🅞🅣🅐: 🌕🌕🌕🌕🌑
En conclusión, un libro que recomendaría sin duda a los amantes del género, especialmente a aquellos que disfrutan de obras como “Blade Runner” de Dick o “Altered Carbon” de Richard K. Morgan.
Se nota el cuidado y el mimo con el que está escrito este libro. No he encontrado ninguna errata ni defectos de estilo evidentes, lo que demuestra el esmero del autor en cada página. Es un placer leer una obra tan bien pulida, especialmente sabiendo que es autopublicada.
¡Espero que os animéis a leerlo y compartáis vuestras impresiones! 📚✨
Desde que vi la portada cuando se publicó, ya lo pensé y no he dejado de fantasear con la idea de que esta novela se parece un montón a Blade Runner, salvando las distancias, claro está. Mantiene esa temática que tanto me gusta, un thriller futurista distópico de lo más interesante.
Tuve la suerte de poder leerlo en su fase más primaria, antes de que se publicase y tenía muchas ganas de hablaros del libro, ya que sentía que tenía mucho potencial y que se abriría un espacio entre todos los libros que ya estaban en el mercado.
Una novela coral, con muchos personajes curiosos e interesantes, pero sí que hay un par que mantienen más el peso de la trama sobre sus hombros. Se le suman personajes de los más bajos fondos, sin reglas ni normas y bastante más peligrosos de lo que parecen a simple vista, que ya es decir.
Me ha encandilado la forma de escribir del autor. Ha creado un mundo grandísimo, sin recrearse ni rellenar páginas al azar. Su pluma no es nada recargada y es fácil de entender. Diría que cualquier lector podría disfrutar de la novela, sin necesidad de nada más. Los capítulos son muy cortos y te internan pronto dentro de lo que se cuece en la novela.
Contiene grandes dosis de acción, de investigación y de secretos oscuros que irán saliendo a la luz a medida que avanzamos. Una vez te has dado cuenta, ya te lo has terminado y te quedas con ganas de más. Espero que el autor expanda lo que ha hecho aquí y que nos haga saborear nuevas tramas muy pronto. Ha sido un total disfrute.
Una sociedad regida por corporaciones poderosas, personajes grises, pero con mucho encanto. Consiguió mantenerme en vilo y considero que esta obra llegará al corazón de muchos lectores. Tenéis que darle una oportunidad, viene pisando fuerte.
Como lector veterano que ha leído y releído cientos de libros, de vez en cuando me gusta darle la oportunidad a autores nacionales menos conocidos o independientes. Es el caso de Cuarto Mundo, una novela que me ha parecido más que interesante, especialmente si tenemos en cuenta que es el debut del autor (al menos en cuanto a novela larga, según su biografía). La historia está muy bien llevada, es dinámica y tiene algún que otro giro que sorprende. Los saltos de trama entre capítulos pueden confundir un poco al principio, pero una vez metido en la historia, es un punto positivo, sobretodo por como convergen al final. La ambientación es magnífica y las descripciones, poco recargadas, te sumergen de lleno en la Nueva York retrofuturista donde se desarrolla la historia. Los personajes están muy bien construidos, aunque me habría gustado algo más de profundidad en sus historias. Conocemos mejor al protagonista, Kasher, gracias a sueños que en los que rememora su pasado, pero otros de los personajes principales, como Ondra o Greg, son igual o más interesantes y me he quedado con ganas de saber más. Al ser una trilogía, espero que se vayan desvelando más detalles sobre ellos. Es un libro que se lee rápido pero que te va dejando migajas del mundo en el que se desarrolla, muy detallado y original. Las tramas principales quedan cerradas pero se deja la puerta abierta para su continuación. Se nota que hay mucho trabajo detrás y se nota que ha habido una corrección profesional, algo no tan típico entre escritores independientes. Es un gran ejemplo de que en España tenemos autores capaces de escribir buena ciencia ficción. Los amantes de este género y de la novela distópica/apocalíptica deberían darle una oportunidad.
Distopía urbana llena de acción y giros inesperados. El mundo donde se desarrolla la historia está muy logrado y se intuye mucho más grande de lo que se muestra. La ambientación es fabulosa y la narración mantiene la tensión hasta el final. Una novela debut muy interesante.
Uno de esos casos en los que la portada (espectacular) consigue un lector. Y además capta totalmente la esencia de la novela. Entretenida a más no poder y muy bien escrita. 100% recomendada.