«De pibe no pensabas tanto en la muerte, ¿no? Yo seguro que no, no me hubiese dado el tiempo. Ahí el tiempo transcurre distinto, el futuro es futuro y las cosas que uno ama no se escurren entre los dedos. ¿A que edad pierde uno la sensación de inmortalidad?»
El café de los muertos es un volumen de relatos sobre personas que atraviesan la tristeza, el festejo, el agobio y también el humor que decantan desde las misteriosas caras del único tema que concierne a todos los la muerte.
Quiero hablarles de una colección de relatos que disfruté muchísimo leer y que me llevó por una montaña rusa de emociones.
El autor tiene un estilo de escritura muy fluido, directo y por momentos salpicado de humor. Me gustaron mucho las historias. Algunas más breves que otras, pero todas muy bien construidas y con personajes sólidos.
Son cuentos que invocan nostalgia y hacen reflexionar. Nos hablan de la infancia, de los vínculos familiares, de las pérdidas. De los momentos que representan hitos emocionales en la vida de una persona y que permanecerán en su memoria por siempre. Nos hablan también de las ausencias, el dolor y el significado de la muerte.
Francisco tiene un don para transmitir sentimientos fuertes y complejos por medio de palabras sencillas.
Si bien todas me encantaron, quiero destacar El café de los muertos, El desdoblamiento, La casa de piedra Mar del Plata y Las magias extintas del sur, que son los que más me tocaron el corazón. 🥺❤️🩹
Voy a empezar con lo que entra por los ojos: la tapa. Solemos asociar la muerte con el negro pero la tapa está plegada de colores, curioso ¿no?. A mi me fascina. Por otro lado, yo venía con una racha de leer libros digitales así que necesitaba tanto leer un libro en papel que cuando lo agarré lo leí en un día. Así como escucharon.
Dentro del libro nos vamos a encontrar con diversos relatos, algunos cortitos y otro más prolongados. De alguna manera u otra, todos se relacionan con el acontecimiento de la muerte. Yo creo que tanto los colores que vemos al agarrar el libro y la pluma humorística del autor, hacen que entremos en terreno para leer este libro desde una posición de aceptación y abiertos para leer estas vivencias. Porque es un tema que nos toca a todos y para muchas personas es muy sensible.
No les voy a mentir, algunos relatos me dejaron hecha bolsa. Francisco narra desde lo cotidiano, desde tomarte un mate con tu papá y extrañar los mates de tu mamá, que tal vez eran un poco más feos, pero la presencia de ella era lo más valioso. Nos hace ver cómo nos quedan incorporados acciones, frases, gestos de una persona que ya no está y que cuando lo hacemos, esa persona vuelve a nuestra memoria. Lo difícil que es seguir cuando alguien a quien amábamos muere. No existen dos personas que lo vivan de la misma forma y que tengan la misma perspectiva sobre este tema. Todos, según nuestras creencias y vivencias, vamos a vivirlo diferente.
Mis relatos favoritos son: - El bote en el agua - Clases de natación - Una sirena no es un castillo
Los que leyeron el libro notarán que algo en común tienen estos tres. Y para los que no lo leyeron, les cuento que pues de alguna manera, son los relatos menos tristes. Todos dejaron una huella en mí. Me parecieron super interesantes. Totalmente recomendado.
Hace tiempo que unas palabras no me interpelaban tanto. Reí, lloré, pensé, reflexioné, todo. Es un libro que prestaría mil y un veces y tendría solo cosas buenas para decir. La creatividad del autor jamás me dejó de sorprender, sus frases, comparaciones que me hacían llorar de la risa o metáforas poéticas que me daban gansas de transcribir y dejar colgadas en mi cuarto.
Que lindo es leer palabras tan bien escritas, amigables y de fácil lectura, pero no por que sean básicas, sino por que son casi familiares, cotidianas, como de un amigo. Los cuentos en general te llevan a situaciones que uno podria ya haber vivido pero que el autor los indaga con una profundidad muy especial.
El libro es un espectáculo maravilloso que aborda la muerte desde múltiples perspectivas, todas ellas conmovedoras y profundas. Su narrativa te envuelve por completo, logrando una experiencia de lectura inmersiva y adictiva. Querés seguir leyendo sin parar, deseando que tenga mil páginas más. Es una verdadera obra maestra, y con el tiempo, será reconocida como tal.
El café de los muertos me adentró de nuevo en el hermoso viaje de leer cuentos. mi vara siempre fue Cortazar pero este libro estuvo totalmente a la altura. Con palabras porteñas y una forma de escribir que parece ser simple pero te cala hasta los huesos, con la muerte como idea continúa a través de las historias, realmente profundo.