Carles Esquembre, autor de Lorca, un poeta en Nueva York y Las tres heridas de Miguel Hernández, cierra la trilogía de poetas españoles con esta tragedia en seis actos sobre los hermanos Machado.
El punto estrella de esta obra es la originalidad de su narración, pues Esquembre ha reservado para los lectores las mejores butacas en una especie de teatro grecolatino ficticio donde se representa una gran la vida de Antonio y Manuel Machado. Los personajes de esta historia conocen que no todo el pasado está escrito. De ahí la importancia de
¡Qué importa un día! Está el ayer alerto al mañana, mañana al infinito;
En esta tercera parte de la trilogía el autor vuelve al estilo en alto contraste y para mi gusto todo queda de nuevo demasiado duro e inexpresivo (como en el de Miguel Hernández). El estilo en blanco y negro puro creo que es más apropiado para macarradas de acción a lo Frank Miller. Para estas historias a mí no me parece buena elección, a pesar de que hay algunos pasajes fantásticos (las esculturas que cobran vida, por ejemplo) en los que sí funciona mejor.
El hilo narrativo se apoya en la idea de un teatro onírico de ultratumba en el cual los hermanos Machado cuentan sus movidas. La idea es buena, ya que gracias a este recurso las biografías no quedan tan deslavazadas como en el de Miguel Hernández. El fallo está en el diseño de ese teatro, demasiado geométrico y frío. No sé, el dibujo de este hombre no es lo mío.
Por último, quiero hacer un llamamiento a los autores de cómic: poned mayor tamaño a las tipografías, por favor, que los señores que tenemos presbicia son los que nos gastamos los dineros. En los bocadillos en los que hablan las esculturas he tenido que sacar la lupa del móvil, joder.
La edición es la hostia, ahí ninguna pega. Hará muy bonito en la estantería con ese separador con la bandera republicana bien a la vista.
Visión onírica de la vida y muerte de los hermanos Machado con un teatro -pero no tanto con su obra dramática- como fondo y como eje conductor. Los dibujos me han resultado bastante chulos, algunos psicodélicos y, aunque en nada se correspondan con la esencia machadiana, me han gustado sobre todo en aquellas viñetas en las que se van gestando dinámicas transformaciones a partir de ciertas imágenes y símbolos, como la de la bandera de Reino Unido que acaba dando lugar a una cruz. A veces va a saltos y resulta un tanto desordenado y no se sabe muy bien cómo ubicar las voces del coro, pero también me ha gustado ese añadido con el que se engarza con la tragedia griega. En conjunto, me ha parecido muy original y una forma diferente de acercarnos a la vida de estos dos grandes autores, a su relación familiar, a sus vivencias y a su obra.
Está novela gráfica es un viaje por la vida de ambos poetas donde se entremezclan lo emocional y lo político. La estructura en forma de obra de teatro y las ilustraciones no te dejan indiferente. Me parece una buena forma de mantener y acercar la memoria histórica y la tragedia del exilio en un nuevo formato. 100% recomendable.
Vuelve Esquembre a los poetas, en esta ocasión les toca a los hermanos Machado, anteriormente fueron Lorca y Miguel Hernández en Las tres heridas, una obra del 22; ésta es del 25, tres años para repetir de nuevo el mismo esquema lineal e idénticas técnicas digitales.
:: La cuestiones biográficas son correctas, rigurosas en exceso, apuntes trillados y muy conocidos que, queriendo abarcarlo todo, se quedan en lo de siempre, es decir, en casi nada. No hay novedad ni aporte ni visión personal ni una creatividad que justifique el medio de expresión que maneja, el cómic.
:: El cómic es un arte que Esquembre —no es el único, sino uno más de muchos— convierte en artificio. Apenas si hay dibujo. Los escenarios son fotos tratadas con aplicaciones informáticas; los personajes monigotes de copia y pega ligeramente modificados. Todo se vuelve repetición: los edificios, el obsesivo e incomprensible juego de columnas neoclásicas (Sevilla es la exaltación del barroco) y el borrón negro sistemático que, lejos de belleza, otorga a las láminas mucha dureza y frialdad, casi rechazo... Pero en esto va quedando el arte y los artistas de cómics, en informáticos habilidosos del photoshop y ya pronto de la IA. ¡Siempre nos quedarán los clásicos!
:: Aun así, la obra puede tener cierto interés para aquellos que no conozcan las peripecias de los dos poetas sevillanos.
Qué locura lo que consigue crear Carles Esquembre en esta novela gráfica. Siento que solo he rascado la superficie de una obra muy ambiciosa. El autor ha logrado meter su sentido del humor particular en una obra de teatro única. Y ha humanizado a dos personajes que merecían una puesta en escena tan diferente y arriesgada como ésta. Lo que he llegado a aprender...
Interesante propuesta en formato cómic, para conocer más sobre Manuel Machado, ya que de Antonio me sabía todo y su vida está muy trillada. El hecho de hacer de ello una especie de obra teatral postmortem dentro del mismo cómic me parece muy creativo.
es una super obra , que nos cuenta la vida de los hermanos machado , primero juntos, posteriormente separados, por desgracia, desde sus primeras novelas juntos hasta la muerte.