Marta, una joven artista de espíritu libre, vive entre pinceles y copas, trabajando en una discoteca mientras lucha por hacerse un nombre en el mundo del arte. Aunque parece tenerlo todo bajo control, guarda un secreto que la pesadillas recurrentes que la dejan exhausta. Lucas, un atractivo y prometedor fotógrafo con la reputación de ser un iceberg, llega a Madrid por trabajo y termina compartiendo piso con Marta, la mejor amiga de su hermana. ¿Qué podía salir mal? Pues, al principio, todo. Entre bromas irónicas y miradas intensas, Marta y Lucas descubren que tienen más en común de lo que pensaban. Su amor por las series crea momentos divertidos y relajados donde las barreras comienzan a romperse. Lucas, decidido a proteger a Marta de sus pesadillas, empieza a derretir su propio corazón helado. Y Marta, con su calidez y humor, empieza a desarmar las defensas emocionales de Lucas. ¿Quién sería capaz de afirmar que el hielo no se derrite con una buena pizza barbacoa?
Me ha gustado pero sin más. Creo que le falta desarrollo a la trama, hay cosas que se pasan muy por alto y requieren una fineza mayor para cerrar temas.
Los personajes además son un poco sosos, son muy débiles como personajes y creo que el lenguaje narrativo no ayuda mucho.
En este libro conoceremos a Marta, una chica sensible y creativa, camarera en una discoteca y pintora. Su sueño es exponer sus cuadros en una gran galería de Madrid, cosa que le parece inalcanzable. Cuando Cris, su mejor amiga, le deja vivir en su piso, mientras ella se ca a trabajar a Londres, verá esa galería más cercana. Con lo que no cuenta es con que aparecerá de la noche a la mañana, Lucas, el guapo hermano de Cris, fotógrafo de profesión, y una persona de lo más fría y borde. Pero cuando se vean obligados a compartir casa, tendrán que limar asperezas. ¿Les resultará fácil la convivencia? ¿Dejarán atrás sus peleas y empezarán a conocerse mejor? ¿Qué secretos esconden el uno y el otro? Porque cada palabra que salía de mi boca era un paso más hacia el abismo del deseo prohibido.
María, con su pluma sencilla, cercana y emotiva, nos trae una historia preciosa de amor, pasión, amistad, tensión, segundas oportunidades, pero también de traumas, de pesadillas espantosas, de culpabilidad y salud mental. Marta tiene un secreto, una mochila que carga a sus espaldas y que no la deja avanzar. La llegada de Lucas a su vida supondrá un soplo de aire fresco, enfrentándose a sus miedos y luchando por sus sueños. Por su parte, Lucas también tiene algo que esconde, que le hace ser frio, distante, contrario al amor, a los abrazos, al roce. Juntos emprenderán un bonito viaje hacia la sanación.
Porque esta novela va de eso: dos almas heridas que luchan por sus sueños, con honestidad, aunque al principio cueste abrirse, y con un amor incondicional que les llevará a vivir un amor con mayúsculas, de los que te deja el corazón calentito.
Os dejo una de las frases que más me han gustado: “Ser valiente no significa no tener miedo, sino actuar a pesar del miedo”.
"Quizás la vida era así, una mezcla de alegrías y miedos, y aprender a navegar por ella era la verdadera aventura."
Tenemos a los protagonistas, Marta y Lucas, que se ven obligados a compartir piso y que en un inicio no se llevan bien, pero mientras más tiempo van conviviendo, se empiezan a conocer y desarrollan una fuerte atracción el uno por el otro y que más adelante se convierten en la persona que tanto necesitaban en sus vidas para ser felices y aprender a disfrutar de la vida.
Al principio pensé que iba a ser el típico romance juvenil, pero llego un punto dónde no me esperaba todo lo que habían pasado Marta y Lucas. Y cuando lo leí, no podía parar de llorar de lo duro que fue para ambos haber vivido una situación así, y quizás lo de Lucas fue mucho más fuerte de sobrellevar, pero eso no quita toda la culpa con la que tuvo que vivir Marta después de la muerte de sus padres.
Un libro que en un inicio no me atrapó tanto, pero que mientras fui avanzando de hizo más ligero de leer y pude conectar mejor con los personajes. Es la primera vez que leo a la autora y quizá por eso al principio no conecte con el libro, pero cuando se fueron desvelando ciertos traumas de los protagonistas, me encantó como lo desarrollo y como lo supo tratar tan bien.
Definitivamente este libro representa el "No juzgues un libro por su portada".
narra la historia de dos personas lastimadas a las que inicialmente les resulta difícil expresarse, pero a las que el cariño los conducirá a experimentar un amor verdadero.
Marta guarda un secreto que frena como una peso invisible su camino. Lucas también esconde algo que lo hace ser distante y evitar cualquier tipo de cariño o contacto. ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Cuando inesperadamente empiezan a convivir, se ven obligados a compartir espacios y rutinas, creando una intimidad que ninguno buscaba. Sin esperarlo, estos dos comenzarán juntos un hermoso viaje donde aprenderán a sanar sus heridas y liberarse de aquello que los mantiene atrapados. ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Es un relato emotivo que combina romance y deseo con vínculos de amistad genuina. A la vez, explora aspectos más sombríos como el dolor emocional, las pesadillas aterradoras que acosan a los personajes, el peso de la culpa y los desafíos de la salud emocional. ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀
Una historia de demonios internos que el amor se encargará de hacer desaparecer.
Lo que nunca nos dijimos de María Beatobe es una romántica historia donde Lucas y Marta descubrirán un camino repleto de amor, donde los miedos y las culpas no tienen cabida, sentimientos fuertes que sanarán sus heridos corazones y los guiarán a una convivencia reconfortante que terminará por cumplir sus más profundos deseos, aquellos que nunca pensaron alcanzar.
Marta es artista, intenta ganarse la vida con ello y su sueño es exponer en la galería El soho. Sus amigos, Cris y Bruno, son su mayor apoyo. Las pesadillas son sus compañeras por las noches y no consigue olvidar lo que pasó y mucho menos quitarse la culpa.
Lucas se ha labrado una vida dentro del mundo de la fotografía, vive entre Madrid, Nueva York o donde su trabajo le lleva. Quiere mucho a su familia, pero es un poco distante con ellos y con todo el mundo, es taciturno, pero hay cosas que nos marcan que se quedan con nosotros para siempre.
Marta necesita salir de su casa, los recuerdos le aplastan cada día más, así que su amiga Cris le propone que mientras ella esté fuera puede irse a su casa. La primera noche un desconocido entra por la puerta, que resulta que es Lucas, el hermano de Cris, que viene a Madrid a pasar una temporada y les va a tocar convivir juntos, algo que ninguno esperaba y en esos momentos quiere.
El romance es lento hasta cierto punto y luego se desata la pasión entre ellos, y al pasar más tiempo juntos empezará a salir y aflorar los sentimientos que ninguno de los dos esperaba.
Son dos personajes que tienen piedras en sus mochilas, cosas que cuestan superar y más hablar de ellas, esto hará que en ciertos momentos se cierren en banda con el otro. En cuanto a esto he entendido más el de ella que el de él, que el de él es un tema bastante fuerte y creo que me ha faltado algo más de profundidad.
El único pero que le puedo poner a la novela, y esto es algo personal, es que no he conectado con los personajes y había trozos que se me hacían cuesta arriba porque era como si fuera una mera espectadora.
Lo que nunca nos dijimos habla de encontrar a esa persona que lo significa todo y que espantara a la oscuridad. Dos personas que se encuentran en un momento delicado de la vida, pero que su compañía les hará querer sacar su mejor versión.