HÁroe, profeta, mago y actor trÁgico, este hombrecillo femenino, discreto, poco inclinado a las mujeres, merece morir en el umbral de Nuestro lo anuncia. MÁs y mejor que Nietzsche, viviÁ la muerte de Dios; mucho antes que Camus, se dio cuenta de que el suicidio es la cuestiÁn primordial que el hombre debe plantearse;
Stéphane Mallarmé (French: [stefan malaʁme]; 18 March 1842 – 9 September 1898), whose real name was Étienne Mallarmé, was a French poet and critic. He was a major French symbolist poet, and his work anticipated and inspired several revolutionary artistic schools of the early 20th century, such as Dadaism, Surrealism, and Futurism.
No es la mejor traducción de Mallarmé (sigo prefiriendo la de Federico Gorbea o la de Andrés Holguín) porque hay una notable pérdida del ritmo y de la musicalidad. En lo personal, diré que no creo que pueda leerse a Mallarmé si le arrancamos a su poesía esa musicalidad, ya que se pierde por completo el sentido de su obra. No sería menos grosero si alguien tradujera a Rubén Darío del español al francés o al inglés y, con tal de conservar el significado, liquidase todo el ritmo de sus poemas.
Las cuatro estrellas son porque hay un grandísimo esfuerzo por conseguir mantener semánticamente los poemas, por perder la menor parte posible de su significado, aunque, como aclara Francisco Castaño en el epílogo, son "pecios de pecios estas traducciones en la azarosa playa del posible lector". Yo no puedo olvidar, sin embargo, esa consideración que hace Valéry sobre la literatura y para mí la poesía es esencialmente forma, es un arco bajo cuya figura percibimos el sentido, que es sin duda lo más intrascendente de cualquier obra (al menos poética, ya es otro tema si puede decirse eso de toda obra literaria o incluso artística).
Por otra parte y también a título personal, diré que no entiendo por qué se traduce el "azur" del original por "azul", porque la traducción de Alianza peca de lo mismo y me parece curioso que nunca se aclare. Aunque, eso sí, esta opinión no es menos caprichosa que el resto de la reseña, porque la gran mayoría de traducciones pueden ser muy disfrutables dejando de lado las consideraciones sobre la poesía pura, el ritmo, la musicalidad o la armonía.
No dudo que Mallarmé fuese un gran poeta, pero traducir poesía es muy difícil. Conservaré el libro para cuando pueda leer la versión original de los poemas. Afortunadamente esta edición tiene ambas cosas.
"Una tirada de dados" pues maravilloso. Los demás me han dejado un poco indiferente casi todos. Tampoco puedo ser justo en mi reseña, porque es evidente que en está edición estoy leyendo más a Francisco Castaño que a Mallarmé. Bastante decepcionante ver que no se conserva la musicalidad ni la riqueza léxica de muchos poemas. Y todavía más decepcionante la manera tan cutre de excusarse en la nota final. Si a Mallarmé no se le puede traducir al castellano, pues que no se le traduzca. Es preferible no hacer las cosas a hacerlas mal.
En fin, pensé que me podía fiar de Ediciones Hiperión, pero ya veo que con las traducciones de poesía nadie está a salvo.