Una cómica y dulce historia que retrata perfectamente los días de la niñez, cuando una mala nota parece el fin del mundo, los amigos jugando con alguien nuevo es la mayor de las traiciones y todo parece grande, nuevo e importante. Pepe Gorras y sus amigos están colgaos en la clase de ciencias y deben hacer un proyecto para la feria científica escolar para rescatar el semestre. Todo se complica cuando el Orejotas, a quien Pepe teme, se lleva a sus amigos a su bando para hacer un proyecto en grupo. La novela se lee rápido y tiene, para los adultos, una buena dosis de nostalgia sobre lo que se siente ser niño y para los más pequeños un retrato cercano a su realidad. La historia está bien ambientada en un barrio que podría ser cualquier barrio de Puerto Rico y su tono se mantiene ligero y humorístico, con divertidas observaciones sobre el mundo y situaciones peculiares. Hubiese querido que tuviera uno o dos capítulos más hacia el final que cubrieran más de lleno lo que sucede entre los chicos, pues gran parte del encanto de la novela está en esa amistad.