No estoy del todo de acuerdo con que la economía de activos abra un nuevo paradigma profundo de clase y creo que se puede acoplar, con matices, con el modelo de clases de Wright (al fin y al cabo, los activos son capital económico de una naturaleza peculiar, de ahí los matices).
Me parece muy acertado el considerar los activos como una nueva fuente de estratificación social junto a las ya existentes, y la tesis del libro es muy útil para entender los bloqueos políticos e institucionales en materia de vivienda de las últimas décadas. Recomendado para tener una mejor idea de hacia dónde nos dirigimos (spoiler: hacia una bomba de relojería).
Lisa Adkins, Melinda Cooper y Martijn Konings colaboran para brindarnos una nueva mirada a un tema del que se habla poco y tiene profundas consecuencias en la vida actual, el problema de la vivienda.
Tener o no tener propiedad puede marcar la diferencia entre las nuevas clases sociales y este libro lo explica de manera fantástica. La vivienda ya no es un derecho fundamental al que todos deberíamos de tener acceso, ahora es visto como un producto que se puede explotar a expensas del trabajo duro de los asalariados.
La brecha entre propietarios e inquilinos cada vez es más grande y ésta a su vez reorganiza nuestra sociedad. En verdad es un ensayo que me marcó mucho y se lo recomiendo a cualquier mente que quiera anticiparse al cambio que tomará el tema de la vivienda en los países capitalistas de occidente.