Esta historia no solo es original, es única. No trata sobre una pareja, sino sobre una “pareja no pareja”, y ya con eso te rompe los esquemas. Daniel Barbadillo ha conseguido desromantizar los clichés y, al mismo tiempo, darle alma a cada escena, a cada reflexión, a cada gesto.
Los personajes no tienen nombre. Y eso, lejos de restarles identidad, los vuelve universales. Podrías ser tú. Podría ser cualquiera. Esa decisión narrativa me fascinó, porque demuestra que los nombres a veces solo etiquetan, limitan. Y este libro va justo de lo contrario: de romper límites.
Es una crítica sublime al amor actual, a cómo nos relacionamos, a la estupidez que a veces guía nuestras decisiones sentimentales. Pero también es terapéutico. Me ha hecho pensar en lo que hago bien, en lo que hago mal, en lo que permito y en lo que merezco. Me ha hecho aprender.
Me he quedado sin post-its porque hay frases que necesitas enmarcar, bromas que se te quedan, pensamientos que te marcan. Este libro no se olvida. Se queda contigo. Te enriquece. Romantiza la realidad, y eso es algo que pocas historias logran hacer de forma tan bonita, tan honesta y tan realista al mismo tiempo.
Y no puedo cerrar esta reseña sin agradecerle al autor por ser no solo un escritor brutal, sino también una persona cercana, amable y presente. Que alguien con tantos lectores dedique tiempo a interactuar con cuentas pequeñas como la mía dice muchísimo.
Gracias por crear esta maravilla. Estoy simplemente agradecida. 💌