Este no es un libro de Economía. Tampoco un libro de Historia. En palabras de su autor, este es un esquema histórico. Dicho de otro modo, una recapitulación ordenada de las distintas fases que atravesó el Capitalismo, ese sistema inexorable que empezó a vapor, derivó en industria y hoy se codifica en un presente hecho de precarización e Inteligencia Artificial, con futuro incierto.
Para desmenuzar y entender esta máquina de procesar materia, energía e información, Alejandro Galliano se vale de una metáfora: la idea de un software capitalista que se instala con mayor o menor éxito en un hardware planetario. Pero las metáforas tienen claroscuros y los sistemas complejos son, además de complejos, complicados. Por eso, este libro divide al Capitalismo en varias fases —del Capitalismo 1.0 al 4.1—, al tiempo que ejecuta corte transversal para identificar procesos que se dan en distintas capas: las tecnologías, los modelos de negocios, las instituciones y las hegemonías. Narra el mundo, pero también la realidad histórica de Argentina, con sus aciertos y sus fracasos a la hora de enchufarse a la matriz global.
Aquí y ahora, la fase más reciente del capitalismo parece haber tocado a su fin. ¿Cómo sigue? Esa es una pregunta que sólo puede abordarse mediante el meticuloso proyecto de responder otra: ¿cómo fue que llegamos hasta acá?
Un libro que dispara muchísimas reflexiones y abre mil puertas (es un ensayo que periodiza toda la historia del capitalismo después de todo), me da ganas de releerlo con un cuaderno al lado para poder tomar nota. Las metáforas, los ejemplos en la cultura popular y las categorizaciones novedosas que utiliza, son invitaciones a pensar. Amo los libros que nos invitan a pensar más allá y a conectar distintos puntos.
Sin embargo, a veces me perturba lo poco que profundiza en algunos tópicos, cómo pasa por arriba ciertas cuestiones o las reduce a una anécdota, sé que si ahondara pasaría a ser un libro mucho más largo pero, ¿no lo vale? Siento que esa falta de argumentación a veces le quita profundidad a lo que se sostiene, y me hace sospechar la falta de fundamentos sólidos para varias de las cosas que argumenta con tanta seguridad. Eso no quita la enorme erudición del autor, porque hay que condensar y lograr organizar TANTO en tan poco espacio, conectando y armando nexos entre las cosas y construyendo un sistema de categorizaciones basado en un par de ideas que son muy buenas (lo del capitalismo como antimercado, lo del hardware y software interactuando, las distintas dimensiones del software, etc, los verdaderos puntos fuertes del libro, ya que sirven para seguir pensando en el capitalismo y complejizar el análisis), pero de nuevo, y sobre todo en lo de Argentina que es lo que más conozco, aunque también en otros puntos, la genialidad no lo exime de caer en lugares comunes, y de sostener cosas endebles o que incluso pueden ser prejuicios del autor. En economía se nota mucho (el diagnóstico que tiene sobre Arg al final de cuentas es válido y extendido, destruir la moneda es malo, pero nunca explica cuál es el marco teórico que le permite afirmar por qué piensa que suceden determinados fenómenos, como la inflación, ni tampoco parece comprender del todo el rol del tipo de cambio). También se ve cierta fobia a las actividades extractivas, porque nadie niega la dimensión ambiental, pero a veces machaca con ejemplos y prejuicios muy extendidos (como que el fracking genera temblores). Prejuicios propios de un habitante de la ciudad, supongo, pero que están refutadísimos.
El libro es brillante igual, más allá de estos detalles justificables por la genialidad y el género en que se enmarca (ensayo), así que léanlo porque hay MUCHÍSIMO para debatir y pensar sobre cómo surfear este capitalismo 4.1 nuevo, precario e incipiente.
Alejandro Galliano describe cuatro versiones del capitalismo, cada una con características distintas: Industrial, Fordista, Neoliberal y el actual. En este ensayo se desarrolla la analogia entre software y hardware en el que el primero, cómo sistema (capitalista) se modifica/adapta al medio disponible, cómo hardware; teniendo como resultado distintas practicas e impactos en lo social, económico y político. Sin embargo, a pesar de ser un ensayo esmeradamente ilustrativo, en mi opción, le falta mayor investigación o revisión de principios filsofiicos sobre la premisa características del ensayo en la analogia o metáfora de software y hardware ya que no tiene sentido más que el descriptivo y no da una explicación socio-histórico de los cambios y evaluaciones del sistema capitalista. El libro queda minúsculo y ofrece una idea algo vaga sobre los diferentes cambios que han sufrido las sociedades.
Es interesante, pero al hablar de tantos temas es necesariamente superficial. Aún así, logra mantener la atención e interés durante todo el libro. Es un buen libro introductorio, posiblemente resulte aburrido para gente con mucho conocimiento de historia. La editorial es hermosa, gran libro para tener en físico.
Un libro que repasa la historia del capitalismo a nivel global separándola en cuatro etapas y comparando cada una con el contexto Argentino. Se lee rápido y es muy ameno. Su brevedad y la cantidad de temas que toca (economía, historia, tecnología, agricultura, sociología, etc) hace que obviamente no pueda profundizarse tanto, pero de todos modos lo recomiendo mucho para informarse y entretenerse.
Me encantó. La forma de abordaje de la evolución del capitalismo (con algún énfasis en Argentina) y la referencia y asociación al soft y al hard de cada modelo lo hace de rápida lectura con un muy buen orden interpretativo.
Un texto tan inclasificable (¿es economía, historia, sociología? ¿ensayo, texto académico, divulgación?) como imprescindible. Galliano analiza la historia del capitalismo partiendo de los ciclos Kondratiev para pensar cuatro fases. Para eso desarrolla un marco conceptual original, ni estrictamente marxista ni del todo alejado de este campo, para pensar un "hardware" y un "software" que se sedimentan mutuamente; además, escinde el segundo término en innovaciones tecnológicas, modelos de negocios, instituciones y hegemonías. Esto permite una actualización del pensamiento tanto sobre las formas pasadas del capitalismo (desde sus orígenes, pasando por el fordismo-welfare industrial hasta el neoliberalismo) como la emergencia, al menos hipótetica, de una nueva etapa en el siglo XXI. Para esto combina un enfoque cibernético de la relación de la humanidad con el entorno físico, con una serie de conceptualizaciones políticas sobre el modo en que el capitalismo es "antimercado". Tanto las conclusiones a nivel global como las aplicadas específicamente al caso argentino son brillantes, y sin dudas proveen claves para el futuro (si algo así existe). Particularmente interesantes son las reflexiones finales sobre la "precariedad" en el capitalismo 4.0.