Cuando Lara viaja a Atenas para acompañar a su padre en una excavación arqueológica no espera que su vida esté a punto de dar un giro inesperado. Todo comienza cuando un misterioso anciano le regala un brazalete que la conecta con uno de los secretos mejor guardados de la humanidad. Con la ayuda de Nico, un joven ateniense, Lara descubre la leyenda oculta de la espada de Alejandro Magno y entabla una onírica conexión con una enigmática sacerdotisa de Atenea. Una vibrante historia que transporta al lector a los lugares más emblemáticos de Atenas y pone en valor el patrimonio y la cultura de los que nos precedieron.
La sinopsis ya nos narra bastante bien qué nos vamos a encontrar en esta historia: la protagonista es una adolescente española que está de vacaciones en Grecia mientras espera que su padre concluya el trabajo que está realizando, ya que es arqueólogo. Al entrar en una tienda de antigüedades le regalan un brazalete de oro y a partir de ahí empieza a tener visiones de sucesos ocurridos muchos siglos atrás, en los tiempos en los que la cultura griega estaba en su apogeo.
Con ayuda de un joven pillo pero de buen corazón que vive en la calle, la joven se dará cuenta de que debe de encontrar un objeto de un gran poder para cumplir una misión.
La historia es breve (apenas 150 páginas) pero bastante densa y está muy bien, es entretenida. Como comentaba arriba está plagada de datos de cultura general relacionados con la antigua civilización griega. Tiene momentos emocionantes, ya que encontraremos pasajes secretos, trampas y criaturas peligrosas mientras acompañamos a los dos jóvenes en su búsqueda.
Me ha gustado que entre los dos protagonistas, aunque se conocen poco, en seguida se formará una buena química y se generará una profunda y sincera amistad.
El libro deja algún punto un poco abierto, en eso la autora podría haber añadido 30 o 40 páginas más para cerrar mejor la trama, pero tampoco pasa nada.
En resumen, una lectura muy satisfactoria y me parece una buena elección del colegio (porque algunas han sido muy justitas y han estado rozando «moralmente» el límite entre una novela adecuada y una inadecuada). No obstante, no deja de ser sorprendente que pongan un libro tan sencillo para leer para jóvenes de 15-16 años, aunque entiendo que lo hacen porque hay que intentar atraer a los adolescentes a la lectura y con un libro largo no se conseguiría.