Veux-tu préparer ma soupe miso pour le reste de ta vie ? C'est la manière traditionnelle de faire sa demande en mariage ici.
Anna et Tsubasa se sont connus enfants à Tokyo. Ils se croisent par hasard vingt ans plus tard et commencent à s'écrire. Anna est devenue londonienne, et Tsubasa lui raconte la culture qui aurait pu être la sienne si elle était restée, cette ville à l'organisation d'autant plus minutieuse qu'elle menace à chaque instant de s'enfoncer dans le chaos, où s'offrir des cadeaux est devenu un art, s'endormir en réunion un signe de motivation, et où il ne faut jamais, jamais, mettre de sauce soja sur le riz. Peut-on vraiment comprendre un Japonais ? L'humour d'Anna nous sert de clé d'entrée.
Emily Itami is the author of Fault Lines. She grew up in Tokyo before moving to London, where she now lives with her young family. She has been widely published as a freelance journalist and travel writer.
Cuando eran niños, Anna y Tsubasa se conocieron en la escuela y forjaron una amistad, pero desde entonces veinte años han pasado y la vida de ambos ha cambiado mucho. Tsubasa trabaja en Tokio y vive sumido en un día a día laboral que no le deja demasiado tiempo libre. Anna se mudó de niña a Londres, y aunque ha olvidado gran parte del idioma y de la cultura de Japón, aún siente un gran apego hacia el país. Tras un encuentro fortuito que tiene lugar cuando Anna regresa a Japón por trabajo, esta se decide a escribirle a su antiguo amigo de la niñez, y los viejos sentimientos rápidamente reaparecerán. ¿Puede este vínculo superar la distancia?
No sabría deciros si “Tokio” de Emily Itami es una novela disfrazada de guía o una guía disfrazada de novela, lo que sí os puedo decir es que me parece esencial para todo aquel amante de la cultura japonesa, ideal tanto para el que ha estado en Tokio y desea darse un paseo por sus calles, recordar su cultura o volver a saborear su gastronomía, como para los que, como yo, anhelan ese momento en el que puedan realizar este viaje soñado y conocer un país que les atrae por su particularidad y por sus contrastes. Creo que nunca había tomado tantísimas notas de ningún libro y prácticamente no he parado, y es que el libro incluye, incluso, rutas en google maps a las que puedes acceder con un código QR, ¿qué maravilla es esta?
A través del intercambio de correos entre Tsubasa y Anna, el libro no solo recomienda una infinidad de rutas que seguir, sino que aconseja a lector la mejor manera para sacarle el máximo provecho al viaje proponiendo planes para conocer los diferentes barrios de la ciudad, o incluso como descubrir rutas alternativas menos transitadas o conocidas. Itami nos habla de un país lleno de contrastes, donde lo mismo puedes encontrar un vending en cada esquina (en Japón hay uno por cada veinticinco habitantes) o entrar en un centro comercial a las cinco de la mañana para realizar unas compras.
La belleza de Tokio y esa mezcla entre gran urbe y naturaleza es posible por el mantenimiento conjunto de los ciudadanos, ya que entienden que el buen hacer del conjunto es lo que permite que todos puedan disfrutar de un lugar ordenado y hermoso. Por ejemplo, en Japón no se puede fumar en la calle, sino en los interiores que lo tengan permitido, pues entienden que nadie debe respirar humo si no ha aceptado hacerlo. Ojalá esto en España. Me gusta como el libro habla de las contradicciones de la población y como esta idea de conjunto, también afecta negativamente al individuo, o como las jornadas laborales interminables es algo que realmente afecta la vida de las personas y aunque lo tienen muy interiorizado, muchas personas comienzan a querer huir de ello. Es muy interesante como vemos todos estos matices y choques culturales entre las interacciones que comparten Anna y Tsubasa, dos modelos sociales tan diferentes que, irremediablemente, están condenados a chocar en algún momento. Es tremendamente curioso ver este romance y como tratan de llegar a un punto común que les sirva a ambos.
Aunque he aprendido mucho, sobre todo a nivel funcional a la hora de preparar mi viaje cuando por fin logre conocer Tokio, lo que más he disfrutado son esos datos que la autora da sobre la ciudad a través de sus personajes, estos pueden ser trascendentales en cuanto a la historia de Tokio o simplemente un análisis del complejo funcionamiento de las infinitas líneas de metro que hay en Japón (al parecer hay 9 compañías diferentes de metro solo en Tokio). He gozado como un niño chico de todos los detalles que se dan sobre la gastronomía o la cultura japonesa, y sobre toda esa norma no escrita de comportamiento que tienen los japoneses. Es curioso, pero parte de la información que Itami cuenta y sorprenderá al lector, yo ya la había descubierto desde muy pequeño a través del cine y el anime y, especialmente, a través de uno que me parece esencial para aprender sobre la cultura japonesa, y que no suele ser muy valorado fuera de Japón, y este es “Shinchan”. Aunque solo fuese por el reflejo tan justo e interesante que hace de Japón, a lo largo del día a día de una familia humilde, merece la pena ponerlo en valor.
“Tokio” de Emily Itami es una pequeña gran joya, de esas obras con un valor incalculable para todos aquellos que admiramos la cultura de un país que nos resulta fascinante. Como dije, es igual de ideal para el que ya conoce el lugar, como para el que cree conocerlo tras tantos años de cine, manga y literatura, pero aún no ha conseguido poner un pie allí. He anotado tantísimas cosas, que ya no me cabían más post-its, me temo que me voy a tener que llevar el libro cuando logre realizar el viaje porque desde luego que será mejor guía que cualquier otra típica y que desprenda menos encanto.
La promesse de lire ce guide comme un roman est tenue, l’histoire est bien organisée de manière à laisser voir un large panorama de Tokyo sous différents angles (d’un point de vue touristique mais aussi sur la vie et les coutumes japonaises). Je ne le recommanderais pas pour l’histoire seule, mais elle m’a plutôt surprise positivement.
sa raó de ser principal d'aquesta novel·la epistolar és descriure sa ciutat de Tòkio i donar-te una idea molt vaga i que no es desvia de sa imatge que tenim des de occident de com viu sa gent de Tòkio. M'ha fet pena que es emails que s'escriuen es personatges no siguin verosimils perquè prioritzen lo que veuen, ses sensacions que els provoca sa ciutat a lo que fa evolucionar ses relacions entre ells (que se suposa que és lo que fa que mantinguin correspondència). També s'expliquen coses que ja saben com què és un taiyaki. Si tots dos viuen a Tokio, tots dos saben lo que és. Si ho vols aclarar per un lector que no ho sepi, posa una nota al peu, que per açò estan! Per aquesta raó se m'ha fet poc creíble. Crec que s'ha volgut prioritzar es retratar sa ciutat i que es llegeixi molt fluït i ho aconsegueix. Però m'ha tallat més es rotllo lo d'explicar es vocabulari específic en es text que a un peu de pàgina i lo que ja he dit, que sa descripció de sa ciutat se prioritza a ses relacions inas personatges.
Questo libro è una piccola bomboniera. Graziosa, di modeste dimensioni e un po' stucchevole, ma deliziosa. Ci sono due personaggi principali, Anna e Tsubasa, che si rivedono per caso dopo anni e, usando il pretesto degli scambi di email tra loro e con altri comprimari come la sorella di lei, quella di lui, la zia ecc ci vengono raccontati aneddoti e curosità del Giappone e di Tokyo in particolare. Non sono una novellina riguardo la cultura giapponese. Senza vantarmi, so di cosa parlo: sono una grande appassionata di anime e manga fin da ragazzina, sono stata in Giappone molte volte, lavoro per un'azienda giapponese e a casa ho un'intera mensola di libri sul Paese del Sol Levante; ciascuna di queste cose mi ha insegnato qualcosa su questo stato e sulla sua cultura e quindi non c'era nulla, tra le curiosità offerte al lettore con qualche scusa, che non sapessi già. EPPURE è stata una bellissima lettura, rinfrescante come una limonata d'estate, dolce, a tratti nostalgica... tutta la vicenda di trama, semplice al limite del banale eppure delicata, è una scusa per offrire un compendio di informazioni, luoghi, cuoristà, problemi sul e del paese in modo semplice e immediato, senza essere troppo pesante, come detto a volte un po' forzato o banale così come la trama stessa, ma non malfatto, composto. Si finisce in un pomeriggio, non ha nulla d'impegnato o impegnativo, ma è ricco di buonsensoe sa trasmettere tramite le sue situazioni lo stupore che io stessa ho provato in alcune delle mie visite (Ho messo qualche citazione che mi ha fatto sorridere o che credo siano significative). Ciò che mi piace di questo posto e che premio in questo romanzo per averlo saputo ricordare e ricreare con la sua semplicità e i suoi aneddoti è l'attenzione al dettaglio (io mi commuovo ancora ripensando al fatto che ci fosse la carta igienica negli autogrill o un'inserviente che lucidava i bidoni dell'immondizia...), la raffinatezza e l'educazione e il ringraziare costantemente tutti per il loro lavoro. Invidio questa forma mentis che viene inculcata ai bambini fin dalla scuola primaria.
Stamattina l'uomo che camminava davanti a me lungo la strada del giardino comunale ha tagliato per l'aiola calpestando il terreno appena sistemato per i fiori (ben segnalato da apposito cartello, opportunamente gettato da parte per consentire il transito più agevole) per guadagnare mezzo metro sulla sua destinazione (gran guadagno), ma rovinando il lavoro del giardiniere e la mia pazienza. Vedo la maleducazione così diffusa, l'insensatezza di certi gesti d'incuria ed ecco perchè mi piace sognare leggendo della cura e dedizione che ognuno mette in quello che fa, di commessi che ti imbustano la spesa al minimarket come se avessi appna comprato un braccialetto da Cartier. Un paese pieno di superficialità, imperfetto ma pieno di, per quanto di facciata e probabilmente falso, rispetto reciproco. Preferisco ancora un falso "Benvenuta" in un negozio che essere dquadrata con fastidio perchè ho interrotto il commesso dalla sua maratona di TikTok. Sarà l'età che avanza...
Badate, anticipo la critica che vedo spuntare dietro l'angolo: non sono un'ingenua che pensa che il Giappone sia il paese perfetto, è ricco di difetti e ne sono consapevole, è solo che mi piace sospirare davanti al senso civico, all'organizzazione e al rispetto delle regole come si fa su un piatto di pasta quando si è a dieta. Sognando di mangiarlo come sogno che un giorno i padroni che lasciano la cacca di cane sul marciapiede vengano davvero multati o che si smetta, semplicemente, di farli sporcare in giro perchè si è corretti. O di rovinare l'aiola dei giardinieri con la propria incuria per il collettivo. Civili nel nostro piccolo. Spero che la mia generazione che ama così tanto il Giappone, contribuisca significativamente ad operare con senso civico anche qui da noi e lo insegni ai propri bambini per creare un circolo virtuoso e per non dover leggere di laggiù come se fosse il Nirvana (che non è) quando potremmo avere qualcosa di simile impegnandoci tutti un po'
C’est un livre qui à travers l’histoire de deux personnages donne des informations sur la ville de Tokyo et la culture japonaise (langue, nourriture, religion, mœurs, etc.) Je l’ai acheté avant mon premier voyage au Japon, mais je l’ai lu qu’à mon retour et c’est tant mieux. Tout ce que j’ai appris /vu durant mon voyage, j’ai pu le retrouver ensuite dans le livre. Cela a confirmé mes impressions et m’a encore donné des informations supplémentaires sur des aspects qui m’étaient demeurés obscurs lors du voyage. J’ai pris le livre comme ce qu’il est: un guide touristique romancé.
Parfait petit guide pour Tokyo. Nous avons aussi tester les itinéraires qui nous ont énormément plu. Nous sommes tombés sous le charme de cette ville incroyable et lire ce guide en y séjournant était totalement synchronisé.