Trabajo que realiza un recorrido desde finales de los años cincuenta hasta concluir en los fatídicos sucesos de abril de 1983 que condujeron al asesinato de Mélida Anaya Montes y el posterior suicidio de Salvador Cayetano Carpio, ambos dirigentes de las FPL y del FMLN.
Domingo Santacruz fue, por décadas, un alto dirigente del Partido Comunista de El Salvador, y también del partido FMLN cuando este se creó, tras la firma de los Acuerdos de Paz en 1992. Fue, también por décadas, uno de los hombres más cercanos al líder Schafik Handal, y uno de los de mayor confianza; me consta. Este libro narra la experiencia de Santacruz como líder de la izquierda salvadoreña, centrada en el período 1960 y 1985, y con Cayetano Carpio (el mítico comandante Marcial, fundador de las Fuerzas Populares de Liberación, FPL) como punto de partida y llegada. Es un libro denso, muy personal, casi unas memorias sobre aquellos años y personajes, que el autor pudo observar y vivir desde una butaca en primera fila. No es una lectura para cerrar debates, pero la mirada de Domingo Santacruz me pareció honesta y, por lo tanto, interesante para, junto a otras miradas de otros autores contemporáneos, poder tener un panorama más ajustado a la realidad de los convulsos años que vivió la izquierda salvadoreña en los albores de la guerra civil.