Las cruces del alba es una novela policíaca que se desarrolla en la ciudad de Toledo, un lugar repleto de misterio e historia, que sirve como escenario perfecto para este absorbente thriller. A lo largo de sus callejones laberínticos y edificaciones cargadas de historia, se suceden una serie de crímenes que sacuden la ciudad. Integrantes de la comunidad cristiana son asesinados y crucificados, evocando antiguas leyendas toledanas y ofreciendo un paralelismo estremecedor entre el pasado y el presente.
La trama gira en torno a dos subinspectores, Pedro y María, quienes además de ser pareja en su vida personal, enfrentan el reto de resolver estos crímenes contra reloj. Cada calle empedrada y cada antigua fachada parecen ser cómplices de los asesinos, sumando a la intriga curiosidades históricas que enriquecen la trama.
Las cruces del alba es uno de esos libros que según lo terminas ya estás pensado en releerlo de nuevo. Tiene tensión, leyendas, historia y unos personajes reales, entrañables que te llevarán de la mano por las misteriosas calles de Toledo. Un LIBRAZO de los buenos buenos.
Las cruces del alba es un libro que combina suspense, leyendas e historia. La historia transcurre en la ciudad de Toledo y comienza cuando Juan, un aficionado a la fotografía se encuentra con un hombre crucificado en una cruz de madera. Inmediatamente llama a la policía, que acaba descubriendo que el hombre crucificado es el párroco de una iglesia cercana. Además, Juan les cuenta que la escenificación del crimen le recuerda mucho a una antigua leyenda de Toledo sobre los judíos y los cristianos hace muchos siglos.
En los siguientes días, mientras tratan de averiguar quién y por qué cometió ese crimen, van apareciendo otras personas crucificadas, todas relacionadas con el mundo eclesiástico. Todas ellas parecen representar antiguas leyendas relacionadas con los judíos, los cristianos y la ciudad de Toledo.
A pesar de los esfuerzos de la policía, el caso parece muy difícil de resolver, pues el asesino realizó los crímenes de manera muy limpia y calculada, sin dejar ninguna pista que pueda ayudar a los agentes a descubrirlo. Hasta que ya cerca del final, cuando parecía que estaban en un callejón sin salida, descubren una pista clave que los ayuda a resolver el misterio, llegando a un final y a una explicación impactantes.
Los dos policías protagonistas, María y Pedro, me gustaron mucho, son muy reales y me cayeron muy bien. Incluso me gustaría que el autor escribiera más libros con ellos de protagonistas.
La historia está narrada en primera persona desde los puntos de vista de los distintos personajes, lo cual es muy útil para ir entendiendo los pensamientos de cada uno.
Los capítulos son cortos, la historia es muy emocionante, tiene mucha intriga y atrapa de una manera en la que uno no puede dejar de leer.
En definitiva, este libro me gustó muchísimo, no solo por la trama de los asesinatos que me tenía muy intrigada, sino también porque aporta un montón de datos históricos y de leyendas de lo más interesantes. Asimismo, va describiendo los lugares tan bien que es fácil imaginarse que estamos recorriendo las calles de la ciudad.
Tengo sentimientos encontrados con este libro. Por un lado me han encantado las historias y leyendas de Toledo y como recorre sus calles. Pero por otro me han fallado algunas cosas... hay veces que la narrativa, la conversación entre personajes, etc. me parece un poco infantil, quizá.
En cualquier caso, es un libro que es fácil de leer y que termina enganchando.
Un misterio envolvente pero una narrativa un tanto aburrida. El misterio en si no estaba mal, pero creo que hay veces que el libro hacia demasiado hincapie en explicar algunos términos. Esas partes se hacen muy aburridas, los personajes no son nada de otro mundo y el final bastante atropellado.
Un thriller interesante al que se saca poco partido. La falta de título en los capítulos hace que se pierda el hijo y el interés en la historia que a veces parece inconexa.