El ser humano frente al vasto una reflexión erudita y con voluntad divulgativa.
¿Por qué existe el universo y nosotros en él? Este libro explora desde la filosofía nuestro lugar en el universo y nuestra relación con él. Reflexiona en sus páginas sobre la vastedad inabarcable y lo minúsculo, la belleza, lo sublime, el misterio, el asombro, el infinito, la eternidad, el vacío, la finitud, la serenidad, la maravilla, la diferencia entre universo y cosmos, la posibilidad de vida extraterrestre y sus implicaciones éticas…
A lo largo del recorrido que traza el autor, va apareciendo lo que sobre nuestra relación con el universo dejaron escrito filósofos como Lucrecio, san Agustín, Kant o Heidegger, pero también artistas como Leonardo y científicos como Einstein, Planck o Hawking.
Norbert Bilbeny nos propone una inmersión —en un libro dividido en cinco partes y escrito con una vocación de erudición y claridad— en nuestra relación —como humanidad y como individuos— con el universo, que comienza cuando una noche alzamos la mirada, contemplamos la inmensidad estrellada y nos invaden las reacciones emocionales y las preguntas ante aquello que nos sobrepasa y nos sobrecoge. ¿Cuál es nuestro lugar en el universo? ¿Qué sentido debemos buscarle?
Tengo que reconocer que el tema del universo despierta mi interés desde hace tiempo y algunas de las cuestiones que pueden plantearse acerca del mismo y también de la pequeñez del ser humano respecto a la inmensidad inimaginable que supone el espacio que nos rodea. La idea de los sublime se hace patente en un universo inabarcable y difícil de asimilar asociado a conceptos como infinito en un número de planetas, estrellas o galaxias que escapa a la comprensión. Ideas como la posibilidad de un tiempo diferente en otras partes o nuevas leyes de la física para nosotros desconocidas solo hacen que dudemos si estamos hablando de ciencia, física o filosofía. De hecho son incontables los filósofos que se han planteado no solo el papel del universo sino también el del ser humano en el mismo. El libro de Bilbeny está bien estructurado pero en mi opinión se hace excesivamente largo. Sus 700 páginas hacen que el proceso de lectura sea lento y que no se vea la posibilidad de terminar. Creo que si se redujera a la mitad sería mucho más accesible. Eso no significa que esto solo sea una apreciación personal y que no merezca la pena darle una oportunidad.
Es un espléndido ensayo filosófico que se pregunta nada más y nada menos que por el sentido o sentidos que le podemos otorgar al universo, apoyándose magistralmente en las ciencias y en las religiones (occidentales y orientales) y sin nunca perder un toque poético que nos enamora de las estrellas y sus mundos distantes. Aunque puede hacerse largo y repetitivo, entiendo que la estructura responde a un método meditativo que pocas veces se ve hoy en día: ahondar detenidamente en el misterio. Este no es un libro para leerse rápido ni para encontrar respuestas puntuales y concretas. Este libro no responde a la lógica utilitaria a la que se quiere reducir a las humanidades. El ensayo se toma el tiempo y el espacio debidos para recordarnos que somos el único ser vivo que piensa el universo y, por tanto, a través del cual el propio universo se piensa a sí mismo.