El mapa de las constelaciones es un thriller mágico que no solo plantea la cuestión de la vida después de la muerte, sino hasta qué punto el destino es capaz de tejer un futuro inevitable.
Adriana lo ha perdido su marido la ha abandonado, la han despedido del trabajo y ha tenido que regresar a casa de sus padres con una niña pequeña. Y cuando cree que ya no puede ir a peor, es víctima de una explosión donde su corazón deja de latir durante cuarenta segundos. Cuarenta segundos que pondrán en jaque su vida. Josh cree tenerlo una familia, la casa de sus sueños y es policía en su ciudad natal. Pero mientras investiga el asesinato de un rico empresario, sufre un accidente de tráfico que le hará replantearse su cordura, su pasado y la relación con su mujer, pero, sobre todo, su misión en esta vida. Dos personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, dos almas conectadas sin saberlo y que deberán colaborar para atrapar a un asesino en serie que ha dibujado un misterioso mapa de crímenes. ¿Serán capaces de descifrar su juego macabro? ¿Conseguirán detener las muertes? ¿Encontrarán el sentido de su existencia?
Me ha sorprendido para bien. Es un thriller con toques místicos en el que; tras una experiencia cercana a la muerte, dos personajes completamente distintos y en continentes diferentes quedan conectados, viéndose obligados a trabajar "juntos" para resolver una serie de asesinatos. Todo esto mientras, cada uno, se plantea su vida y pretende retomar las riendas de ella. ¿Lo mejor? La prosa de Sara: libro bien escrito, ameno y distinto.
El mapa de las constelaciones me sorprendió mucho. Es un thriller con un aire distinto: combina misterio, experiencias cercanas a la muerte y muchos datos sobre los horóscopos (tanto que a veces tenía que buscarlo para no desubicarme). La historia de Adriana y Josh engancha desde el inicio. Recomiendo jeje.
El mapa de las constelaciones es un thriller mágico que no solo plantea la cuestión de la vida después de la muerte, sino hasta qué punto el destino es capaz de tejer un futuro inevitable. Adriana lo ha perdido su marido la ha abandonado, la han despedido del trabajo y ha tenido que regresar a casa de sus padres con una niña pequeña. Y cuando cree que ya no puede ir a peor, es víctima de una explosión donde su corazón deja de latir durante cuarenta segundos. Cuarenta segundos que pondrán en jaque su vida. Josh cree tenerlo una familia, la casa de sus sueños y es policía en su ciudad natal. Pero mientras investiga el asesinato de un rico empresario, sufre un accidente de tráfico que le hará replantearse su cordura, su pasado y la relación con su mujer, pero, sobre todo, su misión en esta vida. Dos personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte, dos almas conectadas sin saberlo y que deberán colaborar para atrapar a un asesino en serie que ha dibujado un misterioso mapa de crímenes. ¿Serán capaces de descifrar su juego macabro? ¿Conseguirán detener las muertes? ¿Encontrarán el sentido de su existencia?
Primero que nada gracias a la editorial por la confianza, me ha hecho mucha ilusión🥹
Me he quedado alucinada con todo lo que pasa en este libro, en primer lugar quiero tanto a Josh y a Andrea, han pasado por tanto y han sufrido tanto que he conseguido empatizar en todo momento con los protagonistas. Además los amigos de él y la amiga de ella me caen genial, al igual que los padres de ella. Me ha parecido muy chulo el libro, el tema de cambios de cuerpos, el hecho de que sea distopía, con misterio y romance y todo lo del horóscopo me ha encantado y me ha dejado alucinada a la vez, sobretodo el tema del horóscopo que me ha dejado tan pero tan loca, porque no me lo esperaba para nada así.
Si, 5 🌟 pero de calle. Es la primera vez que leo un género con tintes paranormales y me ha metido en este mix de cabeza. ¿Dos personajes que se mueren durante 40 segundos en dos partes distintas del mundo y vuelven a la vida con sus almas interconectadas? ¿Unos asesinatos un tanto extraños? Metido muy dentro de la historia, gente. Empecemos.
Sara Maher nos trae una novela repleta de emociones, con unos personajes que evolucionan en cada página hasta llegar a su punto álgido con un desenlace vertiginoso y a la vez suave, con unas sensaciones que me recordaron a la película “Frecuency”.
Adriana es una chica que se abandona tras varios sucesos. Su evolución es muy acertada. Por otro lado, Josh es un policía que me cae genial, con momentos que me sacaron una risa. Sus personajes secundarios están bastante bien, cumpliendo con la función básica de personaje aliado sin llegar a meterse más en la historia, algo que pienso que es un gran acierto.
Por otra parte, el villano me parece muy bien construido. La labor de la escritora en esta novela con todo lo que tiene que ver con la investigación policial y forense, junto con la de esoterismo (que hablaremos ahora), ha sido espectacular. O sea, ¿un tema científico empírico y otro de ciencias ocultas en un mismo libro? Una simbiosis perfecta.
Y hablemos del esoterismo, otro protagonista más en estas líneas y es que el Tarot y todas sus explicaciones y conexiones solares, planetarias tienen muchísimo peso en la historia. No hablo más para no hacer spoiler,
Ah, se me olvidaba… el final me dejó con unas lagrimitas pero muy tiernas, y aquí es donde entra, para mí, la ciencia ficción. Porque wow, me quedé flipando. Más arriba ya dije a que me recordó esta parte del libro. Me he sentido dentro de un capítulo de Mentes Criminales: Edición Esotérica.
¿Qué puede pasar cuando se juntan en un mismo libro dos desconocidos que están tan conectados que intercambian sus vidas sin saber por qué; un asesino que ha dibujado un mapa de crímenes inquietante, con un viaje a través del zodiaco que hace temblar a toda la policía, y 40 segundos, que parecen poco pero pueden cambiarte la vida?
Eso pensaba yo, que te encuentras con un cóctel de acción, emoción, tensión e intriga que no puedes dejar de leer.
Es el primer libro que leo de Sara Maher, y estoy segura de que no será el último, su lectura ha sido una grata sorpresa. Me ha encantado la pluma de Sara, cómo lleva la narración y cómo entreteje la historia. Me he reído, me he devanado los sesos intentando adivinar por dónde iban los tiros en la resolución de los asesinatos, y me he sorprendido y emocionado —y mucho— con la interrelación entre los dos protagonistas. Por cierto, el libro, además de ser un thriller con tintes paranormales, también tiene su toque romántico. Y ese final, ¡oh!, ese final que no te esperas, porque los astros son así de caprichosos.