Susana Jódar irrumpe con fuerza en el panorama del noir en español gracias a ‘ El negocio’, su primera novela, una interesante propuesta que combina con acierto el suspense del género con una mirada lúcida y crítica hacia los márgenes de la sociedad, invitando al lector a mirar de frente aquello que normalmente preferimos ignorar.
Marcos trabaja en el servicio de recogida de basura en Oviedo y recibe sobres con dinero con un único requisito: hacer la vista gorda cuando realizan cierto tipo de recogidas. Él sospecha que se trata de cadáveres y, por eso, cuando una noche estacionan frente al portal de su exnovia, no puede evitar entrar en pánico. Iva, una investigadora privada bastante caótica en su vida personal, es contratada por una mujer que no sabe nada de su nieta desde hace semanas. Una chica puede estar muerta, pero ¿es la única?
La trama se construye a través de dos protagonistas que, a simple vista, no tienen nada en común. Jódar demuestra una notable capacidad para construir personajes realistas, llenos de matices y contradicciones. Lejos de los estereotipos, tanto Iva como Marcos son antihéroes: personas comunes, casi invisibles, con trabajos poco reconocidos y heridas que arrastran en silencio. La autora nos obliga a verlos, a reconocer sus luchas internas y su vulnerabilidad, pero también su valor, llevándolos al límite para explorar su transformación.
Uno de los aciertos de la novela es su estructura narrativa. La alternancia entre ambos personajes dota a la lectura de una notable agilidad. Mientras que los capítulos centrados en Marcos están narrados en primera persona, los de Iva lo están en tercera. Este recurso no solo ofrece una mayor profundidad psicológica, sino que también resalta la distancia emocional entre ambos personajes. Marcos representa la apatía de quien ha aprendido a sobrevivir sin aspirar a más, pero cuando se involucra de manera personal en los hechos, se ve obligado a confrontar sus principios, teniendo que hacer frente a su pasividad previa y al precio de mirar hacia otro lado. Con un pasado difícil a cuestas, una economía precaria y un presente inestable, Iva es un personaje tan imperfecto como humano que representa la tensión de quien lucha por no rendirse en medio de su propio caos. Su dureza exterior contrasta con esa necesidad latente de redención. Aunque su relación no se convierte en una amistad en el sentido clásico, entre ellos se establece una alianza sutil, basada en el respeto mutuo y en la comprensión silenciosa entre aquellos que han tocado fondo.
Ambientada en una Oviedo tan gris como inquietante, la ciudad no es un simple telón de fondo: sus calles, barrios y espacios están descritos con un nivel de detalle que añade realismo y textura a la historia. Su aparente tranquilidad contrasta con las sombras que se ocultan bajo la superficie —negocios turbios, desapariciones, silencios cómplices— haciendo de ella el escenario perfecto para una historia repleta de verdades incómodas.
Los temas que atraviesan la novela —la corrupción, la culpa, la invisibilidad social, la necesidad de afecto— están bien integrados en la trama y aportan una dimensión más profunda al thriller. No es solo una historia de desapariciones o dinero sucio; es también una historia sobre el dolor de no ser visto, sobre las decisiones que tomamos cuando sentimos que nadie nos está mirando y sus consecuencias morales, y sobre las segundas oportunidades.
Con una prosa ágil, giros inesperados y una tensión narrativa constante, ‘El negocio’ se revela como una más que interesante propuesta dentro del género. No solo construye una historia que atrapa y que se adentra en lo que sucede en las sombras, en aquellos lugares donde la moral se vuelve ambigua, sino que invita a mirar a quienes preferimos no ver y a reflexionar sobre esos pequeños pactos con nuestra parte más oscura que todos, en mayor o menor medida, enfrentamos en algún momento. Ópera prima notable que promete una autora con mucho que contar.