Nuestra protagonista, Melody, es una chica que, a parte de llegar tarde siempre, empieza en un nuevo conservatorio. Allí conocerá a Sebastian, su compañero, el cuál es más gruñón que el enano de Blancanieves y tiene la misma expresividad que un rollo de papel higiénico.
A lo largo de la historia Melody hará muy buenos amigos, vivirá nuevas experiencias y tendrá que hacer frente a sus miedos, todo esto mientras empieza a sentir cosas por su compañero arisco.
Algo que me ha gustado mucho y que digo en todos los libros que lo tienen porque ya sabéis que me encanta, es que tiene doble POV. Sí, chicas, también vamos a saber los pensamientos de Sebastian.
Una de las cosas que destaco de la historia es ver como Melody, a lo largo de las páginas, intenta superar sus miedos y poner límites. Me ha gustado mucho la evolución que ha tenido, y ha sido muy sanador para mí leer su historia.
Pero ojo, que Sebastian no se queda atrás. Da mucho gusto ver como poco a poco se va abriendo y se da la oportunidad de sentir. Bajo mi punto de vista, creo que es el que más evolución ha tenido.
El grupo de amigos que se ha formado me ha encantado. Son todos tan distintos que se complementan perfectamente entre ellos, y es una maravilla verlos interactuar. En general, son unos personajes que se hacen querer desde la primera página.
Sobre la mitad del libro, no sé por qué, no conseguía avanzar con la historia. Me costaba mucho ponerme a leer, no tenía ganas. Pero, y menos mal, eso duró poco, porque justo estaba llegando al final y me volví a enganchar.
El final es bonito y doloroso a partes iguales. De verdad, me costaba leer de las lágrimas que tenía en los ojos. Es algo que ya esperaba, pero eso no ha hecho que llore menos. El epílogo me ha dejado con ganas de seguir leyendo a mis niños, así que exijo una segunda parte de Melody y Sebastian.
La pluma de la autora me ha gustado bastante, y, no sé si tiene sentido, pero siento que le pega completamente a la historia. No sé cómo explicarlo, siento que este libro no lo podría haber escrito otra persona. Es una pluma ligera y cercana. Por momentos es sencilla, pero en otros no para de hacerte reflexionar.
Tenía este libro súper pendiente desde que me salió la autora en Tik Tok, y es que la historia me llamaba mucho la atención. Pues ya os podéis imaginar lo feliz que me hizo que la autora me diera la oportunidad de colaborar con ella. Lo confieso, chillé.
Tengo pendiente leer el primer capítulo del segundo, que me venía un mini librito en el paquete, pero no estoy preparada, porque si me pongo con él querré acabarlo, y no quiero despedirme de los personajes. Aunque tengo muchas ganas de conocer a Ophelia y volver a leer a River.
Creo que este libro ha llegado a mi vida en el momento perfecto.
En resumen, un libro bonito, gracioso, triste, doloroso y sanador a partes iguales.