"Nunca escribimos solas”, dice/escribe una de las voces que se teje en esta urdimbre de respiraciones, tonos, tiempos y materialidades. Las trabajadoras tiene como figura central el hilo: de estambre o de costura, en ese ejercicio de enlazar una a una las voces personales hasta lograr una escritura colectiva. Es un libro que habla de mujeres, de máquinas feminizadas, de economía, de amistad, de genealogías: hijas, madres, abuelas, de entrelazados humanos y no humanos; aborda las relaciones entre carne y metal. Habla de las resistencias, los horarios, los mecanismos y las alianzas ante las injusticias y la precarización del trabajo femenino. Es ritmo y repetición. Es un sondeo en la memoria, los archivos, una aproximación a las plantas como médiums para entablar diálogos interespecie. Lo habitan poemas-ensayo y una ficción especulativa que apunta a un futuro simbiótico, en un planeta derruido de donde surgen, entre el residuo y los despojos, las voces de plantas/mujeres/ensambladoras/trabajadoras que volverán a hacer mundo.
No es fácil leer este bellísimo libro, mitad poesía, mitad ensayo. Testimonio desde la ficción o la autobiografía de mujeres tejedoras, vendedoras, maquilladoras, de madres e hijas, de tías que trabajan en una tienda que décadas después se convierte en taquería. Si buscas una historia con principio, desarrollo, clímax y final, este libro no es para ti. Pero si llegas con una mente abierta, te sorprenderá muy gratamente.
Yo creo que Mónica tiene una habilidad especial para estar rodeando temas que parecieran distantes pero que sabe como conectarlos. Esperaba algo diferente, y me sorprendió mucho. Al inicio tiene todo el sentido el titulo, pero conforme avanzas te das cuenta que el hilo conductor es otro más que el trabajo femenino y feminizado, eso está buenísimo. Muy recomendado, ligero pero inspirador.
el libro más especial porque me lo regaló Sophlo <33 fue un regalo también volver a pensar en las máquinas (que siempre son, en el sentido más estricto del ser, gracias al cuerpo), en las mujeres que, sin importar el parentesco, no dejan que otra mujer camine sola y en todo lo dulce y no tan dulce de escoger mantener a una comunidad viva
Siento que lo quiero volver a leer en voz alta, para que el conjura tenga mayor efecto.
Hay unos textos maravillosos, en los que la autora aborda la memoria, el cariño, la resistencia-invisible-poderosa-apacible, las trabajadoras y la vida de forma espectacular. Sin embargo, algo no me permitió conectar del todo. Tal vez que mi mente andaba un poco alborotada… saber…
Un libro que lleva a la memoria, a las ancestras y todo lo que nos dejan con el pasar de las generaciones. Me hizo llorar y recordar a mi abuela y a mi mamá. Un librazo
Este libro me hizo pensar en esas mujeres que se dejan de lado, que nos sostienen o sostienen a otrxs y a las que no se les reconoce lo suficiente. Por ellas, todo
nueve partes con nueve diferentes sentires, con sutiles, imperceptibles o nulos hilos conductores. lo leí con gotero porque algunas de las voces poéticas me costaron más que otras. tenía ganas de leer a mi paisana por su participación y femtoría en la escritura ecopoética de méxico. recomendada.
notita TOC: la edición combina tipografías que me hicieron ruido leídas en conjunto.