Más conocido como guionista de cómics, Alan Moore es también performer, poeta, cineasta, actor, novelista, ensayista y, por supuesto, mago. Nadie ha hecho una divulgación más clara sobre el ocultismo y, sin embargo, su obra está llena de preguntas. ¿Qué relación tiene la psicogeografía con el ocultismo? ¿A qué lenguajes y dimensiones ocultas da acceso la psicodelia? ¿De qué sirve la magia cuando hay que pagar una hipoteca? ¿Existen los fantasmas, o son solo una forma distinta de entender el tiempo? ¿Son los sueños nuestra conexión con lo que no encuentra lugar en la vida cotidiana?
Este libro es un grimorio que te permitirá entender qué papel juega lo oculto en tu día a día gracias a la presencia de Alan Moore como maestro de ceremonias
El otro día comentaba con otro editor que leeríamos lo que fuera de Roberto Bartual, pero es que si además escoge como tema el ocultismo pues, qué decir, es una exquisitez literaria. Alan Moore es el tema, pero el ensayo va más allá, ya que es una introducción a cinco aspectos de la magia como son la psicogeografía, la psicodelia, la historia de la disciplina de Crowley a los caotas, el espiritismo y el mundo onírico. Pongamos por ejemplo la psicogeografía: Bartual la deconstruye como ciencia magufa para señalar todo lo que el urbanismo y la psicología pueden aportar al género literario, lo mismo hace en los otro cuatro apartados. Me ha servido para refrescar conceptos y anécdotas literarias que tenía medio olvidados, sirve como introducción y clave hermenéutica para todo tipo de grimorios.
Se me hace muy difícil clasificar este ensayo e incluso recomendarlo sin más, ya que si bien ayuda a entender buena parte de la obra de Moore creo que el público que realmente lo disfrutará será aquel que 1) haya leído o como mínimo esté familiarizado con sus obras analizadas, y 2) tenga interés o al menos curiosidad en los temas tratados. Como para bien o para mal caigo en ambas categorías, personalmente me ha encantado. Por poner alguna pega: la extraña obsesión con Iker Jiménez, el deslizamiento de pequeñas opiniones políticas personales que sean las que sean pintan poco aquí, y que no dure otras 300 páginas.
Creo que todo aquel que ame a Alan Moore debería leer este libro, pero sobre todo quien quiera saber un poco sobre la psicogeografia, los psicodélicos, la psicodelia, los símbolos y lo onírico (no hace falta ser mago u ocultista)