Entre 4,5 y 5⭐
Me ha gustado mucho esta novela. Nos dice Portabales en su nota final (imprescindible leerla), que necesitaba escribirla. La creo, se nota que está escrita con el corazón. Tiene todo aquello que le solemos pedir a un thriller, intriga, atención a los detalles, una buena protagonista, y un algo más indefinible, difícil de encontrar actualmente en este género, tiene alma.
Dice la sinopsis:
Mayo de 2024. La inspectora Iria Santaclara ha abandonado el servicio activo para cuidar de Ángel, su marido, convaleciente tras sufrir un ictus, cuando recibe la misteriosa llamada de Ulises Villamor, una de las fortunas más importantes del país y dueño de un imperio vinculado al ámbito sanitario. El empresario le pide que se traslade a su mansión de Loeiro, en la que vive con sus hijos y nietos, para tratar de investigar de manera extraoficial la muerte de su mujer, pues sospecha que esta fue asesinada hace cuatro años por un miembro de su propia familia. La propuesta de correr con los gastos de un costoso tratamiento en Alemania que podría salvar a Ángel convence a Iria, que decidirá instalarse en la Casa Rosa. Pronto se producirá un nuevo asesinato, y la inspectora Santaclara encontrará en su antiguo jefe, el recién jubilado César Araújo, un inesperado apoyo para intentar desentrañar los numerosos secretos que se esconden tras los muros de la lujosa morada.
Mis impresiones.
Primera de una nueva serie con la que la autora se reinventa a sí misma. Nada tiene que ver con Abad y Barroso. Portabales ha hollado caminos nuevos y el resultado no ha podido ser mejor. No es perfecta (qué novela lo es), pero nos presenta una trama bien hilada, una magnífica ambientación y unos buenos personajes. Es una novela a lo Agatha Christie, de ritmo es ágil, que no frenético y ni falta que le hace. La intriga y las continuas vueltas de tuerca son la clave. Es el tipo de novela que va a más. Engancha y se hace difícil soltarla. Está bien escrita, con la prosa fluida y elegante que caracteriza a la autora. Da gusto leerla.
La trama se sitúa en el pueblo de Loeiro en 2024 con flashbacks intercalados desde finales de 2019 hasta marzo de 2020. Los capítulos son cortos, con títulos sugerentes y bien pensados. No es una novela tramposa, poco a poco deja claves. Alguna cosa la vi venir, aunque reconozco que el porqué se me escapó. Destaco el cuidado con que la autora ha urdido los hechos y la atención a los detalles en el desarrollo de la investigación. En una obra de ficción es importante que lo ficcionado resulte verosímil, que fluya sin que al lector le chirríen ni siquiera los estereotipos del género. La autora, al menos conmigo, lo ha conseguido ampliamente.
La ambientación, como siempre de nota y no solo con los paisajes o el clima. La atmósfera que crea en ese pueblo pequeño y en la propia Casa Rosa, es un activo importante del libro.
Los personajes son el otro punto fuerte. Me ha gustado mucho la pareja de investigadores, tan humanos, tan normales, con los que es fácil empatizar y meterse en su piel. Iria, la protagonista, es una mujer que atraviesa el tipo de circunstancias difíciles con las que cualquiera nos podemos identificar. Su dolor, sus emociones, su manera de afrontar el duelo, son sentimientos que reconocemos por ser parte de la vida, muy alejadas de los TOCs o traumas extremos tan de moda en la actualidad. De César se puede decir otro tanto, normal, equilibrado y con sentido del humor. Agradezco infinito que la relación entre ellos no sea de tipo amoroso. Las parejas de investigadores con romance incorporado se han convertido en un tópico actual del género, que, a mí, personalmente, ya me cansa.
Entre los secundarios, que también tienen su miga, destacar a Sinda. Los diálogos en los que interviene me han sacado más de una sonrisa.
El desenlace es bueno y real como la vida misma. Fluye y cierra bien tanto el caso como las condiciones laborales de Iria.
¿Y los peros?
Tengo sentimientos encontrados con este pero, que es bastante subjetivo por mi parte. Las motivaciones de uno de los asesinatos y de una agresión, no termino de verlas. Por otro lado, quién las comete es un personaje de psicología compleja y la situación en esa casa era de extrema presión, así que, aunque desde fuera no las vea como necesarias, tampoco es descabellado que sucedieran.
En conclusión. Una novela bien escrita, que es de lo mejor que he leído últimamente en el género. Me ha tenido enganchada de principio a fin. Trama bien hilada, intriga y buenos personajes. Recomendable.