Después de Las herederas, uno de los mejores libros del año según Babelia, vuelve la Premio Euskadi de Literatura con una historia sobre la búsqueda del amor y sobre la fe.
«Una inteligencia que intimida».
Alex Vicente, El País
«Agranda su literatura».
Mey Zamora, La Vanguardia
«Todo el mundo quiere nombrar su agujero, lo que nunca se colma, para sentir que está lleno de algo».
Violeta trata de aplacar el vacío que arrastra desde que nació, un hueco inexplicable que intenta saciar con el amor de otros. El amor arrollador y evanescente de Paul, alma gemela pero también condena. El amor seguro y colonizador de Salma, rotunda, fuerte y hermosa como la reina de un pueblo guerrero. El amor extraviado de un padre que se alejó pronto y el de una madre que asfixia como solo puede asfixiar el lugar del que una proviene. Violeta lleva una vida entera persiguiendo un ideal romántico y, sin embargo, siempre hay algo que no está, que no tiene; siempre hay algo nuevo listo para ser deseado.
Mientras tanto, los años pasan, el cuerpo duele, corre la sangre y el mundo entero se tambalea. ¿Podría ser la fe el único asidero cuando ya nada es suficiente? ¿Cómo se rompe un pacto de sangre? Aixa de la Cruz saca a la palestra con inteligencia e ironía las grandes preguntas de su generación y firma una novela prodigiosa que la confirma como «una gran narradora que además es una gran pensadora» (Javier Rodríguez Marcos, El País).
La crítica ha dicho sobre Las herederas: «Una inteligencia que intimida. [...] Una mezcla de drama familiar, costumbrismo castellano y tintes de novela gótica». Álex Vicente, Babelia
«La literatura de Aixa de la Cruz parece surgir de un motor en funcionamiento constante, que exhala páginas repletas de vida, de interrogantes, de tanteos, lejos de convencionalismos y muy cerca de la realidad». Mey Zamora, La Vanguardia
«[Un] cruce de fronteras entre la realidad y la locura y lo fantasmal. En ese lugar es difícil no pensar en Henry James, en Shirley Jackson». Bruno Pardo Porto, ABC
«Una novela intensa, dramática, con pocas concesiones, que bucea en el sentido de culpa y en la inadaptación, en la diferencia entre los sueños y la realidad. Y en la complejidad de las relaciones humanas. Más allá de la magnífica escritura, de la que ya había dado pruebas sobradas antes, algo llama la atención en esta la madurez de Aixa de la Cruz». César Coca, El Correo
Que los nombres de casi todos los personajes estén sacados de Operación Triunfo de 2023 me ha dado la sensación constante de que estaba leyendo un fanfic de Wattpad.
¿Qué hacer si una novela abre la puerta a temas que crees importantes y utiliza símbolos certeros que llaman tu atención pero habla con una voz para ti poco suculenta?
Me apena que no me haya gustado tanto como podría haberme gustado. Pero no puedo obviar la sensación de insatisfacción que me deja. Valoro el contenido, de verdad que sí, pero la forma me ha dejado un poco indiferente.
Aun así, no hay duda de que Aixa es una gran narradora y de que una conversación con ella sería interesantísima.
Uf, tremendo. Sobre el amor, la amistad, la fe, el duelo y sobre querer siempre sentir un poquito más. Un diez, de Aixa de La Cruz me quiero leer hasta la lista de la compra.
Me ha encantado como está escrito por la cantidad de detalles y una gran delicadeza para contar la vida de Violeta, la cual siente un vacío enorme en su vida, una falta de sentido y sobre todo una gran falta de amor desde que nació.
Violeta trata de conocerse, entenderse, encontrar un propósito para llenar todos los huecos que siente que arrastra desde el pasado. Para ello se refugia en el alcohol, en las drogas, en relaciones que no le aportan e incluso en la espiritualidad.
El libro te muestra cómo hay que seguir adelante aunque a veces nos sintamos presos de lo vivido, que el verdadero amor permanece a través del tiempo y que hay reconciliaciones que se dan cuando se es consciente que el tiempo se acaba y aquí hay que saber aparcar los reproches y perdonar.
Es cierto que a veces la lectura puede incomodar y el final me ha parecido algo confuso, la historia se queda algo abierta pero merece la pena, para mí ha sido un libro para emocionarse con él.
Los nombres siendo de concursantes de OT clavados uno por uno y la primera cita perteneciendo a una canción de Taylor Swift ya vaticinaban que el libro iba a ser terrible. Estoy cansada de historias escritas con palabras vacías y planas que siempre hablan de lo mismo en los mismos términos; drogas, no monogamia, amor romántico, etc, etc, etc. No hay nada profundo, nada interesante, nada tan bien escrito que compense esa falta, nada que se te quede en la cabeza, en el cuerpo, nada. Hay ciertas cosas que debemos dejar sólo en Twitter y no manchar la literatura, y, encima, nombrando mil veces a escritores consagradas y obras consagradas para que se note que sabemos, que entendemos. En fin, una lectura que me ha dejado verdaderamente enfadada.
La verdad es que este libro me parece por decirlo de una manera lo más transparente y clara posible con todos mis respetos una “paja mental” de su autora . He tratado de buscarle un sentido narrativo y no lo he encontrado . Me parece divertida en ocasiones y hasta valiente pero no la recomendaría .
Hoy os traigo un audiolibro que da una perspectiva muy diferente a la lectura del texto. Violeta tiene un conflicto interno muy evidente, seguro que he perdido detalles relevantes, reconozco que las distracciones de la carretera han ocurrido, pero creo haberme quedado con lo importante, con ese vacío emocional, con la búsqueda del amor en los demás y lo que yo veo una gran dificultad para establecer unas relaciones sanas, el sexo no es afecto, la intimidad emocional no es igual a sexualidad. La cita del inicio, sacado de la sinopsis, da las claves fundamentales para entender a Violeta nada más empezar, el anhelo que siente necesita llenarlo, hay personas que llenar ese vacío emocional con la compra compulsiva de libros, zapatos, bolsos…, durante la compra esta pletórico, cuando pasan unas horas ese vacío vuelve, y se necesitan más libros, más zapatos o más bolsos. Violeta busca más amor, ese chute que se siente en los primeros meses, cuando empieza a desaparecer, idealiza una persona y una realidad. Paul y Salma son diferentes tipos de amor, idealización y dependencia.
De verdad que no entiendo que haya que ser un adulto disfuncional para que le encuentres sentido a la vida y al amor. Le doy 2 estrellas porque está sorprendentemente bien escrito.
las hijas de felipe meet clara serra 💋 aixa es listisima y se nota la verdad
la parte que mas he disfrutao es la del convento (ojalá más larga) porque despues hay fragmentos de violeta que me llevan a un registro mas comodo/caminos mas visitaos, que no me movilizan
a nivel personal, necesito desaturarme del deseo y por eso, cuando lo transforma de lo concreto -en vez de renunciar- a lo espiritual, me da bastante marcha
esto es spoiler: también creo que el recurso final de la psiquiatría me lleva a las herederas y en este me parece más forzado
un libro sobre la complejidad de las relaciones humanas y nuestra necesidad de hacer pactos de sangre para retener a las personas con las que nos cruzamos por el camino
"Siente que la vida no es una flecha recta hacia el futuro, sino, de hecho, una repetición constante, ciclo y reciclaje y la misma puta piedra no hasta que aprendes, sino hasta que la recoges y la cargas contigo para siempre, de vida en vida, como un amuleto o una cruz. Cuando llegue el juicio final, alguien preguntará su nombre y ella entregará esa piedra."
Fantasmas, Dios y capitalismo confluyendo tormentosamente en una sola mujer.
no he podido entrar en ningún momento simplemente porque los personajes tienen los nombres de les concursantes de la última edición de ot y pensaba todo el rato que estaba leyendo un fic. meh.
La primera decepción de Violeta llega en su infancia, al comienzo de la novela,de la mano de una amiga que no quiere beber de una cantimplora de princesas para sellar su pacto de sangre. Sí,"Todo empieza con la sangre" y continúa con los vínculos de sangre,la relación con sus padres.
Nos asomamos a una intimidad,a los sentimientos que rodean a los personajes. El sexo como elección, se va orientando entre distintas relaciones a lo largo de su adolescencia y madurez.
Referencias lectoras constantes.La lectura definida como un acto de intimidad,en soledad ,generando placer.
En su última novela Aixa de la Cruz alcanza la madurez narrativa y se consolida como una escritora contemporánea de referencia en el panorama español.Por su capacidad de narrar y hacer un reflejo sobre una época,la suya.
Trata varias etapas de la vida de Violeta, siempre las veremos de forma clara y diferenciadas.
Son destacables las conexiones lógicas que explora,en el mundo ,que también a nosotros nos ha tocado habitar ,quizás con alguna pequeña diferencia generacional,pero reconocible para todos. Consigue que sus reflexiones sean las del lector.
Hay libros que no se leen, se encarnan. Todo empieza con la sangre es uno de ellos.
Desde la primera página, se instala en el cuerpo, en la memoria, en lo que se hereda sin querer. Violeta, su protagonista, no busca ser comprendida ni perdonada. Ella es pregunta, eco, fisura. Se narra desde la herida, desde lo no dicho, desde una lucidez que a veces duele… y que, inevitablemente, refleja también nuestros propios traumas.
Aixa de la Cruz escribe con crudeza, pero también con una belleza inquietante. Nos habla de lo que atraviesa generaciones —el miedo, la sangre, el deseo, el silencio— y de cómo, a veces, volver al origen no sana… pero revela.
Esta novela es una confesión íntima sobre lo difícil que puede ser habitar la propia historia. No es un libro para entender, sino para sentir. Porque Violeta, en su fragilidad, descubre que el dolor no se borra: se aprende a convivir con él, a aceptarlo sin omitirlo, a mirar hacia el presente sin negar la sombra.
Está marcada por un linaje femenino lleno de heridas, silencios y complicidades incómodas. Hay un pacto no escrito —de lealtad, de repetición, de transmisión— entre las mujeres de su familia. La sangre aquí no es solo biológica: es historia, cuerpo, trauma y memoria.
La vida no es perfecta para nadie, pero uno debe aprender a seguir adelante con lo que tenga a su alcance… aunque duela, aunque pese.
m’ha costat molt acabar aquest llibre, perque cada pàgina em deixava sense aire. toca tot el que ha de tocar; els pares, l’amistat, l’anhel esfereidor per sentir una mica més, per buscar la perfecció, sobretot en els vincles. es molt maco com tots els vincles que busca amb tanta necessitat acaben apareixent per sorpresa. una mica com la vida, aquest llibre.
diría que es un chustón pero es que me gusta fumarme las chustas no comentaré lo de que todos los nombres de personajes vengan de ot23 porque me llevan los demonios dos estrellas porque salen lesbianas pero sorpresa una vez más gana el amor heterosexual
Ainda não foi com este livro que fiquei convencido quanto à sua autora. Depois de ter achado o “Cambiar de idea” confuso e atabalhoado, com foco na moda feminista, este segue as mesma pisadas mas com foco na “procura do seu lugar no mundo”, problema de que uma geração mais recente parece padecer (como se todas as outras não tivessem passado pelo mesmo), assente na vivência da sexualidade de uma forma muito mais liberal (e aí poderá estar a diferenciação entre gerações), onde prefixos como hetero, homo ou bi parecem não dizer grande coisa nem fazer muito sentido (e servem, também, para tornar mais entusiasmante uma narrativa que se pauta pelo vazio. Ou seja, quem estiver à espera de encontrar uma grande história, desengane-se. Este é (mais um) relato de uma vida normal passada na juventude, pós vida académica, os seus amores e desamores, os problemas actuais de habitação e de dinheiro, com alguns flashbacks que nada acrescentam à banalidade da história e a um tema já pisado e repisado. Ainda que goste da forma de escrever de Aixa de la Cruz, já li bem melhor com respeito a estes mesmos assuntos. Agora, fica a dúvida entre ler o “Las herederas”, esperar pelo próximo ou passar em definitivo…
《El verano se oscurece con el peso de esta carga recién descubierta, pero también queda marcado como el primero de los muchos que Violeta dedicará, hasta hacerse daño, a la búsqueda de alguien que ya desde ahora existe, en algún lugar incierto, con un vacío y una voracidad idénticos, dispuesto a seguir los pasos del otro hasta el mismísimo precipicio.》
Una novela diferente sobre la unicidad de los vínculos y la búsqueda perpetua de un lugar al que pertenecer, de una o más personas a las que llamar hogar, donde sentirte querida, protegida, apreciada y respetada. Hace reflexionar y repensar los vínculos como espacio sano, seguro, de pertenencia y cobijo, un lugar donde no hay silencio. 💔
Ha sido un viaje y he disfrutado mucho acompañando a la protagonista en su búsqueda de amor.
《al instante piensa que está enferma y sola, sola y enferma, y que nadie debería estarlo, no al menos viviendo en pareja. Porque la pareja solo tiene sentido si es un muro de contención contra la enfermedad y la muerte》
Un libro que te recuerda que hay pactos más peligrosos que los de la pareja o amigas: los que haces con tus heridas.
Todo empieza con la sangre podría ser el nombre de un ritual adolescente donde dos amigas se hacen un corte, mezclan su sangre y se prometen amistad eterna, pero está escrito sabiendo que luego una crece y las cicatrices no coagulan.
Aixa de la Cruz hurga en esa costra. Sus personajes caminan con la memoria abierta, con la piel finísima, preguntándose si el cariño que se juraron sigue teniendo sentido ahora que la vida ha cambiado el cuerpo, el deseo y la culpa. En esta historia no hay villanas, solo mujeres que han aprendido a sobrevivir usando el mismo cuchillo con el que antes se prometían lealtad.
Todo late. Todo gotea. Leerla es como volver a esa época en la que todas tus decisiones vitales las tomaba el dolor, pero bien escrito.
Un libro aburrido. Sin ritmo. Lleno de lugares comunes, queriendo posar de intelectual y erudito, cuando es un sin fin de reflexiones sin sentido fundamentadas en los libros que o leyó la autora o que añora leer.
La construcción de los personajes deja mucho que desear.
Suficiente con haber leído este título para ni siquiera volver a asomarme a un libro escrito por ella.
Creo que su mayor mérito es que Rosalía lo leyó y se inspiró (no tengo claro cómo) en sus páginas para su último álbum.
Definitivamente no todo lo que está en Alfaguara es sinónimo de calidad o de curaduría. Acá queda absolutamente claro que un libro vacío también puede estar en una editorial que guarda (o al menos eso creo) algún prestigio.
no entiendo en qué momento la autora decidió que era buena idea llamar al 90% de los personajes de esta historia como los de ot2023 pero no fue buena idea me saca completamente muchas veces pensando en por qué le habrá puesto este nombre a este? o a esta? simplemente no soporté. muchas cosas subrayadas y algunos temas que a priori me interesan pero que no me gusta como se han desarrollado aquí. además me da un poco de pereza la protagonista. en fin no lo he disfrutado eso es todo
Este libro llegó después de una racha en la que nada me atrapaba, y por eso quizá no soy del todo objetiva. El cristianismo, en sus distintas formas, ha sido mi Roman Empire durante años, y creo que para quienes nos hemos encontrado y desencontrado con esta búsqueda, el libro conecta mucho más desde la espiritualidad que desde la religión.
Me gustó la forma en que Aisha cuenta la historia: capítulos cortos, saltos de tiempo, infancia, despertar sexual y el vacío de la vida adulta. No pude parar de leerlo, lo leí rápido y me gustó mucho.
Encandilada en el pasado por Aixa de la Cruz, esperaba su siguiente novela como agua de mayo, con unas expectativas quizás demasiado altas alimentadas por la espera. Me ha decepcionado, y digo esto tapándome la cara como el emoji del monito, pero es que lo que en sus libros anteriores me encantó, aquí me parece repetitivo y hasta poco original. Tengo la sensación de haber leído ya esto, me ha recordado muchísimo a otros libros y en concreto a Lo que hay de Sara Torres. Me duele en el alma porque me encanta cómo escribe y tiene frases e ideas geniales, pero a mí esto de la sangre no me ha convencido.