«Sin amigos nadie querría vivir, aunque tuviera todos los otros bienes», escribió Aristóteles. Sin embargo, si bien la amistad es desde tiempos inmemoriales una de las aspiraciones fundamentales de la vida, no solemos reflexionar sobre su naturaleza. ¿Cómo se hace un amigo? ¿Por qué algunas personas nos caen bien al instante? ¿Puede la amistad sobrevivir en la distancia? ¿Se aprende? ¿Es cultural? ¿Ha de ser recíproca? ¿Puede darse entre padres e hijos? ¿Cuándo y por qué se acaba? ¿Qué pasa cuando se mezcla con el deseo?
Dos amigos, el neurocientífico Mariano Sigman y el escritor Jacobo Bergareche, acudieron a la ciencia y la filosofía para explorar esas preguntas. Pero pronto sintieron que esa literatura no reflejaba la amplia diversidad de miradas sobre este tipo de relaciones, y convocaron entonces a personas de todo tipo y condición con las que conversaron en intimidad. Así, por estas páginas desfilan el octogenario presidente de un banco, un joven emigrante salvadoreño sin papeles, la directora de una residencia de ancianos, una actriz, un viticultor, una escritora y un colectivo de grafiteros. Entre todos ellos componen un fresco inmenso de aquello que llamamos «amistad».
Jacobo Bergareche (London, 1976) abandoned his Fine Arts studies in Madrid to study Literature and Writing at Emerson College in Boston. He combines writing with his work as a producer and scriptwriter of series. He is author of the poem collection Playas (2004), the play Coma (2015), the series of children’s books Aventuras en Bodytown (2017), the autobiographical novel about his brother’s murder Estaciones de regreso (2019) and the novel Los días perfectos (Libros del Asteroide, 2021). He lived in Austin, Texas, for four years, and was able to conduct research into the private correspondence of various writers at the Harry Ransom Center; Perfect Days (Los días perfectos) is one of the fruits of that research. He lives in Madrid with his wife and three daughters.
Muy entretenido este ensayo que cuenta todo sobre la amistad con un método que busca aprender de la conversación.
A lo largo de los capítulos vamos viendo la amistad - ese misterio entre el amor y la nada - en todas sus formas y, si uno tiene cierta edad, no puede dejar de sentirse identificado en algún momento o interpelado en otros.
El que más me gustó es el referido a los límites, por ejemplo, si las relaciones sexuales matan una posible amistad. Hay alguien que dice "primero conectar, después follar/coger y, recién después, viene la amistad".
Una lectura muy amena, para regalarle a alguien a amigos presentes, pasados o futuros.
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El libro promete más de lo que es. Pensaba que iba a ser otro formato pero no son más que divagaciones recopiladas. Una pena porque el tema sigue siendo apasionante.
Es un libro muy sencillo que nos habla sobre diferentes perspectivas sobre la amistad. Los autores nunca utilizaron términos absolutos para determinar “la amistad” sino “las amistades” como concepto relativo.
Todo gira entorno a experiencias y fuentes literarias. Algunas experiencias me parecieron interesantes y otras no. Había momentos que esperaba que ahondaran más pero lo sentí superficial. No quiero decir que eso fue el caso de todo el libro, pero esperaba algo más profundo.
Me gustó, no me malinterpreten. Es un buen libro y lo volvería a leer. Sólo que a la próxima lo habría con la mente sin expectativas.
Qué a menudo olvidamos que los ensayos, además de interesantes o certeros o profundos, deben resultarnos bellos. Y qué mejor tema que la amistad para dejarse fascinar por la belleza de las ideas.
Libro interesante y fácil de leer que reflexiona sobre los entresijos de la amistad. Resume los diferentes puntos de vista de las setenta y cinco personas que los autores convocaron para intentar resolver, entre otras, cuestiones como ¿qué es un amigo?, ¿cabe la traición en la amistad?, ¿es necesaria la admiración para que la amistad exista?, ¿puede sobrevivir a la distancia?, ¿puede mezclarse con deseo sexual?, ¿son los amigos de la infancia los únicos amigos de verdad?, ¿por qué se acaban tantas amistades a lo largo de los años? o ¿por qué hay personas con una facilidad tremenda para hacerse amigos y otras, por el contrario, lo consideran una tarea imposible?
He disfrutado mucho leyendo este ensayo; discrepo de muchas de las opiniones en él plasmadas y coincido plenamente con otras, lo cual, no es más que un reflejo de lo personal y subjetivo que es el vínculo de la amistad. Personalmente, para mí los amigos son “tierra firme”. Como dice uno de los invitados al banquete, “qué suerte tengo, que puta casualidad que estos tipos tan especiales entraran en mi clase y se sentarán justo en el mismo rincón en el que yo estaba sentado (aunque el azar pudo haber sido menos decisivo de lo que parece)”.
En audiolibro gana. Son cuestiones demasiado personales y snobs para leerlas, mejor escucharlas. La investigación filosófica si merece una lectura pausada.
Un libro para sentirte comprendido y poner palabras a sentimientos y sensaciones que hasta ahora, no habría podido explicar. Situar la amistad en el lugar que verdaderamente se merece, desde diferentes experiencias, perspectivas y orígenes. Ver cómo somos en función de quién nos acompaña, nos acompañó y quién sabe, si acompañará.
Diferentes miradas acerca de la amitad, sin juicios, sin lecciones. Un libro fácil de leer, interesante y entretenido, que por lo menos a mi me invitó a hacerme preguntas y a recordar.
Muy interesante. Demasiado corto para todo lo que puede dar el tema y los diferentes ángulos que se plantean. Le falta un buen cierre, incluso teniendo el último capítulo más flojo.
El libro Amistad un ensayo compartido es una obra poco común dentro del género del ensayo. No es solo un análisis sobre la amistad ni una simple recopilación de ideas teóricas; es una conversación real, viva, y se abre desde el encuentro entre dos personas que se escuchan, y que pronto deciden abrir el círculo a muchas más. El libro, escrito por el escritor Jacobo Bergareche y el neurocientífico Mariano Sigman, propone un diálogo honesto sobre un tema universal: la amistad.
A partir de un mosaico de voces —propias y ajenas— que recogen recuerdos, reflexiones y saberes científicos, los autores se sumergen en ese lazo que nos une a otros seres humanos sin necesidad de sangre ni contratos. Este ensayo sobre la amistad no busca definir qué es ser amigo, sino crear un espacio donde esa pregunta pueda circular libremente.
Amistad un ensayo compartido es, desde su título, una declaración de intenciones: pensar la amistad desde la conversación. La amistad entre Mariano y Jacobo comenzó hace unos años, en enero de 2017, cuando se conocieron como vecinos en una pequeña calle de Madrid. Mariano llegó desde Argentina con su familia y su pasión por la neurociencia, mientras que Jacobo, recién llegado de Texas tras cerrar su empresa, también buscaba su camino.
Su primer encuentro ocurrió en una reunión vecinal a la que Mariano asistió a regañadientes, donde una simple mención al juego del mus encendió la chispa de su conexión. Desde entonces, su relación se fortaleció a través de partidas de cartas, asados, largas sobremesas y libros compartidos. Reconociéndose mutuamente, encontraron en su amistad la razón perfecta para estar juntos y decidieron escribir sobre ella, utilizando una voz en plural que reflejaba su complicidad y afecto.
Su enfoque debía ser innovador, buscando ofrecer una perspectiva fresca, dado que ya se ha escrito extensamente sobre el tema desde los orígenes de la literatura. Aparece en La epopeya de Gilgamesh y fue tratado con profundidad por los filósofos griegos. Aristóteles lo analiza en la Ética a Nicómaco, mientras que Platón y Jenofonte, en sus banquetes, lo representan sin definirlo, apelando a la experiencia emocional más que a la teoría. Es en Platón donde centraron su mirada. Para escribir Amistad un ensayo compartido, convocaron a 75 personas —amigos, conocidos, desconocidos— y durante cinco días conversaron, comieron y brindaron en una nave industrial de Madrid, emulando un banquete platónico moderno. Lo sorprendente fue lo fácil que resultó reunir gente para hablar del tema.
En un tiempo donde todo parece acelerarse, el ensayo compartido Amistad propone otra cadencia: la de la conversación sin prisa, la del vínculo que no exige inmediatez. Nos recuerda que no todo debe resolverse, que hay preguntas que vale la pena dejar abiertas. Y que, a veces, lo más importante no es tener la respuesta, sino compartir la búsqueda.
Tal vez esa sea la paradoja más hermosa del libro: que cuanto más personal parece, más universal se vuelve. Porque al leerlo, no estamos solo conociendo a los autores, ni siquiera a sus invitados. Nos estamos reconociendo a nosotros mismos en las emociones compartidas, en las preguntas sin resolver, en los vínculos que —como hilos invisibles— todavía nos sostienen.
Quizá por eso, este libro no se cierra, se prolonga. En cada lector que lo recuerda, en cada conversación que inspira, en cada reencuentro que provoca. Porque la amistad no termina en las páginas, sino que empieza —o se renueva— en quienes la leen.
Esta obra compartida sobre la amistad no solo se lee, se escucha: cada voz resuena como si hablara directamente al lector.
Porque leer Amistad un ensayo compartido también es —de alguna manera— practicarla. Abrir la puerta a lo que no sabemos decir, pero sentimos todos.
Si te interesan más lecturas como esta, te invito a visitar nuestra sección de No Ficción, donde seguimos explorando lo que nos une.
“La ciencia de la amistad es bastante similar a la biología: se trata de encontrar patrones comunes en un abismo de diferencias… La biología es el estudio de la regularidad en la diversidad, porque de eso se trata la vida. Y lo mismo se puede decir de esta expresión tan fundamental de la vida: la amistad.”
Como bien confiesan los autores sobre su experiencia al escribir este libro, “nos acercamos a la amistad como quien investiga algo que conoce bien pero que apenas entiende”. Esa es la sensación que atraviesa muchas de las páginas de este ensayo de Sigman y Bergareche. En cada uno de sus párrafos, además de una sinapsis —que ya exploramos en otro momento— sobre lo que significa la amistad, también le ponemos rostro a varias de las conversaciones e ideas que los autores desarrollan junto a las 75 personas que participaron de lo que ellos consideran un “banquete”: un espacio propicio para desplegar una conversación con las armas abajo. (Sí, se nota que a Sigman lo fascinan Montaigne y La Boétie).
El libro se construye como un ensayo coral y errante, donde la teoría y la experiencia personal se entrelazan con referencias literarias, filosóficas y científicas. La amistad no se define: se rastrea.
Una de las primeras ideas llamativas sobre la amistad es que no nace del discurso racional sino de una forma de reconocimiento más primitiva. “El factor que hace que dos personas sientan química en el origen de una amistad no está tanto en la palabra como en el tacto”, afirman, y esa noción desarma el mito de la afinidad intelectual como primer motor. No es solo pensar parecido, es un modo de estar con el otro.
Pero si el nacimiento de la amistad es brumoso, su final es aún más silencioso. “Quizás podríamos prevenir estas pérdidas tan esenciales si tuviésemos una palabra que las refiera”, dicen, y con eso nombran una herida cotidiana: la desaparición paulatina de un amigo.
El libro no esquiva temas incómodos: habla de la amistad entre hombres y mujeres sin eufemismos, de las jerarquías que se filtran incluso entre pares, de la tensión entre la necesidad de aprobación y el poder reparador del disenso. Y ahí aparece una de sus tesis más contundentes: que el verdadero amigo no es el que nos dice que sí, sino el que nos detiene. “El verdadero amigo, como nos cuentan los filósofos de la antigüedad, es alguien que debe presentarnos oposición, sujetarnos y rebatirnos la idea”.
En el plano más luminoso, el libro celebra también la elasticidad de la amistad, esa capacidad de acompañar nuestras distintas versiones: el amigo que está para ser cómplice de excesos, para alentarnos en la salud o para sostenernos en lo vulnerable. Esa libertad de ser múltiples con otros —“una suerte de la buena amistad es tener a quien llamar cuando queremos transformarnos en personas alocadas y hedonistas, o cuando queremos ser tipos sanos y deportistas…”— es uno de los mayores elogios que se le puede hacer a un vínculo.
Finalmente, una de las ideas más bellas y potentes está en la reivindicación de la amistad como origen de lo colectivo. “Las matemáticas comenzaron cuando unos amigos griegos se juntaron a hablar de números…” recuerdan, citando a C. S. Lewis, para sugerir que los grandes movimientos culturales, políticos y artísticos —el Renacimiento, la Reforma, incluso las luchas por la libertad— nacen también de un gesto tan humano como reunirse a conversar.
Un ensayo, que es un experimento, que es una gran conversación y que, en definitiva, es una invitación a pensar sobre algo tan presente en nuestra vida desde que el mundo es mundo.
Atraído por uno de los autores, decidí iniciar la lectura de este libro. Ya me había encontrado en dos ocasiones con Jacobo Bergareche a través de sus novelas “Los Días Perfectos” y “Las Despedidas” en las que, mediante el drama de sus personajes, presenta una visión crítica de las relaciones amorosas a largo plazo y la idea de compromiso inquebrantable. Ahora, bajo la modalidad del ensayo, y el título cautivador, simple y llanamente “Amistad”, este nuevo libro resultó imprescindible para mí. Sabía que Bergareche, con su tono satírico y retador, idearía formas creativas y novedosas de abordar el tema. De la amistad todos tenemos opiniones. Así es, y debe ser, porque la amistad es una experiencia subjetiva. Precisamente por eso, Bergareche y Mariano Sigman, al preguntarse qué es la amistad, evitan los argumentos deductivos o la elaboración de propuestas definitivas. Por el contrario, en un acto de humildad por la profundidad del concepto, deciden llamar a más de setenta amigos para preguntar qué es la amistad. Así, a través de ese caleidoscopio de respuestas, intentan sintetizar todas las ideas transmitidas. Fue la simulación de los banquetes de Platón, como ellos mismos lo indican en la introducción. De esa manera, encontramos múltiples y refrescantes nociones de lo que es amistad. Se inicia por la visión crítica de la sociedad actual en el que las redes impiden, o debilitan, el desarrollo de una amistad profunda. Para lograr la construcción de una amistad, se requiere fricción y sincronización, de estar en el momento presente y tener una interacción inmediata; elementos que están ausentes en los contactos virtuales. Luego, abordan qué es la amistad o quién puede ser un amigo. Y del interrogante surgen múltiples, incluso contradictorias, respuestas. Son amigos los de siempre, los de la época del colegio, “la cuadrilla”, parche o pandilla adolescente; son amigos los nuevos, los que conocimos en la adultez con los que hacemos un esfuerzo constante por fortalecer el vínculo; es amigo nuestro perro o nuestro gato; son amigos los libros, mediante los que conectamos con un tercero imaginario; es amigo Dios, para los creyentes; son amigos aquellos con los que damos las batallas más fuertes; es amigo también aquel con el que compartimos el encuentro efímero, la conversación de un día con quien acabamos de conocer y no veremos nunca más. La amistad, además, también termina. Termina “de un portazo”, por una traición, pero en la mayoría de las ocasiones, por puro y simple decaimiento. Es decir, no es la traición, el conflicto imaginario, lo que lleva a su final, sino es el simple pasar del tiempo descuidado, el debilitamiento del vínculo. Al final los autores hacen dos invitaciones. La primera, como podría suponerse, de evitar definiciones estrictas para abordar la amistad. Intentarlo, al parecer implica más pérdidas que ganancias. Por el contrario, si en varios momentos y dinámicas encontramos expresiones de amistad, podremos gozar aquello que se nos presenta. Lo segundo, es que busquemos la amistad, con independencia de lo que ello signifique. Necesitamos, y dependemos del otro. En estos tiempos en los que se aboga constantemente por el encuentro con nuestro yo, con la introspección, meditación, respiración, entre otros, es bueno no olvidar que el yo es solo posible en virtud de la existencia del otro. Es solo al compartir mis ideas y escuchar las ajenas que puedo comparar, discernir o acordar, y mediante ese ejercicio, construir una identidad del yo. El otro es indispensable para el yo y, más importante aún, lo es también para gozar la vida.
Una mirada profunda a la amistad, horas y horas de conversaciones sobre cómo nos narramos -con los amigos-.
Diversidad, experimento, juego y un camino juntos mirando un mismo horizonte.
Jacobo Bergareche y Mariano Sigman cartografían con palabras certeras todas las caras que tiene ese poliedro tan complicado que es la amistad. Ese concepto que tiene tantas vidas, como tiempos, espacios, personas y colores. Un ensayo compartido que traduce en palabras el recorrido vital de la amistad desde nuestra infancia, hasta que desaparecemos en los recuerdos de nuestros amigos.
“Los duelos de amistad son tan dolorosos porque se pierde una parte de uno, de la memoria, de la identidad.[...]
En cierta medida, todos esos amigos poseen un pedazo de nuestro yo que solo existe a través de ellos y que sin ellos se extingue.
[..] Por eso cuando se nos muere uno de estos amigos, se lleva consigo a la tumba la persona que nos hacía ser. Su muerte es un tipo de amputación del yo; perdemos la extensión de nosotros que solo él hacía posible”.
La verdad es que es de esos libros que da pena que terminen porque te reconoces en sus líneas o te encuentras en las esquinas de sus páginas. Como ambos autores cuentan muy bien, la literatura es también una suerte de amistad. Y para muchos de nosotros los libros son amigos y refugio.
Al fin y al cabo la amistad arranca con esa frase que recogen de C.S. Lewis “¿Qué? ¿Tú también?”, esa que nos viene a recordar que, mirándonos en el otro o leyendo a otros, nos sentiremos un poquito menos solos en este loco arte del vivir.
“Al revés que con las feromonas y las parejas, la química de la amistad no busca complementariedad, sino similitud genética”.
Emoción contenida al descubrir historias de piel y calambre detrás de nombres ficticios o anónimos como por ejemplo la del joven salvadoreño José o Amadou de Guínea.
Este libro fue un regalo de esos que te dejan el corazón calentito un miércoles cualquiera. ¡Gracias por el regalo Begoña!
Para todas las amigas y amigos, un homenaje por respirar el mismo aire, por ser un lugar en el mundo.
Neste ensaio titulado Amistad publicado man a man por Mariano Sigman e Jacobo Bergareche na colección Debate de Libros del Asteroide atopamos unha reflexión caleidoscópica sobre a amizade.
O libro ten como base un banquete ao que se invitou a 75 persoas diferentes para falar sobre a amizade e de cuxas reflexións se nutre a obra. Así podemos ver moitas das diferentes facetas deste tipo de relación na que todos dunha ou doutra forma participamos ao longo da nosa vida.
Acódese moitas veces aos clásicos para ver como xa en temos de Aristóteles a amizade era un pilar para eles igual que o é para nós na actualidade.
Entre as reflexións que se apuntan están: - que os amigos están aí e poden sempre tratar temas diversos, profundos e frívolos pero poden aparecer friccións para as que hai que ter unha certa rodaxe social.
- Hai persoas con maior e menor facilidade para facer amizades, que teñen, ou non, esa capacidade natural. Na adolescencia as persoas con menor facilidade sufrirán pois se non se comparten os códigos expresivos do grupo un queda excluído.
- A lingua materna en moitos casos non é tal, senón a lingua do grupo de iguais pois os amigos teñen un gran peso no desenvolvemento da persoa como ente separado da familia.
- O tipo de vínculo varía segundo a orixe da persoa e os espazos de paridade permiten facer amizades de orixe e situación moi diferente á propia. O xogo é un elemento importante dentro da relación de amizade e a rivalidade pode ser un bo impulsor tamén da mesma.
- O amigo adulador non é tal pois aproveita unha debilidade nosa para establecer unha relación que non é real. De feito o amigo real debe poder cantar as verdades que non queremos oír pois busca o noso ben.
O libro ten moitísimos datos, reflexións e visións que nos permitirán avaliar as nosas relacións desde unha nova luz e comprender a importancia de ter amigos, sabendo que hai moitos tipos de amigos pero que todos son necesarios para unha vida feliz e unha boa saúde mental.
Me quedo con muchas frases y reflexiones de este ensayo y una de ellas es la siguiente: “Puedes tener un hermano que también sea tu amigo, pero un amigo siempre será un hermano”.
Muestran la amistad sin idealizarla y, justo por eso, la hace más grande. Habla de la risa que salva, de la lealtad que no hace ruido, de las temporadas de silencio que no rompen un vínculo, sino que lo prueban. Leen la amistad como una casa que vamos construyendo entre varios con cada gesto como un ladrillo, cada cuidado es cemento y cada desacuerdo bien resuelto abre una ventana.
Me gustó que no pretende hacer teoría solemne; parece más bien una conversación larga con un amigo lúcido. Pone en palabras cosas que sentimos y pocas veces nombramos como la necesidad de proteger el tiempo compartido, la fragilidad de los vínculos cuando la vida adulta nos arrastra, la alegría simple de tener a quién llamar cuando el mundo se complica. También reconoce las sombras, la competencia, los celos, los malentendidos y muestra cómo atravesarlas sin dramatismo.
Terminé el libro con ganas de escribirle a dos o tres personas para decirles “aquí sigo”. Eso hace este ensayo: te recuerda que la amistad no es solo un sentimiento, es una práctica. Se elige, se riega, se sostiene. Y cuando lo olvidas, vuelve a ti con una frase que aprieta el corazón y te ordena las prioridades.
Es breve, claro y honesto. Un libro para subrayarlo y sobre todo, para ponerlo en práctica. Si la sangre te dio familia, este ensayo te recuerda cómo honrar a la que elegiste.
El francés, el alemán y el inglés han sido las lenguas dominantes en la filosofía moderna. A pesar de sus evidentes diferen-cias, las tres tienen un rasgo en común que condiciona su manera de observar el mundo: ninguna de ellas diferencia entre ser y estar. Quizá por ello el problema del ser se ha vuelto una obsesión para los filósofos que emplean estas lenguas, que les obligan a explicar las cosas y los sujetos en tanto que son, y no en tanto que están. [...] La casuística en torno a las cualidades del ser de un amigo es tan diversa que no permite dibujar con nitidez el contorno de la amistad. En cambio, el verbo estar ofrece una clave más sencilla para fijar el concepto de amistad en el tiempo y en el espacio: «La amistad consiste en estar cuando hay que estar. Este ensayo no es más que una amena lectura llena de reflexiones más o menos interesantes sobre las amistad, que solo encuentra su sentido si, como los autores, juntamos a amigos y conocidos alrededor de una mesa a conversar sobre el tema y expresar lo que pensamos.
“Amistad: Un ensayo compartido” de Mariano Sigman y Jacobo Bergareche en colaboración con @penguinlibrosmx
Fue un libro que me abrió la mente por completo porque, como él mismo lo dice, la amistad en nuestra vida es una constante se podría decir permanente, forma parte de nuestro día a día y de nuestro desarrollo, pero nunca me había tocado sentarme a leer ni reflexionar sobre el tema.
Fue un gran deleite ponerme a leer cómo los autores filosofan sobre el tema, y la cantidad de ramas que de allí lograron salir. Está muy bien fundamentado, ya que los dos profesionales que lo hicieron son un neurocientífico y un escritor.
Nos encontraremos con perspectivas muy diferentes, puntos de vista que te dejan pensando, de la mano de un estilo sencillo y accesible para cualquier persona que sienta curiosidad del tema.
Recomendado si disfrutas leer sobre ciencia, filosofía, sociedad y no ficción.
Este ensayo, realizado por dos amigos, uno de ellos neurocientífico y el otro escritor y guionista, es un texto provocador que permite al lector hacerse preguntas sobre la amistad: ¿Cómo surgen las amistades? ¿Por qué algunas amistades se mantienen a pesar del tiempo y la distancia? ¿Qué esperamos de los amigos? Las reflexiones de los autores y de su amplio y variado grupo de invitados no solo son interesantes, permiten también ver la variedad de perspectivas sobre un tema tan universal como es la amistad.
A medida que se avanza en la lectura, es inevitable realizar un repaso por las amistades que se han tenido en la vida, tanto las que se mantienen como las que han terminado o se han dejado en el olvido. Un libro ameno de leer que da pie para muchas reflexiones en torno al vínculo de la amistad.
Disfruté el libro y me pareció una propuesta interesante. Sin embargo, personalmente sentí que algunas de las conversaciones que incluían nombres y apellidos quizás hubieran funcionado mejor en anonimato o como episodios de podcast. En ciertos momentos, me pareció que la dinámica entre los invitados no fluía con tanta naturalidad o sinceridad, lo que me hizo desconectarme un poco. Aun así, valoro mucho la voz de Jacobo y, en lo personal, prefiero leerlo en solitario, donde su mensaje me llega con más fuerza y autenticidad."
Había leído El Poder de las Palabras y me adentré en este libro con la expectativa de encontrarme con el Neuro científico, mal hice en esperar réplica de estilo! Pues no lo encontré, pero si encontré una narrativa divertida, desinhibida escrita “entre amigos” en la que comentan los lugares comunes de la amistad en una muestra de 75 perdonas entrevistadas en Madrid sobre este tema.
Es bonito encontrar la propia postura y experiencia en amistad reflejada en otros, lo lei en menos de 24h, es de esos lubros cortos que quieres leer de un tirón.
Tantas frases e historias que ha inspirado la amistad. Tanto valor de esta relación tan libre y que requeriste tanto compromiso . Este libro es una conversación amena y reflexiva sobre las ideas de amistad y la variedad de amigos con los que contamos. Amigos tempranales, amigos que desempolvamos, amigos que son hermanos, amigos que son y están, amigos para cada momento y situación . Un libro para disfrutar, reflexionar y para traer a la memoria a los amigos.
Un libro lindo, sencillo y fácil de leer que trata uno de los temas mas importantes en la vida de cualquier persona. Da perspectiva de como se transforman las relaciones, como creamos nuevas amistades y nos recuerda el como, cuando, donde y porque debemos cuidar nuestras amistades si realmente nos son importantes.
Gran día de verano para pensar en todos mis amigos y lo mucho que los quiero. Tanta variedad de amigos como humanos hay en el mundo, y que bonito. Un libro sencillo pero muy entretenido para los que nos gusta observar a los humanos.
@pablo Sanz me ha recordado a nuestra conversación clásica sobre si somos amigos o colegas. Te lo recomiendo a ti y a Emi q creo q os gustará.
Libro ligero, entretenido y bonito. Más que un ensayo, diría que es una recopilación de variopintas opiniones sobre qué es la amistad. El tema que trata ( puramente la amistad), me parece de lo más original en los tiempos que corren. Lo recomiendo.