3 Estrellitas. Una historia bonita y milenaria, sin muchas pretensiones pero muy entretenida. Éste libro me ha recordado muchísimo a la película "La momia", con algunas salvedades, por supuesto, pero me ha gustado esta incursión de Nieves Hidalgo en el romance paranormal.
Tenemos una historia exótica, de aventuras y misterio que enlaza el antiguo Egipto con el actual. La sinopsis nos dice que hace milenios los dioses crearon la tablilla de la Vida Eterna y que llegó hasta las manos del faraón Tutmosis III, éste, sabedor del peligro que entrañaba la escondió para que nadie la encontrara. Siglos después, el malvado Seneptha intentó hacerse con ella y fracasó a manos de Karemheb, el defensor del Valle de los Reyes. El demonio protector de Seneptha, en venganza por la muerte de éste, mandó matar y ocultar con toda deshonra el cuerpo de Karemheb, mientras que su protectora, la diosa Sekhmet lanzó un contrahechizo, que acabó descubriéndose siglos después.
En la actualidad, la arqueóloga Esther y su padrino Moses Connor acaban de hacer un gran descubrimiento en el Valle de los Reyes. Mientras algunos tesoros son sacados para su estudio en el museo de El Cairo, Esther ha dado con una extraña pieza, un anillo, el Ojo Azul. Le atrae como ninguna otra cosa en el mundo y se queda con ello, sin saber que es la llave a un gran poder. Junto al anillo, una tablilla, cuya lectura acaba invocando un poder ancestral.
Tras un incidente con el Ojo Azul después de la lectura de la tablilla, el contrahechizo de Sekhmet hace efecto y se alza una poderosa fuerza, que trae al mundo de nuevo a Seneptha y Karemheb. Esther se ve de nuevo atraída por la tumba que acaban de excavar y para su asombro se encuentra con un extraño y sexy desconocido, totalmente desubicado, que le atrae como ningún otro hombre lo ha hecho.
Karemheb no sabe dónde está ni qué le ha pasado, ni quien es la mujer que está con él en la cámara, y viste ropas extrañas. Sin saberlo él, su diosa lanzó el hechizo de que si el malvado Seneptha era de nuevo traído a la vida, él también lo sería para pararle los pies a éste, pues la ambición de Seneptha por hacerse con la tablilla de la Vida Eterna y su poder es lo peor que podría pasarle a la humanidad.
Poco a poco, a Karemheb empiezan a llegarle retazos de los siglos pasados, y del idioma que ahora se habla, y así es como él y Esther llegan a conocerse y entenderse. Lógicamente ella piensa en un principio que es un pirado, pero las joyas que viste son auténticas, y su miedo a las luces automáticas o a los coches no es normal.
Así es como Esther llevará a Karemheb a su casa y lo presentará a su padrino. Pero a los tres les llega un problema, Karemheb no ha sido el único en resucitar. Seneptha también ha venido, y su objetivo es el Ojo Azul, el anillo que porta Esther y que es la clave para hacerse con la tablilla de la Vida Eterna.
De esta manera el libro acaba convirtiéndose en una aventura rápida y ligera de leer, que engancha bastante y llena de buenas anécdotas y chistes entre sus personajes. Si bien el romance no me ha parecido como para tirar cohetes, el libro ha estado muy entretenido, y ver que tienen a un malo tras ellos acechando lo ha hecho más dinámico, aunque si soy sincera la resolución de la historia ha sido bastante simple y me ha decepcionado un poco.
En fin, una buena historia para leerse en un fin de semana, y que disfrutarás si te gusta la arqueología y Egipto.