¿Pueden cumplirse los sueños? ¿Existe realmente el destino? Abrazando al destino es un pequeño relato sobre una bonita historia de amor. Es una forma de conocer un poco, solo un poquito, a María y Drake, los protagonistas de Llévame a la luna y abrázame en el caos, una de mis novelas a la que más cariño le guardo por todo lo que ha supuesto para mí. María no confía demasiado en sí misma. Los miedos e inseguridades del pasado aún la atormentan. La ansiedad, ese peso invisible que a veces le impide respirar, la arrastra hacia la duda y no le permite creer en su propio valor. Sueña con ver la vida de otra manera, pero todavía no ha encontrado la forma de lograrlo. La coraza de Drake se ha forjado a base de decepciones. Las cicatrices del pasado han endurecido su corazón, y el miedo a ser herido de nuevo lo ha llevado a esconderse tras una fachada de tipo duro. Incapaz de aceptar su vulnerabilidad, ha preferido aislarse, convencido de que esa es la única manera de protegerse. Pero todo está a punto de cambiar. Desde el instante en que sus ojos se posan en María, Drake siente cómo todo lo que creía seguro comienza a desmoronarse. Una certeza inesperada lo sus vidas están destinadas a entrelazarse. María, por su parte, también experimenta algo inexplicable. Ya había soñado con esos ojos azules, los mismos que ahora la miran como si siempre la hubieran estado buscando. Juntos, en lo bueno y en lo malo, en la luna y en el caos, descubrirán que no hay miedo ni inseguridad lo suficientemente grande como para interponerse en lo que parece ser un destino escrito solo para ellos. Sin quieres conocer más sobre María y Drake, continúa su historia de amor con Llévame a la luna y abrázame en el caos, donde podrás comprobar si los sueños se cumplen y si existe realmente el destino.