Libro de poemas del destacado narrador y Premio Nacional de Literatura 2022, Hernán Rivera Letelier.
En Poemas & pomadas Hernán Rivera Letelier asume su voz de poeta para hablar de aquellos tópicos que cruzan toda su la pampa nortina, la vida y la muerte, el amor y las mujeres. Con su característica dosis de humor y picardía en las parrianas pomadas y los breves albaricoques; pero también con una mirada amorosa, crítica y profunda en sus poemas, a través de estos versos el autor deja fluir su amor inclaudicable por el Norte que lo habita, el "Norte del alma", aquella tierra que lo vio nacer y "Yo no hablo del norte/de la lengua hacia afuera/El norte del que hablo/es el norte de sangre/el de gestas heroicas/ el de atroces masacres/el de días ardientes/el de noches glaciales".
Until the age of 11 he lived in the Algorta saltpeter mining town (north of Chile), after that his family moves to Antofagasta city, where he works in numerous jobs. For three years he travel by Chile, Bolivia, Perú, Ecuador and Argentina , and later started living at Pedro de Valdivia (another saltpeter mining town), where he finish high school and graduates as secondary teacher in INACAP. He has received the Premio Consejo Nacional de Libro (Chilean National Book Award) twice, in 1994 and 1996.
Winner of the Premio Alfaguara de Novela 2010, for his novel, El Arte de la Resurrección.
Ya dije que leería todo lo que escriba este caballero.
Una belleza de poemas, pomadas y albaricoques, nomás el prólogo me dejó con gusto a poco... me quedé esperando el secreto de don Nica, pero está bien, total era secreto la cuestión.
Lo disfruté muchísimo; ya se está haciendo costumbre la de reír y llorar con Rivera Letelier. Dejo mis preferidos:
SOLILOQUIO
Arrullé y me dieron de comer en la mano. Rebuzné y me aliviaron la carga. Ladré y palmoteáronme el lomo. Rugí y fui ungido Rey. Hablé... y desde entonces estoy solo.
FINAL NUESTRO DE CADA DÍA
Triste cosa es llegar al final de la función y darse cuenta de que lo único que uno ha dicho es: Aló, aló, un dos tres probando.
ofrenda de amor a los caídos en la escuela de Santa María de Iquique es mi favorito, pero el poemario entero me gustó. increíble como este hombre me hace pensar que el norte es lindo, con eso me doy cuenta de que escribe excelente. me encanta la versatilidad de tener poemas más clásicos, odas, y tener poemas cortos que son más graciosos e ingeniosos, pero no por eso menos profundos. me da un poco de pena terminar este libro porque le leía poemas en voz alta a mi gatito, que falleció cuando me quedaba un último tercio. le seguí leyendo los poemas en voz alta hasta que terminé el poemario, pero me da pena pensar que no le podré leer otros libros en el futuro.
es extraño como un libro tan corto logre tal cercanía, que como lector, me vi arrastrado por una corriente emocional que bailaba entre la tristeza y la alegría con la misma inmediatez que una montaña rusa de fantasilandia
Una experiencia nueva leer a Rivera Letelier en la modalidad de poemas; es aventurero pero conserva esa simpleza de literatura que tanto me gusta. Las historias de la introducción, una mención aparte, excelente.
Primera obra que leo de este autor. ¿Tarde? Claro que sí. Muy buenos poemas, sobre todo si te gustan los más directos y sin tantos recovecos (eso no le quita poder a la obra en sí, a mi juicio lo potencia).