Mirar el etiquetado de los productos. Contar calorías y macronutrientes. Hacer ejercicio para compensar cuando creemos que hemos comido "de más".
Todas estas conductas indican que tenemos una mala relación con la comida y, a menudo, las normalizamos. La mayoría de los momentos importantes de nuestra vida están marcados por lo que comemos, que muchas veces se convierte en un arma de doble filo que nos provoca sentimientos de culpa.
Tras la sensación de haber fallado, lo que no sabemos es que muchas veces nuestras conductas alimentarias responden a señales corporales y/o emocionales.
En una sociedad marcada por la cultura de las dietas, hacer las paces con nuestro cuerpo y con la comida puede parecer una tarea imposible. No hay una única forma de lograrlo, pero sí existen distintas herramientas que nos permiten afrontar los vaivenes de la autoimagen, la autoestima y cómo nos tratamos en los momentos más vulnerables.
Con un enfoque en la alimentación intuitiva, la psicóloga Isidora Guzmán nos ofrece recursos para aprender a aceptar el cuerpo que habitamos, ser más gentiles con nosotros mismos y comer en paz.
“A ti, que no te gusta tu cuerpo, a ti, que has crecido escuchando que tienes que hacer dieta, que debes bajar de peso, que eres bonita de cara, pero podrías verte mucho mejor si estuvieras delgada; a ti, que sientes descontrol con la comida, que sientes culpa al salirte de la dieta y que te saltas las comidas. A ti te digo que existe otra opción, que hay otro camino. Este libro es para ti”
Un libro que se siente como un oasis en medio del desierto.
“La comida no es nuestra enemiga. La comida no es algo a lo que debamos tenerle miedo y tampoco tenemos que evitarla. No somos mejores o peores personas si comemos o nos restringimos de algún alimento en específico. No hay que atribuir un valor moral a la comida, porque esta no es buena o mala. Los alimentos pueden ser energía para nuestro cuerpo, una manera de dar amor, de comunicarnos, de recordar, de expresarnos. La comida es cultura, y mucho más.”
La alimentación intuitiva es un tema que me ha llamado la atención desde que lo escuché por primera vez, es un término que no tiene nada que ver con “comer hamburguesas y pizzas todos los días” si no escuchar las señales de nuestro cuerpo, de comer cuando tenemos hambre y dejar de comer cuando estamos saciados, de reconocer aquellas señales y honrarlas (esas que normalmente no escuchamos o dejamos de sentir), nuestro cuerpo es sabio y lo olvidamos.
No conocía a @isidoraguzman pero cuando estaba ingresando el libro en la librería me hizo ojitos, en mi carrito de buscalibre desde el inicio de los tiempos tengo guardados los libros de Evelyn Tribole y Elyse Resch, y siento que es un tema tan grande que cuesta llevarlo a la práctica.
Este libro te acerca a vivir una vida sin dietas, a entender y cuestionar las reglas alimentarias que hemos seguido toda nuestra vida, el impacto de la cultura de las dietas en nuestro día a día y el miedo constante a no ser suficiente en base a un número.
Tiene partes prácticas para llevar a cabo lo que se va aprendiendo en cada capítulo, y un montón de consejos para esos pensamientos negativos sobre nosotras mismas, como neutralizarlos o convertirlos en positivos.
Considero un muy buen libro para entrar al mundo de la alimentación intuitiva y dar el pasito a romper las cadenas de la cultura de la dieta.
“«Recuerda que tienes permiso incondicional para comer, pero lo importante es que ese acto de comer sea una respuesta y no una reacción». Necesitamos ser nosotros quienes decidimos si queremos comer, qué queremos comer y cuándo ya necesitamos detenernos.”
Algunas otras frases y pasajes que guarde:
“Quiero hacer la aclaración de que la crítica de este libro es hacia las ideas de la cultura de la dieta, no hacia las personas que las absorben ni menos a las personas de cuerpos delgados, porque todos los cuerpos son válidos, son valiosos, y además uno no elige en qué cuerpo nacer. Mi crítica no está dirigida a las personas que hacen dieta o que quieren modificar su cuerpo, sino a la creencia impuesta de que si estamos delgadas o delgados seremos más valiosos.”
“No hay salud física sin salud mental”
“No eres mejor o peor persona por disfrutar lo que comes “
“Porque en el fondo sabes que eres mucho más que un simple cuerpo, un tamaño y una cara con tales facciones”
“una cultura obsesionada con la delgadez femenina no está obsesionada con la belleza de las mujeres, está obsesionada con la obediencia de ellas”