Aprovecho que he estado trabajando con él estos días en clase para recomendarlo. Creo que el epílogo por parte de los autores y el making que te regalan explican a las mil maravillas qué hace de esta adaptación un buen material de lectura y didáctica. Yo he conseguido que chicos marroquíes, argelinos, etc. se interesen por él, aunque sea un poco.
Y, jopé, este ha sido el año en que he descubierto que Calderón de la Barca en realidad es el pariente perdido de Shakespeare, porque leerlos a los dos a la vez ha sido mágico, parecía el meme de Leonardo DiCaprio con las similitudes.