Lucía, con 49 años, llega a la Academia de España en Roma para pintar el cielo de la ciudad y rehacer su vida. Bajo un apellido falso, huye del matrimonio que la asfixiaba y de una decisión irreparable que no deja de perseguirla. Mientras un encuentro inesperado la enfrenta a su capacidad de amar, empieza a sentir que la espían y que los secretos de su vida pasada no la dejarán atrás. En Veníamos de la noche, Ernesto Pérez Zúñiga construye una conmovedora e intrigante historia sobre la complejidad de las relaciones humanas, las búsquedas artísticas, la identidad, la redención, la locura y el amor. Las contradicciones de la sociedad contemporánea y de la conciencia habitan en esta absorbente novela, donde el resplandor de Roma, con sus claroscuros, es un personaje más.
Ernesto Pérez Zúñiga nació en Madrid, ciudad donde vive actualmente. Es licenciado en Filología Española por la Universidad de Granada, ciudad donde creció y en la que realizó sus estudios desde la infancia.
Como narrador es autor del conjunto de relatos Las botas de siete leguas y otras maneras de morir (Suma de Letras, 2002) y de las novelas Santo Diablo (Kailas, 2004; Puzzle, 2005), El segundo círculo (Algaida, 2007), con el que consiguió el XVI Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, El juego del mono (Alianza Editorial, 2011), La fuga del maestro Tartini (Alianza Editorial, 2013), por la que ganó la XXIV edición del premio de novela Torrente Ballester, No cantaremos en tierra de extraños (Galaxia Gutenberg, 2016) y Escarcha (Galaxia Gutenberg, 2018).
Entre sus libros de poemas destacan Ella cena de día (Dauro, 2000), Calles para un pez luna (Visor, 2002), por el que recibió el Premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, Cuadernos del hábito oscuro (Candaya, 2007) y Siete caminos para Beatriz (Vandalia, Fundación Lara, 2014).
Es autor de ensayos y artículos publicados en revistas y ediciones literarias. La crítica ha destacado la calidad de su trabajo, así como la consolidación de una voz propia dentro del panorama de la literatura actual española.
Para mí, Veníamos de la noche es más que una novela: fue una experiencia envolvente que me atrapó gradualmente y dejó a sus personajes como parte de mis aliados y mis saboteadores. Con una prosa elegante y profundamente evocadora, el autor demuestra su talento y oficio, y despliega una poesía narrativa que convierte cada frase en una delicia.
Los personajes son magnéticos, complejos y humanos, con una heroína que me cautivó y emocionó a partes iguales. Su viaje es el reflejo de una paradoja universal: la búsqueda de sentido, la lucha entre la luz y la sombra, y la inesperada trascendencia que emerge de una manera insospechada.
En historia de transformación hay romance, misterio, cultura, crimen y aventura, y cada elemento se entrelaza de manera natural. Para mi no es la suma de estas partes, sino un todo mayor, un universo que hecho mío por elección y que usaré con frecuencia en lo que me corresponde.
Mi primer acercamiento a Ernesto Pérez Zúñiga y me ha gustado. La forma en la que está escrito es impecable y los capítulos cortos invitan a seguir leyendo.
Un trabajo de ficción que sospecho tiene bastante de biográfico.
Con la portada -Papilla Estelar de Remedios Varo- y Roma como ciudad donde se desarrolla la novela, me ganó.
Este libro me ha encantado. Una vez más, Pérez Zúñiga se muestra como uno de los mejores escritores del panorama actual dentro de la narrativa en español. Literatura de la buena.
Me ha parecido aburrido y pretencioso. Frases y reflexiones demasiado forzadas y rebuscadas, personajes planos sin ningún tipo de evolución. Le sobran páginas a la historia…