Putina de Gabriela Bejerman se, se publicó por primera vez en la primavera de 1998. Salió junto a un sinfín de fantasías (pequeños libros, sobres, stickers, grabados, etc.) en el número 6/7 de Vox, revista objeto, arte + literatura y otros simulacros, parte del proyecto cultural de vanguardia dirigido por Gustavo López y Mirta Colángelo en Bahía Blanca. El conjunto de poemas fue seleccionado a través de un concurso para formar parte del catálogo de poesía contemporánea argentina y latinoamericana de la revista, especializada en ese género. Es el primer libro de poemas publicado de la Bejerman y desde el título es una provocación. N. P. Dibujo de tapa y grabados: Débora Pruden
Gabriela Bejerman (Buenos Aires, 1973) es una escritora argentina.
Comenzó a escribir novelas a los 14 años. En 1999 publicó su primer libro de poesía, Alga (Siesta). Le siguieron Crin (Belleza y Felicidad, 2001), Pendejo (Eloísa Cartonera, 2002) y Sed (Cencerro, 2004). En 2004 publicó Presente perfecto, un libro compuesto por dos novelas breves, con la editorial Interzona, publicada con el subsidio de la Fundación Antorchas, cuyo jurado fue César Aira. En 2009 publicó la novela Linaje, con la editorial Mansalva y Astra y Oster con la editorial uruguaya La Propia Cartonera. Además, entre 1997 y 2001 coeditó, junto a Gary Pimiento, la revista Nunca nunca quisiera irme a casa, que coincidió con un momento de auge de la joven poesía porteña y generó un cruce de públicos y artistas de distintas esferas. Durante esos años incursionó en la performance poética y de allí se extendió a la música.
En 2007, bajo el seudónimo Gaby Bex, editó Mandona, álbum que incluye canciones y también combina la poesía con la música electrónica.
En 2014 publicó una compilación de cuentos titulada Heroína por el sello editorial Mansalva. Además, debuta como directora de teatro con su obra Campo Cascada, inspirada en la escritora norteamericana Jane Bowles.
Posible reversión de Darío. Putina es lenguaje poético desencadenado. Estado de gracia. Opera una especie de escritura automática que erotiza todo. No es sexo, es erotismo. El lenguaje es pura sensualidad. La voz no es de vigilia. Los versos se deslizan oniroides. La profundidad se modula sola. Cuanto más inconsciente, más barroca se pone Putina. / Lamió el leopardo imaginario una gotamiel de aljibe // fiesta de las nenas / p. 25. /esferas doradas flotan llevándonos adentro / p. 38. Poemario que bien podría ser las delicias de Wilhelm Reich o de Melanie Klein. Ilustraciones impresionistas abstractas. Otras no podrían ser.