La casa lúgubre es uno de los más perfectos logros de Dickens, con el que afianzó su reputación de novelista serio y maduro a la par que de maestro del efecto cómico.Esta novela tiene tanto de historia de misterio como de crítica a una sociedad indiferente. El retrato que traza del oscuro submundo de la gran ciudad y de la corrupción y retrasos de la justicia se basa en la experiencia directa del autor, que moldeó todos sus conocimientos en una obra que abarca la comedia negra, la farsa y los lances trágicos.En un experimento creativo inusitado, Dickens reparte el hilo de la narración entre la protagonista, Esther Summerson, quien conforma un perfil psicológico digno de estudio, y el narrador anónimo cuya perspectiva complementa e incluso cuestiona la de Esther.
Charles John Huffam Dickens (1812-1870) was a writer and social critic who created some of the world's best-known fictional characters and is regarded as the greatest novelist of the Victorian era. His works enjoyed unprecedented popularity during his lifetime, and by the twentieth century critics and scholars had recognised him as a literary genius. His novels and short stories enjoy lasting popularity.
Dickens left school to work in a factory when his father was incarcerated in a debtors' prison. Despite his lack of formal education, he edited a weekly journal for 20 years, wrote 15 novels, five novellas, hundreds of short stories and non-fiction articles, lectured and performed extensively, was an indefatigable letter writer, and campaigned vigorously for children's rights, education, and other social reforms.
Dickens was regarded as the literary colossus of his age. His 1843 novella, A Christmas Carol, remains popular and continues to inspire adaptations in every artistic genre. Oliver Twist and Great Expectations are also frequently adapted, and, like many of his novels, evoke images of early Victorian London. His 1859 novel, A Tale of Two Cities, set in London and Paris, is his best-known work of historical fiction. Dickens's creative genius has been praised by fellow writers—from Leo Tolstoy to George Orwell and G. K. Chesterton—for its realism, comedy, prose style, unique characterisations, and social criticism. On the other hand, Oscar Wilde, Henry James, and Virginia Woolf complained of a lack of psychological depth, loose writing, and a vein of saccharine sentimentalism. The term Dickensian is used to describe something that is reminiscent of Dickens and his writings, such as poor social conditions or comically repulsive characters.
On 8 June 1870, Dickens suffered another stroke at his home after a full day's work on Edwin Drood. He never regained consciousness, and the next day he died at Gad's Hill Place. Contrary to his wish to be buried at Rochester Cathedral "in an inexpensive, unostentatious, and strictly private manner," he was laid to rest in the Poets' Corner of Westminster Abbey. A printed epitaph circulated at the time of the funeral reads: "To the Memory of Charles Dickens (England's most popular author) who died at his residence, Higham, near Rochester, Kent, 9 June 1870, aged 58 years. He was a sympathiser with the poor, the suffering, and the oppressed; and by his death, one of England's greatest writers is lost to the world." His last words were: "On the ground", in response to his sister-in-law Georgina's request that he lie down.
Hoy vengo con mi opinión sobre “Una casa en alquiler” de Charles Dickens, una historia breve pero llena de atmósfera, misterio y ese encanto tan propio de la literatura victoriana.
La novela comienza con Sophonisba, una anciana soltera que se muda a Londres por motivos de salud. Desde su nueva casa, algo llama poderosamente su atención: justo enfrente hay una vivienda grande y deteriorada, siempre anunciada “en alquiler” y, sin embargo, eternamente vacía. Nadie parece querer vivir allí. Lo inquietante llega cuando Sophonisba empieza a notar señales de vida en su interior y cree ver incluso un ojo observándola desde una de las ventanas. A partir de ese momento, la curiosidad se transforma en una auténtica obsesión.
Decidida a descubrir qué ocurre realmente en esa casa, Sophonisba involucra a Jarber, su eterno pretendiente, y a su criado Trottle. Así se inicia una investigación que va sacando a la luz las distintas historias de quienes han pasado por esa casa. Y aquí está una de las claves del libro: no seguimos una única trama cerrada, sino varios relatos encadenados, todos conectados por la misma casa y por los secretos, las desgracias y las heridas que se han ido acumulando entre sus paredes. Cada historia aporta una pieza más al puzle y nos ayuda a entender por qué nadie consigue habitarla.
Hay misterio y un toque sobrenatural muy sutil, pero no es una novela de terror al uso. Lo que predomina es la atmósfera, la intriga elegante y esa sensación constante de que el pasado siempre acaba reclamando su lugar. Además, se nota muchísimo el estilo de Dickens: su mirada sobre los personajes, la ironía suave, la crítica social que aparece de forma natural y su enorme capacidad para crear ambientes con pequeños detalles que lo dicen todo.
También resulta interesante saber que se trata de una obra coral, escrita para un número especial navideño, en la que colaboraron Wilkie Collins y Elizabeth Gaskell, algo que explica esa estructura de historias entrelazadas y la variedad de tonos, sin que el conjunto pierda coherencia.
Ha sido, sin duda, una de mis mejores lecturas de los últimos tiempos. De esas que se disfrutan mucho, se leen con una sonrisa y te recuerdan por qué te gusta tanto volver a los clásicos cuando están tan bien hechos.
Qué mejor que un Dickens para cerrar el año!! Y si es en colaboración con otros autores victorianos mejor aún. . “Una casa en alquiler” es una pequeña joyita que vio la luz en el número especial de la revista de Charles Dickens en la Navidad de 1858. . Una anciana se muda a Londres por una temporada y desde su casa se siente observada por un misterioso ojo desde la ventana de enfrente . El enigma radica en que a esa casa por alguna razón, nunca consiguen alquilarla. . Una novela breve , con narraciones enmarcadas que van sumando datos al hilo argumental principal . Preciosa historia !!!
Que una historia tan menor de Dickens (aunque no sea solo suya, ya que está coescrita junto con otros tres autores, sin duda de su talla) consiga gustarme tanto significa que ya me he reconciliado con él tras haber intentado leer, sin ningún éxito, “Los papeles póstumos del club Pickwick”. Y no podría alegrarme más.
Cuando elegí este pequeño volumen de mi estantería no pretendía encontrar una historia demasiado memorable, y mucho menos una que consiguiera emocionarme. Me equivoqué y, nuevamente, no podría alegrarme más.
Es una obra de una sencillez desarmante, que aporta una sensación de ligereza muy placentera durante la lectura y que, además, consigue presentar un buen repertorio de personajes característicamente dickensianos, logra una atmósfera muy conseguida, e incluso juega con varias formas narrativas: de hecho, incluye un poema que me ha dejado prendado, aunque su autoría corresponde a un nombre completamente nuevo para mí: Adelaide Anne Procter. Siempre es satisfactorio descubrir a alguien cuya producción literaria sea totalmente desconocida, y ello, para sorpresa de nadie, no podría alegrarme más.
Junto a Wilkie Collins y Elizabeth Gaskell, Charles Dickens crea un relato compuesto por muchas historias. La protagonista se muda a una casa para pasar una temporada, pero la casa de enfrente la inquieta, la incómoda, quiere saber por qué lleva tanto tiempo en alquiler. Es un libro amable que combina intriga y humor, con un final tierno y muy bien hilado.
Una especie de cadáver exquisito escrito por Charles Dickens y otros 3 amigos escritores para el especial navideño de una revista. Cada capítulo sigue los infortunios de los habitantes de una misma casa "maldita". Son de calidad desigual, pero en conjunto les quedó una historia bonita.
Me ha gustado la ambientación que Dickens, junto a otros escritores, le da a esta obra. Sin embargo, el relato se siente más diversificado que unificado debido a la variedad de estilos y voces.
Las casas de alquiler suelen guardar secretos e historias de todos los que han pasado por sus estancias. Al intentar seguir un hilo conductor para desentrañarlos, parece que todo son obstáculos. Al principio, la obra sugiere que la casa está embrujada y que se trata de un cuento de misterio o terror con fantasmas, pero no es así.
El final me ha sorprendido mucho, aunque siempre hay algo especial en cómo Dickens retrata la época victoriana a través de los ojos de una mujer mayor, inteligente y con ligeros toques de humor.