En Maneras de leer, Eduardo Berti nos propone 142 formas diferentes de abordar un libro. Al igual que existen talleres de escritura para estimular y dar rienda suelta a la creatividad, este pequeño volumen nos propone diferentes métodos para abordar la lectura y llevarla a territorios sin explorar.
La literatura es un juego al que se juega muy seriamente, y este libro es una maravillosa invitación a ponerlo en práctica. 142 maneras de acercarnos a la lectura que, sin duda, darán pie a otras nuevas.
De una manera tan discreta como eficaz, el Oulipo —y sus alrededores— se ha revelado como la vanguardia literaria más destacada de los últimos años. Muchos de los textos fundamentales de esta corriente han sido publicados por Pepitas.
libro juego. como en su libro primo o hermano “invitación al tiempo explosivo”, lo que importa no es el libro sino aquello que se puede hacer con él como principio y nada más que principio para la acción: cerrarlo y encontrar el tiempo para jugar.
Como el propio autor comenta en el prólogo "probablemente esto no sea más que una broma o una provocación". Y así ha sido, una lectura loca y surrealista, absurdamente deliciosa. Una gamberrada simpática, vamos.
Me ha entretenido mucho, invitándome a fantasear y jugar. Y sí, algunas de estas locuras las he puesto en práctica. Otras simplemente han funcionado como disparador de la imaginación y diversión mental, un universo de posibilidades estrambóticas.
Aquí dos ejemplos de las perlas que incluye:
72. "Redacte las instrucciones para escribir el libro que acaba de leer [...]"
127. "Elija el momento que, a su juicio, resultaría el más insólito para leer silenciosamente en público. Puede ser el momento en que su familia está haciendo la cuenta regresiva de Año Nuevo, o tal vez el momento en que usted debería soplar las velas de su cumpleaños [...]"
En este libro Eduardo Berti propone 142 juegos relacionados con la lectura y los modos distintos de acercarnos a un libro, cuestionando las rutinas y manías heredadas que tenemos de leer.
Como un manual de lecturas potenciales al estilo Oulipo, insta a cambiar el sentido de un texto modificando únicamente la puntuación, a hacer una lectura-zapping con siete libros diferentes o, en general, a jugar y ser creativos con cómo abordamos la lectura, no leyendo siempre de la misma manera.
Otros ejercicios que propone: cambiar las acciones y objetos antiguos de una novela para hacerla contemporánea, comparar tres frases de un texto recién leído con nuestro recuerdo de esas tres frases y ver las diferencias o hacer la prueba de la página 99 atribuida a Ford Madox Ford (por la cual se puede juzgar la calidad de un libro de ficción leyendo solo esa página).
"llame a un número telefónico donde haya un contestador. lea un fragmento de un libro, unas diez líneas. nadie debe advertir que usted está leyendo, mucho menos darse cuenta de que lee el extracto de un libro."