Perfecto cierre para lo que ha sido un manga bonito, entretenido y con personajes muy carismáticos. Comenzando por la pequeña, inocentona y traviesa protagonista Chi, sus padre adoptivos de buen corazón, y, como no, los secundarios que Inter actúan con ella en la calle y alrededores de su hábitat casero: como Kochi, el gato callejero, La peculiar gata de ‘La abuela y su gato gordo’, y, especialmente, Kuro Neko, el gato negro que fue el primer contacto de Chi con el mundo exterior y un imprescindible mentor, cariñoso y sabio al mismo tiempo.
Todos ellos han aparecido repetidamente, con importantes intervenciones y casi primordiales todas ellas, en éste último tramo de las vivencias en manga de Chi; cosa que ha hecho que me reconciliara con los orígenes de ésta encantadora novela Nipona Gráfica, pues en su parte final ha recuperado toda su esencia.
Su conclusión, aunque previsible, deja una buena sensación de acierto por parte de nuestra protagonista frente a su dilema y elección final; sobretodo por que muchos en su caso no lo han tenido, desgraciadamente (y poco más puedo decir, lo comprenderéis cuando lo leáis)...bueno, tan sólo me queda añadir dos cosas:
1/ Pobrete Kuro Nero (véase epílogo)...es un sentimental, xd!..y qué sabio y bueno / resolutivo resulta al final; es un imprescindible en el manga, sin duda alguna:D
2/ ¿para cuándo un spin off del gato Negro? (..nunca me cansaré de decirlo)